julio 31, 2024

Efecto del Arte en Nuestro Cerebro


Las artes plásticas mejoran la capacidad de concentración,
 la plasticidad cerebral y el coeficiente intelectual


El arte en todas sus manifestaciones constituye una característica esencial que identifica al ser humano, ha permitido transmitir la cultura en toda su extensión y ha sido y es básico para su supervivencia.

Cuando nos enfrentamos a una producción artística nuestro cerebro trabaja para darle forma y sentido a la información que nos llega. Es decir, tenemos una habilidad innata para organizar formas y patrones de manera que consigan tener sentido.

Que el arte tiene un impacto profundo en las personas es innegable. Puede simplemente atraernos de manera superficial, pero también tiene un fuerte poder como estímulo para atraer algún recuerdo desde nuestra memoria a nuestro foco de conciencia. Las reacciones de cada uno son diferentes.

Incluso, la creación artística propia ayuda a enfrentar situaciones estresantes y difíciles que se presentan en nuestra vida cotidiana. No se necesita ser un artista reconocido para crear arte. Al contrario, el proceso creativo sin expectativas es la forma de disfrutarlo completamente.

La creatividad

Las artes enseñan a los niños que los problemas reales suelen tener más de una solución posible, que es necesario analizar las tareas desde diferentes perspectivas, que la imaginación es una poderosa guía en los procesos de resolución o que no siempre existen reglas definidas cuando tienen que tomar decisiones.

Cuando se integran las disciplinas artísticas en las prácticas pedagógicas se promueve el pensamiento creativo y divergente en los alumnos y no solo eso, sino que también desarrollan un pensamiento más profundo. Un ejemplo sobre esto último es el programa Artful Thinking desarrollado por el Proyecto Zero de Harvard que utilizaba el poder de las imágenes visuales, como las de las obras de arte, para estimular en los alumnos procesos tales como la curiosidad, observación, comparación o relación entre ideas imprescindibles para el desarrollo del pensamiento creativo y del aprendizaje.

El proyecto Zero investiga los procesos de aprendizaje de niños, adultos y de las organizaciones. Su misión es la comprensión y la mejora de los procesos cognitivos de pensamiento de orden superior.

¿Por qué el cerebro humano necesita el arte?

El arte en sus diversas formas es un producto del cerebro humano que ha desarrollado durante su evolución sus vías neuronales específicas. Éstas parecen más resistentes a patologías cerebrales vasculares, traumáticas y neurodegenerativas tales como la enfermedad de Alzheimer y demencias relacionadas.

La complejidad del cerebro humano y su continua reestructuración necesita del arte. Ya en los primeros años y de forma natural el niño juega, canta, baila, dibuja y todas estas actividades son imprescindibles para su correcto desarrollo sensorial, motor, cognitivo, emocional y en definitiva cerebral, que le van a permitir aprender a aprender. Y realizando todas estas actividades el niño se divierte, muestra orgulloso sus resultados a los demás, intenta mejorar y ésta es una forma efectiva de entrenar una de las grandes virtudes del ser humano: el autocontrol.

La educación artística es una necesidad no porque nos haga más inteligentes sino porque nos permite adquirir toda una serie de competencias y rutinas mentales que están en plena consonancia con la naturaleza social del ser humano y que son imprescindibles para el aprendizaje de cualquier contenido curricular. Y esto es útil para todos los alumnos, por lo que se convierte en una forma estupenda de atender la diversidad en el aula.

Clase de biología convertida
 en galería de arte

No se puede negar que las actividades artísticas están arraigadas en el propio desarrollo del ser humano desde su nacimiento y que constituyen una recompensa cerebral natural necesaria para el aprendizaje. Porque la práctica de cualquiera de las manifestaciones artísticas lleva asociada un componente emocional que nos motiva y que nos permite contemplar el mundo que nos rodea desde una perspectiva diferente, más estética, más profunda. La educación artística resulta imprescindible porque permite a los alumnos adquirir toda una serie de competencias socio-emocionales básicas para su desarrollo personal y que, además, los hacen más felices. Y ese es el verdadero aprendizaje, el que les prepara para la vida. El cerebro humano, que es un órgano complejo en continua reestructuración, agradece los retos y necesita el arte.

El cerebro necesita de actividades artísticas

El cerebro de las personas que desarrollan alguna actividad artística es estructuralmente distinto y manifiestan un mejor control motriz y una mejor “memoria procesal”, que aquellas que no lo practican.

Existen ciertas estructuras de la corteza auditiva que solo responden a tonos musicales, que una parte importante del cerebro y del cerebelo interviene en la coordinación de todo tipo de movimientos, como el baile; que durante las representaciones teatrales algunas regiones del cerebro que se encargan de producir el lenguaje oral se conectan con el sistema límbico, proporcionando así el componente emocional o que al observar una muestra de arte visual nuestro sistema de procesamiento visual genera imágenes reales o ficticias con la misma facilidad.

Además del disfrute estético que nos aporta la belleza o expresividad del arte se ha demostrado a través de diversos estudios que tiene efectos neurológicos muy positivos para nuestro cerebro. Distintas partes de nuestro cerebro se activan según la actividad artística que practiquemos y todas potencian nuestra creatividad e intelecto. Las artes plásticas mejoran la capacidad de concentración, la plasticidad cerebral y el coeficiente intelectual. Por otra parte, el arte nos hace más tolerantes, menos impulsivos, reduce el estrés y nos aporta una mayor claridad mental ante cualquier situación o problemática que tengamos que resolver. Al beneficiar el arte al cerebro significa que repercute positivamente en nuestro comportamiento y calidad de vida y ello favorece también la relación con los demás.


¿Cómo el arte puede influir en el cerebro?


El arte, ya sea en forma de pinturas, música, danza o cualquier otra expresión creativa, tiene un efecto sorprendente en nuestra mente y emociones. El arte puede activar y estimular áreas específicas del cerebro que están relacionadas con la empatía, la creatividad y la memoria.

Existen varios estudios que demuestran los efectos beneficiosos del arte en el cerebro. Puede ayudar a mejorar nuestra capacidad cognitiva, aumentar nuestro bienestar emocional y reducir el estrés. Cuando nos sumergimos en una obra de arte, nos permitimos desconectar de nuestras preocupaciones diarias y centrarnos en el momento presente. Además, el arte puede activar áreas del cerebro relacionadas con la percepción visual, la emoción y el lenguaje.

Cuando nos encontramos ante una obra de arte, nuestro cerebro se activa en diferentes áreas, involucrando tanto el hemisferio izquierdo como el derecho. La parte izquierda se encarga de la interpretación y comprensión de la obra, mientras que la derecha se enfoca en las emociones y sensaciones que nos produce.

En general, el arte puede proporcionar beneficios físicos, mentales y emocionales – como el aumento de la actividad cerebral en la corteza frontal, la mejora de la memoria y la concentración, y la reducción de la presión arterial y la frecuencia cardíaca – para aquellos que lo aprecian y lo crean.

La actividad cerebral se modifica drásticamente cuando realizamos actividades creativas. El área en la parte frontal del cerebro – córtex prefrontal – donde se dan el autocontrol y la autocrítica queda inoperante. Y el área que se encuentra justo en a parte posterior a ésta – córtex prefrontal medio –, que se encarga de la memoria y las emociones, se activa.

Por esta razón, el arte es una herramienta poderosa para estimular la creatividad y la imaginación. Nos invita a explorar nuevas ideas y a ver las cosas desde diferentes perspectivas, ayudándonos a expandir nuestras mentes y salir de nuestra zona de confort.

Ya sea disfrutando de la pintura, la música, la literatura o cualquier otra forma de expresión creativa, no dudar en sumergirse en ella y dejar que la mente se expanda y se libere. El arte es una expresión creativa y poderosa que puede ser apreciada por personas de todas las edades y culturas. Desde tiempos inmemoriales, las expresiones artísticas han sido utilizadas para comunicar, para buscar la belleza, para sorprender, para emocionar, para denunciar, para protestar y para transmitir conocimientos.

La capacidad del arte para impactar nuestra psique es innegable. La música, por ejemplo, tiene la capacidad de movilizarnos emocionalmente, de hacernos sentir una amplia gama de sentimientos, desde la euforia hasta la tristeza. La pintura, la escultura, la fotografía y otras artes visuales impactan nuestro cerebro de múltiples formas, estimulando diferentes áreas cerebrales y permitiendo una experiencia estética inolvidable.

El arte también tiene una capacidad terapéutica única. Las expresiones artísticas pueden servir como una forma de auto expresión, lo que puede facilitar la identificación y procesamiento de emociones. La música, la danza, el teatro y otras formas de arte también se usan en terapia para mejorar la autoestima, reducir el estrés y la ansiedad, y mejorar la calidad de vida de las personas.

Además de tener beneficios terapéuticos, el arte también puede promover la creatividad y el pensamiento crítico. Esto es especialmente importante en un mundo cada vez más complejo y cambiante, donde se valora cada vez más la capacidad de innovar y encontrar soluciones originales y creativas.

El arte mejora el funcionamiento del cerebro

Cada expresión artística activa partes distintas del cerebro por lo que es una excelente forma de estimular nuestro intelecto y creatividad. Se potencian las capacidades de resolución de problemas en los niños, y también, la memoria y la capacidad de aprendizaje.

No solo eso, sino que cada expresión artística tiene cualidades que potencian aspectos de nuestro desempeño en otras áreas. Las investigaciones demuestran que los niños sometidos a educación musical, tienen mejor desempeño en matemáticas, lenguaje y comprensión lectora. Asimismo, influye en una mejor postura corporal, y en mejores respuestas motoras, pues se incrementa la conectividad entre las áreas sensorial y motora del cerebro, mejorando también su flujo sanguíneo. Estos beneficios, además, permanecen durante toda la vida de la persona.

Por otra parte, las artes visuales, también poseen grandes beneficios: mejoran la plasticidad cerebral, el coeficiente intelectual, y la capacidad de atención. Asimismo, reducen la impulsividad y mejoran el comportamiento en los niños.

Incluso el practicar teatro tiene múltiples consecuencias positivas: mejora el vocabulario, el autocontrol, la autoestima, ayuda en la memoria kinésica, permite convertir conceptos abstractos en concretos, fomenta la tolerancia, y además, mejora el aprendizaje en el área de la literatura.

El arte mejora nuestras cualidades humanas. La apreciación del arte y las visitas a museos, incrementan la tolerancia y el simple hecho de estar expuestos a una obra artística, libera las mismas sustancias en el cerebro, que cuando nos enamoramos.

El arte es terapéutico

Pintar, dibujar, tomar fotografías, hacer mandalas, son una forma efectiva para disminuir los niveles de estrés, y tener más claridad mental. De hecho, existe el arte terapia, y la drama terapia, entre otras aplicaciones, que han servido, por ejemplo, para disminuir los terribles efectos del estrés post-traumático, en veteranos de guerra.

Además los efectos de mejora en las habilidades cognitivas y en la memoria, son visibles incluso en personas con serias enfermedades neuro-degenerativas. Por ejemplo, en el caso de los pacientes con Alzheimer y con demencia senil – enfermedad que implica pérdida de memoria progresiva, ansiedad, depresión, agresividad, insomnio y otros síntomas, – el tratamiento con medicamentos lo que hace en general, es básicamente volver menos visibles los síntomas, pero no los elimina ni detiene su avance. En cambio, al hacer que practiquen arte, se produce una mejora en su comportamiento social, en su autoestima, y además, disminuyen los síntomas de orden psiquiátrico.

No es necesario tener una enfermedad mental, para acudir a la terapia artística o arte terapia, pues con ella se alivian situaciones como el estrés, problemas de aprendizaje, enfermedades crónicas, dificultades de adaptación en la escuela, etc.

El simple hecho de practicar una actividad artística o creativa, ya tiene beneficios no sólo para nosotros, sino para todos quienes nos rodean. Incluso, puede no ser una actividad aparentemente “artística”, sino un hobby, como la jardinería, o tejer, o la carpintería. Lo importante, es darnos la posibilidad de desarrollar nuestra imaginación, pues así, alimentamos no sólo nuestro cerebro, sino también a nuestra alma.

Arte terapia

Arte terapia se refiere a las artes plásticas ya que otras artes como el teatro o la música que pueden ser utilizadas por esta disciplina reciben nombres específicos como drama terapia o música terapia La creatividad expuesta a través de la expresión artística es una manera de regular las emociones y trabajarlas tanto en ámbitos terapéuticos como en espacios lúdicos.

El arte terapia utiliza la creación artística en el contexto de una relación terapéutica para promover el bienestar, el autoconocimiento, la conexión y expresión emocional. Es una disciplina que se instala en un campo intermedio entre el arte y la psicología.

Promueve el autoconocimiento emocional y la regulación de la conducta. Es útil en áreas como la rehabilitación, la educación y la salud mental. Ayuda a mejorar la calidad de vida. Es muy efectiva con personas que sufren problemas sensoriales, físicos, motores o de adaptación social.

Existen diferentes tipos de arte terapia

Danza.
Los movimientos de la danza permiten integrar las emociones con el cuerpo físico. La danza accede a partes de la mente que la comunicación verbal no alcanza. Es posible leer todo lo que el cuerpo expresa a través de la danza. Los terapeutas deben ser capaces de traducir y analizar los movimientos que realiza el paciente en la danza.

Dibujo y pintura. Al dibujar o pintar se le puede dar salida a sentimientos y deseos ocultos. El principal objetivo es que el paciente siga sus impulsos de forma espontánea a través de texturas, trazos, colores o formas.

Música.
La músico-terapia es muy efectiva. El paciente y el terapeuta tocan un instrumento o cantan. Ambos deben escucharse para que en una de las sesiones creen su propia canción o melodía. No importa si el paciente tiene o no conocimientos musicales, lo interesante es que el terapeuta reconozca la entonación y el tiempo para entender los deseos o emociones que no se expresan verbalmente.

Teatro. Con el teatro se consiguen resultados eficaces para detonar la consciencia y el autoconocimiento de la riqueza interior. Se consigue eliminar los miedos, se consigue la aceptación individual y mejorar las relaciones inter personales. La principal herramienta es la improvisación teatral para así “actuar” las historias reales de la vida, así se crean personajes que se manifiestan desde el inconsciente.

Beneficios

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Todos los individuos tienen la capacidad de expresarse de manera creativa.
* No es necesaria experiencia ni habilidad artística previa.
* Emplea el proceso creativo en beneficio del individuo.
* El producto es tan importante como la implicación en el proceso creativo.
* Se implican la subjetividad, la creatividad, el conocimiento y el placer.
* Se sustenta en medios plásticos y visuales.

Arte terapia y clases grupales de pintura

Ambas se han consolidado como una tendencia creciente. Las clases de arte en grupo en los estudios locales e incluso los bares permiten socializar con amigos mientras se crea una hermosa obra de arte. Incluso hay libros para colorear creados para adultos. Estos ayudan a relajarse y quitar la tensión de un día estresante.

El arte aplicado a terapia es una herramienta de proyección muy efectiva. El desarrollo de habilidades artísticas mejora enormemente la atención, el estado de conciencia y el autoestima.

¿Puede la inteligencia artificial crear arte?

Los sistemas de IA actuales pueden crear cualquier imagen en cualquier estilo, desde el impresionismo al cubismo, pasando por el arte pop. Todo lo que necesitan es un código detallado.

El nuevo campo de la "IA generativa" da a las máquinas la capacidad de crear obras completamente nuevas, basándose en la inmensa cantidad de datos y conocimientos en línea acumulados a lo largo de los siglos.

La incursión de la IA en las artes plantea interrogantes sobre la importancia de la contribución humana al proceso creativo. ¿Puede existir el arte sin un artista? Si una obra es creada por una máquina, ¿a quién pertenece? ¿Cuáles son los peligros ocultos para la sociedad y la humanidad?

La conclusión general es que la industria creativa no tiene más remedio que adoptar la IA. En lugar de desplazar a los artistas humanos, la nueva tecnología colaborará con ellos para crear nuevos tipos de obras, impulsando aún más su inventiva y creatividad y creando juntos algo totalmente nuevo.

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Infinitos beneficios del arte en nuestro cerebro según la ciencia

Los estudios han asociado un efecto del arte en nuestro cerebro que se relaciona con aumentos en la conectividad funcional en el cerebro, junto con la activación mejorada de la corteza visual. Los investigadores comparan la creación de arte con ejercicio para el cerebro e incluso sugieren que, de manera similar a cómo el ejercicio físico ayuda al cuerpo, crear arte puede ayudar a mantener la mente aguda y lúcida en la vejez.

Más allá de un recreo estético y una actividad para entendidos, el arte es un ingrediente que nuestra mente necesita para estar y ser mucho mejor.

Estos resultados sugieren que la contemplación de cuadros no sólo afecta a los sistemas implicados en la representación visual y el reconocimiento de objetos, sino también a las estructuras subyacentes de las emociones y las cogniciones internas.


La conexión entre el arte, la curación y la salud pública: una revisión de la literatura actual

Investigadores de Pennsylvania State University College of Medicine y Harvard School of Public Health demuestran en un estudio, publicado en National Library of Medicine (NLM) de febrero 2010, que el arte tiene efectos positivos en la salud física y psicológica de los enfermos crónicos.

Según el estudio el arte reduce los efectos del estrés al disminuir la cantidad de la hormona cortisol en la sangre, disminuye tanto la sensación de dolor físico, como los efectos fisiológicos de la ansiedad, aumenta la autoestima y un sentido positivo de identidad, o sea, se definen a sí mismos en términos positivos y no negativos; en especial, dejan de definirse en términos de su enfermedad, y comienzan a definirse en función de lo que sienten o son.

También aumenta la sensación de control de los acontecimientos, esencial para los pacientes crónicos, quienes sienten que su vida escapa poco a poco de control. Y lo que es más interesante: aumenta la velocidad de recuperación en enfermedades crónicas o catastróficas.

Este estudio explora la relación entre el compromiso con las artes creativas y los resultados de salud, específicamente los efectos en la salud del compromiso musical, la terapia de artes visuales, la expresión creativa basada en el movimiento y la escritura expresiva. Aunque hay pruebas de que las intervenciones basadas en el arte son eficaces para reducir los resultados fisiológicos y psicológicos adversos, se desconoce en gran medida la medida en que estas intervenciones mejoran el estado de salud.

Según los investigadores su esperanza es establecer una base para continuar la investigación de este tema y generar más interés en investigar las complejidades del compromiso con las artes y la salud.


Estamos hechos para apreciar el arte

 Según un estudio de ia Universidad de Toronto, publicado en National Library of Medicine de junio 2014, en apariencia, la apreciación del arte es un proceso biológico natural, para el que nuestro cerebro estaría diseñado.

El estudio consistió en una revisión de diversas investigaciones relacionadas con el análisis de la actividad cerebral relacionada con el arte. Los investigadores, encontraron que al observar pinturas y formarse una opinión sobre ellas , se activan numerosas partes del cerebro, como por ejemplo áreas relacionadas con el reconocimiento de objetos y escenas, así como áreas relacionadas con las experiencias emocionales, el aprendizaje y la regulación de los movimientos.

Al estudiar con atención la manera en que se activan esas partes del cerebro, los investigadores encontraron que ocurría de una manera similar, predeterminada. Los científicos dicen que se trata de una “activación en un sistema distribuido”, lo que induce a pensar que se trata de un diseño predeterminado en la estructura de nuestro cerebro.


Asociación entre la educación musical, la inteligencia y la capacidad ortográfica en la escuela primaria


Investigadores del Transfercenter for Neuroscience and Learning, de la Universidad de Ulm (Alemania) en un estudio, publicado en Advances in Cognitive Psychology en 2011, sugieren una asociación entre la educación musical y la capacidad cognitiva general, así como un vínculo específico con el lenguaje.

La educación musical tiene un efecto beneficioso sobre las funciones cognitivas superiores, pero surgen dudas sobre si las asociaciones entre las clases de música y las capacidades cognitivas son específicas de un ámbito o generales.

Los investigadores realizaron pruebas a 194 niños de tercer curso, midiendo su rendimiento en lectura y ortografía y su inteligencia no verbal, y preguntaron a los padres por sus actividades musicales desde preescolar. Los datos del cuestionario mostraron que el 53% de los niños había aprendido a tocar un instrumento musical.

La inteligencia era mayor en los niños que tocaban un instrumento. Para controlar los efectos no específicos, excluyeron a las familias sin instrumentos. El efecto sobre la inteligencia se mantuvo. Además, los chicos que tocaban un instrumento mostraron un mejor rendimiento en ortografía en comparación con los chicos que no tocaban, a pesar de tener familiares con instrumentos. Este efecto se observó independientemente del cociente intelectual.


El valor educativo de las excursiones escolares a museos

Investigadores de las universidades de Arkansas, de Missouri y de Texas A&M en un estudio, publicado en EdNext Podcast de noviembre 2016, encontraron que los estudiantes asignados por sorteo a una visita al museo mejoran su capacidad de pensamiento crítico sobre el arte.

La inauguración en 2011 del Museo de Arte Americano Crystal Bridges, en el noroeste de Arkansas, brindó la oportunidad de realizar este estudio. Crystal Bridges es el primer gran museo de arte construido en Estados Unidos en las últimas cuatro décadas, con más de 50.000 metros cuadrados de galerías y una dotación superior a los 800 millones de dólares. Dado que la visita es totalmente gratuita para los colegios y que Crystal Bridges se construyó en una zona que nunca había tenido un museo de arte, hubo una gran demanda de visitas escolares.

Resultados

Recuerdo de los detalles de la visita

La investigación sugiere que los alumnos retienen una gran cantidad de información objetiva de sus visitas. Los alumnos que recibieron una visita guiada por el museo fueron capaces de recordar detalles sobre los cuadros que habían visto en porcentajes muy elevados. Puesto que no había ninguna garantía de que estos hechos se plantearan en las discusiones dirigidas por los alumnos, y puesto que éstos no tenían ninguna razón en particular para recordar estos detalles – no había ningún examen o calificación asociada a las visitas –, es impresionante que pudieran recordar información histórica y sociológica a tasas tan altas.

Estos resultados sugieren que el arte podría ser una herramienta importante para transmitir eficazmente contenidos académicos tradicionales, pero este análisis no puede demostrarlo. El alto índice de recuerdo de información objetiva por parte de los alumnos que visitaron el museo demuestra que las visitas causaron impresión. Los alumnos pudieron recordar detalles importantes sobre lo que vieron y comentaron. Mejoraron su capacidad de pensamiento crítico sobre el arte en un 9% de desviación típica con respecto al grupo de control.

Los alumnos que hicieron una visita guiada se volvieron más observadores y se fijaron más en los detalles de las imágenes. Ser observador y prestar atención a los detalles es una habilidad importante y muy útil que los alumnos aprenden cuando estudian y comentan obras de arte. Se requiere más investigación para determinar si las mejoras en el pensamiento crítico a la hora de analizar una obra de arte se traducirían en una mejora del pensamiento crítico sobre otros temas no relacionados con el arte.

Empatía histórica. Las visitas a los museos de arte también influyen en los valores de los alumnos. Visitar un museo de arte expone a los alumnos a una diversidad de ideas, gentes, lugares y periodos de tiempo. La empatía histórica es la capacidad de comprender y apreciar cómo era la vida de las personas que vivieron en una época y un lugar diferentes. Se trata de un propósito central de la enseñanza de la historia, ya que proporciona a los alumnos una perspectiva más clara sobre su propio tiempo y lugar.

Interés por los museos de arte. Tal vez el resultado más importante de una visita escolar sea si cultiva entre los alumnos el interés por volver a las instituciones culturales en el futuro.


¿Cómo el cerebro convierte al arte en emociones?



Un equipo multidisciplinario de científicos del Instituto de Fisiología Celular y del Centro de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en un estudio, publicado en la Gaceta UNAM de enero 2021, canaliza cómo ocurre el complejo proceso en el que el cerebro percibe el arte visual y pasa de captar una imagen a tener una representación interna que incluye emociones.

Los investigadores realizaron pruebas en laboratorio y con asistentes humanos a una muestra de arte prehispánico para constatar, por ejemplo, cómo el color en la representación de un mural define emociones y destaca la belleza o la violencia en una misma obra.

Para percibir una imagen en nuestro cerebro hay dos etapas: la primera, a partir del mecanismo esencial de nuestra visión; la segunda, en la manera en la que percibimos, o sea que le damos un sentido interno a la imagen, generamos una comprensión, una emotividad, una interpretación de ella.

Para la primera etapa los científicos utilizaron el ojo, con la retina y las conexiones que llevan la imagen a nuestro cerebro visual, que está en la corteza occipital – ubicada en la parte trasera de la cabeza –, para que estas conexiones atraviesen el cerebro. Ahí comienza el procesamiento de la imagen y se empieza a propagar el mecanismo de la percepción, que es la conversión de la visión al entendimiento y la interpretación de lo observado.

El color define emociones y
 destaca la violencia o la 
belleza en una misma obra

Los avances de las neurociencias en los últimos 50 años han permitido comprender a detalle las bases neurológicas de la visión. Muchos de estos adelantos se han concretado gracias a la investigación en animales, lo que posibilita estudiar regiones específicas del cerebro, incluso al nivel de una célula. Para indagar de manera integral el complejo proceso de la percepción visual del arte, los científicos trabajan desde las neurociencias con artistas plásticos, antropólogos, neurobiólogos, psicólogos, físicos, matemáticos e ingenieros que complementan estos estudios.

El proceso visual comienza cuando la luz pasa a través del cristalino hacia la retina, una delgada capa de células neuronales muy especializadas ubicadas al fondo del ojo. Ahí la luz estimula a células fotorreceptoras, llamadas conos y bastones, que transforman las características de la luz en señales eléctricas.

Cacaxtla
Los conos se dividen en tres tipos dependiendo de los pigmentos que contienen y que les permiten absorber la luz. Cada pigmento la absorbe en un rango diferente en el espectro visible. De esta forma, un tipo de cono responde mejor a longitudes de onda corta – la región del espectro que concierne al azul –, otro tiene respuesta a ondas de longitud media – luz verde – y el tercero responde a longitudes de onda mayores – luz roja –. Además, otro tipo de células fotorreceptoras, los bastones, tienen un pigmento que detecta luz verde-amarilla, generando la visión monocromática característica de la noche.

Justamente esta gama de colores – azul, verde, rojo y amarillo – fue utilizada a partir de dos obras prehispánicas, que son los murales de Cacaxtla y la diosa verde de Tetixtla, las cuales fueron observadas por asistentes para el experimento de los especialistas. En la exposición se constató cómo el cambio de color en el fondo del mural de la batalla en Cacaxtla propicia una interpretación distinta, destacando la belleza sobre la violencia que normalmente domina a la percepción de la pieza.

Belleza y violencia
Complejo mecanismo neurológico

Aunque en el complejo mecanismo neurológico de la visión la aportación de los colores es universal entre los humanos y no hay diferencias significativas, en la percepción también intervienen factores culturales, que aportan y matizan lo que captan personas de diferentes latitudes.


La OMS aboga por incluir las artes en los sistemas sanitarios para abordar las enfermedades no transmisibles

Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de noviembre 2023 en Europa, elaborado a partir de la conferencia ‘Aprender de las artes’, celebrada en Budapest (Hungría), sugiere integrar las artes en los sistemas sanitarios para complementar el tratamiento y la prevención de las enfermedades no transmisibles (ENT), desde las cardiovasculares hasta el cáncer.

Según la OMS, cada vez hay más pruebas de que las artes pueden utilizarse como complemento eficaz del tratamiento médico y la curación. No son invasivas y entrañan poco riesgo.

Las artes pueden complementar los fármacos

La OMS Europa está estudiando el potencial de las artes como complemento de la prevención y el tratamiento de las ENT, que constituyen la mayor amenaza para la salud en la Región Europea, en la que las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, las enfermedades respiratorias crónicas, el cáncer y otras ENT representan el 90% de todas las muertes.

Se espera que este informe promueva el valor de los proyectos de arte y salud en toda la región y, lo que es más importante, fomente su aplicación en el mundo real, especialmente a nivel político.

La OMS apunta que hoy en día los sistemas sanitarios están preparados para aprovechar el potencial de las intervenciones artísticas. Están empezando a comprender que pueden utilizar la llamada prescripción social para recomendar a los pacientes terapias artísticas concretas y basadas en pruebas que pueden ser integradoras, unir a jóvenes y ancianos y crear un puente entre cultura y salud que puede enriquecer la vida de todas las personas.

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En resumen, el arte es una herramienta transformadora que puede tener un impacto significativo en nuestra vida emocional, cognitiva y espiritual. Al buscar una experiencia artística, no solo estamos buscando algo bello o atractivo, estamos enriqueciendo nuestra vida y abriendo nuestro cerebro a nuevos estímulos y experiencias



El cerebro humano, que es un órgano complejo en continua reestructuración,
 agradece los retos y necesita el arte. El arte transforma 
mentes, emociones y produce cambios positivos en el cerebro





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junio 29, 2024

Efectos de las Pantallas en el Cerebro – Smartphones


Pasar demasiado tiempo delante de una pantalla aumenta el riesgo de sufrir
 trastornos cognitivos, como problemas de concentración y alteraciones del sueño

Los teléfonos inteligentes han revolucionado el mundo de las telecomunicaciones al permitir estar conectado prácticamente en cualquier lugar y comunicarse con cualquier persona, de cualquier forma y en cualquier parte del mundo. En tan sólo unas décadas, hemos pasado de los teléfonos fijos a teléfonos móviles cada vez más potentes, que ya no se limitan a la comunicación directa. Cada vez más cómodos y eficaces, tanto para el entretenimiento como para el trabajo, los teléfonos inteligentes se consideran tan "esenciales" que cada año se venden más de mil millones de ellos.

Sin embargo, las muchas horas que pasamos delante de la pantalla de un smartphone no están en absoluto exentas de consecuencias para nuestra salud. Quienes utilizan las teclas de forma intensiva (como los jugadores de videojuegos) pueden sufrir tendinitis o, a veces, el síndrome del túnel carpiano, causado por el uso excesivo de los tres primeros dedos de la mano. Y como a menudo tendemos a bajar la cabeza para ver bien la pantalla, esto puede provocar problemas cervicales.

Para el cerebro adulto: el primer peligro vinculado al consumo excesivo de pantallas en los adultos es la "multitarea". Durante las actividades basadas en la pantalla, el cerebro puede verse atraído por múltiples y volátiles fuentes de información y le resultará difícil centrarse en un aspecto concreto.


Las consecuencias del uso excesivo de pantallas


Aunque generalmente se utilizan para proporcionar bienestar, libertad y placer, el uso excesivo de pantallas puede provocar numerosos trastornos físicos, psicológicos y sociales.

El cerebro humano no va a cambiar porque pasemos cada vez más tiempo delante de la pantalla del televisor, la tableta o el smartphone. La adaptación individual no existe.

Por otro lado, se ha demostrado que el consumo excesivo de pantallas y la consiguiente masa de información perturba la formación de ciertas sinapsis y puede interferir en el aprendizaje de los niños. Pasar demasiado tiempo delante de una pantalla también aumenta el riesgo de sufrir problemas cognitivos, como problemas de concentración y trastornos del sueño. Y cuando se trata de la forma en que pensamos y actuamos, probablemente no sea el uso masivo de pantallas el responsable de ningún cambio, sino lo que se dice detrás de todas esas pantallas.

Impacto psicológico y social

Impacto social


Un riesgo de desocialización que contribuye a aumentar el riesgo de depresión y comprometer la carrera o los estudios.

Si bien las pantallas acercan a las personas en todo el mundo, sobre todo a través de las redes sociales, al mismo tiempo pueden generar distanciamiento físico: las personas hiper-conectadas tienden a replegarse sobre sí mismas, a aislarse de la realidad para refugiarse en el mundo virtual, a perder interés por todo lo que hay fuera de las pantallas y a perder interés por las relaciones con sus seres queridos, lo que las pone en peligro. Las pantallas se convierten en el centro de sus vidas en detrimento de todo lo demás.

Impacto sicológico

Las pantallas también pueden tener consecuencias negativas para la salud mental, sobre todo cuando el individuo supera un nivel de "consumo aceptable". El consumo excesivo puede llevar al sentimiento de culpa. Por otro lado, alejarse de las pantallas puede hacer que el individuo hiperconectado se sienta triste, vacío, ansioso e incluso con un estado de ánimo angustioso, lo que puede desembocar en un comportamiento agresivo. Para hacer frente a esta sensación de malestar, no le queda más remedio que volver a conectarse, entrando así en un círculo vicioso en el que la falta de pantallas genera malestar que se compensa con el consumo excesivo de pantallas.

También se cree que el uso excesivo de pantallas repercute en el estrés, los trastornos del estado de ánimo y la hiperactividad.

La dificultad radica en saber si son las pantallas las que generan este tipo de trastornos o si éstos ya existen, alimentando la irrefrenable necesidad de conectarse.


Los peligros del móvil para la salud



Aunque su uso sigue aumentando, los smartphones siguen siendo dispositivos potencialmente peligrosos. Las investigaciones científicas han demostrado los efectos nocivos de las ondas electromagnéticas y sus consecuencias para el cerebro, los ojos, el cuello y los dedos.

El uso abusivo e incontrolado de las pantallas también puede tener un gran impacto en nuestra salud, provocando una serie de problemas.

Una mala postura prolongada
puede causar dolor e incluso desencadenar trastornos musculoesqueléticos (TME), que afectan sobre todo a los músculos y tendones de la región lumbar, la nuca, los hombros, las muñecas y las manos.

Los desequilibrios alimentarios pueden acabar provocando pérdida de peso, sobrepeso u obesidad: según un estudio de cinco años realizado por investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) en el que participaron 43.722 mujeres de entre 35 y 74 años, las que se dormían delante del televisor engordaron una media de cinco kilos en cinco años y tenían un 30% más de probabilidades de ser obesas. El principal culpable era la exposición a la luz artificial por la noche, que puede alterar diversos procesos biológicos – sobre todo el sistema hormonal – y aumentar el riesgo de obesidad.


La falta de actividad física
, combinada con una dieta desequilibrada, aumenta considerablemente el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Trastornos del sueño. Las actividades nocturnas en las pantallas pueden invadir el tiempo de sueño, lo que a la larga puede alterar el ritmo biológico y provocar agotamiento y fatiga crónica. Asimismo, la luz azul emitida por las pantallas bloquea la hormona del sueño y estimula la vigilia.


Efectos en el cerebro

Se trata de un debate que lleva años sacudiendo a la comunidad científica. La nocividad de las ondas electromagnéticas, y más concretamente su posible relación con el cáncer cerebral, ha sido analizada por varios equipos de investigadores. El último estudio procede del National Toxicology Program, un programa de investigación estadounidense. En sus resultados, los científicos explican que observaron un aumento significativo de cánceres cerebrales y cardíacos en ratas que habían estado expuestas intensamente a ondas de distinta potencia.

Por el momento, esta relación causal entre la exposición a las ondas de radio y los efectos sobre la salud no se ha demostrado claramente, según la Agencia Nacional francesa de Seguridad Sanitaria Alimentaria, Medioambiental y Profesional (Anses).

Además, las últimas evaluaciones de la Anses han revelado, con niveles de evidencia limitados, diversos efectos biológicos en humanos y animales, algunos de los cuales ya habían sido señalados en una evaluación anterior publicada en 2009: pueden afectar al sueño, a la fertilidad masculina en animales o al rendimiento cognitivo.

Sin embargo, algunas publicaciones apuntan a un posible aumento a largo plazo del riesgo de tumores cerebrales en usuarios intensivos de teléfonos móviles, por lo que el CIIC (Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer) ha clasificado las radiofrecuencias como "posible carcinógeno".

Las redes sociales aumentan el riesgo de depresión


Gracias a nuestros smartphones, ahora podemos estar conectados en todas partes, todo el tiempo. Uno de nuestros pasatiempos favoritos es comunicarnos en las redes sociales. Sin embargo, las redes sociales repercuten en nuestra salud mental. Los estudios relacionan el uso frecuente de las redes sociales con la ansiedad, la depresión e incluso los trastornos alimentarios.


Efectos en los ojos

La sobreexposición a las pantallas puede afectar a la salud ocular: puede provocar dolores de cabeza, fatiga ocular, picor, sequedad ocular y, a veces, visión borrosa. Pero a veces las consecuencias pueden ser más graves.

Fatiga visual. La luz emitida por las pantallas de los smartphones favorecería la miopía al afectar al cristalino del ojo.

El uso excesivo del móvil y de las pantallas en general daña el cristalino del ojo y favorece la miopía. Más grave aún: dos mujeres británicas de entre 22 y 40 años habrían sufrido ceguera temporal durante varios meses como consecuencia de este mal hábito. Ambas consultaban constantemente sus smartphones en la cama por la noche con un solo ojo, el otro tapado por la almohada porque estaban de lado. Esta diferencia de luz provocaba asimetría y pérdida de visión.

Efectos sobre el sueño

Uno de los efectos de los teléfonos móviles que se ha demostrado en varias ocasiones es el efecto nocivo de la luz azul sobre el sueño. Un teléfono encendido en mitad de la noche podría ser perjudicial para la calidad del sueño.


Como nuestro reloj biológico se basa en la luz, la exposición a las pantallas por la noche puede provocar insomnio y dificultad para conciliar el sueño. Mirar la luz brillante por la noche impide que el cerebro produzca melatonina, la hormona del sueño. No sólo le costará dormirse, sino que su sueño no será reparador.

Para dormir bien, apague todos los aparatos electrónicos una hora y media antes de acostarse. Si es posible, mantenga el móvil fuera del dormitorio, o póngalo en modo avión.

Efectos de los móviles en el cuello y los dedos

Este problema afecta sobre todo a los adolescentes. Inclinarse hacia delante es muy perjudicial durante un periodo de rápido crecimiento, y puede provocar dolores cervicales asociados a tensiones o contracturas en la nuca. Los médicos que han observado un aumento de este problema vinculado a las malas posturas lo han bautizado como "text-neck".

Los adictos a los mensajes de texto sabrán que el movimiento de los dedos sobre el teclado del teléfono puede provocar tendinitis, sobre todo en el pulgar. Como en el caso del gamepad de la consola, repetir el mismo gesto durante horas no es bueno para los dedos.


Efectos de la sobreexposición a las pantallas en los niños


Todos los expertos son unánimes: exponer a los niños muy pequeños a las pantallas no les aporta ningún beneficio e incluso les expone a ciertos peligros. La Academia Americana de Pediatría y la Organización Mundial de la Salud desaconsejan todas las actividades relacionadas con las pantallas antes de los 2 años. Las pantallas pueden afectar a las funciones cognitivas, la memoria, la atención y la coordinación. Pueden provocar fatiga, trastornos del sueño, estrés y ansiedad en los más pequeños.

Esta es una de las principales preocupaciones de los padres, que son muy conscientes de que no es la mejor actividad para sus retoños: limitar el tiempo que pasan delante de las pantallas.

Como el cerebro de los bebés y los niños pequeños aún se está desarrollando, no tiene la misma capacidad que el de los adultos. La televisión, los teléfonos inteligentes, las computadoras y otras tabletas envían una enorme cantidad de información al cerebro de un niño que aún no es capaz de procesar.

La luz azul de las pantallas y la frecuencia de las imágenes emitidas tendrán un efecto muy excitante en el niño y provocarán:

* Dificultad para conciliar el sueño

* Descarga motora y emocional cuando se apaga la pantalla.

El uso excesivo de pantallas también puede :

* Interferir en el aprendizaje

* Tener un impacto en las relaciones sociales, ya que las pantallas no desarrollan la inteligencia emocional y suelen ser una actividad solitaria.

Las pantallas dificultan el aprendizaje y el desarrollo de los niños pequeños

Para aprender y desarrollar sus capacidades, los niños necesitan :

Movimiento. Es moviéndose y siendo activos en sus descubrimientos como los niños crean nuevas conexiones neurológicas y, por tanto, aprenden y desarrollan nuevas habilidades. La pasividad inherente a las pantallas es el primer falso amigo de los niños.

Intercambio. ¿Cuántos programas, aplicaciones y juegos infantiles afirman desempeñar un papel activo en el desarrollo del lenguaje de los niños? La neurociencia ha demostrado que no es así, e incluso que el uso excesivo de pantallas ralentiza el desarrollo del lenguaje. Para aprender a hablar y enriquecer su vocabulario – incluso en otro idioma –, los niños necesitan mantener intercambios cara a cara con otra persona viva. Descifran los movimientos de todos los músculos implicados en la producción de palabras, alimentan sus habilidades sociales y emocionales al obtener respuestas a sus preguntas o comentarios, y aprenden por turnos, alternándose para cualquier intercambio. Los niños muy pequeños se frustran rápidamente ante un personaje de dibujos animados que les hace una pregunta pero nunca escucha la respuesta.

Crear, imaginar. Una de las principales fuentes de aprendizaje y desarrollo de los niños será su capacidad para soñar despiertos y su energía creativa. Al ofrecer contenidos prefabricados y respuestas preprogramadas, las pantallas disminuyen gradualmente la capacidad creativa de los niños y, si se usan demasiado, pueden empobrecer su imaginación, impidiéndoles poner en práctica sus preguntas internas, encontrar soluciones a problemas con los que nunca se han topado o jugar por su cuenta, solo.

Efectos en el cerebro de los niños pequeños

Una exposición excesiva e inadecuada a las pantallas puede tener consecuencias perjudiciales para la salud y el cerebro de los niños pequeños.

Deterioro del desarrollo cognitivo. Los niños pequeños necesitan una interacción social real y experiencias sensoriales para desarrollar sus capacidades cognitivas. Pasar demasiado tiempo delante de una pantalla puede reducir las oportunidades de interacción social significativa y de exploración del mundo real, lo que puede obstaculizar su desarrollo cognitivo.

Retrasan el lenguaje.
La exposición excesiva a las pantallas puede repercutir negativamente en el desarrollo del lenguaje de los niños pequeños. Cuando ven la televisión o videos, es menos probable que se comuniquen e interactúen verbalmente con otras personas, lo que puede retrasar la adquisición del lenguaje y la comunicación.

Problemas de atención. Las pantallas, especialmente las de contenido muy estimulante y de movimiento rápido, pueden provocar una sobrecarga sensorial y cautivar excesivamente la atención de los niños pequeños. Esto puede mermar su capacidad para concentrarse en otras actividades más tranquilas y desarrollar una atención sostenida.

Alteración del sueño.
El uso de pantallas antes de acostarse puede alterar el sueño de los niños pequeños. La luz azul que emiten las pantallas puede interferir en la producción de melatonina, la hormona responsable de regular el sueño. Esto puede provocar dificultades para conciliar el sueño y un sueño de mala calidad, lo que puede repercutir en su desarrollo general.

Riesgos para la salud mental. Los estudios sugieren que la exposición excesiva de los niños pequeños a las pantallas puede estar asociada a un mayor riesgo de problemas de salud mental, como ansiedad, depresión y trastornos del comportamiento. Sin embargo, la naturaleza exacta de esta relación aún requiere más investigación para ser mejor comprendida.

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Los avances tecnológicos en telefonía móvil han culminado probablemente con la aparición del smartphone. Capaces de una gran autonomía y de permitir la realización de un gran número de tareas, el mundo se ha vuelto dependiente de ellos. Al mismo tiempo, los científicos llevan algunos años preocupados por los efectos de su uso en nuestra salud. Si bien ahora sabemos que pueden tener efectos nocivos en el cerebro, nuevas investigaciones sugieren que la adicción a los teléfonos inteligentes puede repercutir en otros aspectos de la salud, sobre todo psicológicos (autoestima) y cognitivos.


La adicción al smartphone provoca deterioro cognitivo y pérdida de autoestima

Investigadores del Departamento de Economía de la Universidad de Messina (Italia) en un estudio, publicado en junio de 2022 en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health, exploran las consecuencias de la "nomofobia": el miedo a prescindir del smartphone.

Según los investigadores, la adicción a los teléfonos inteligentes está relacionada con trastornos de la autoestima, incluida una mayor tendencia a sentirse solo o a experimentar déficits de autocontrol. Los resultados de la investigación también muestran que las personas con un alto nivel de dependencia de los teléfonos inteligentes tienen un rendimiento cognitivo inferior al normal.

Un estudio en tres fases

Los investigadores reclutaron a 111 voluntarios de entre 18 y 65 años, de los cuales el 28% eran todavía estudiantes y el resto empleados. A continuación, se utilizó una aplicación para recopilar datos de los participantes, incluido su uso de redes sociales como TikTok, Facebook, Instagram y WhatsApp. A continuación, estos datos se analizaron según una escala de adicción a los teléfonos inteligentes, un índice de bienestar psicológico general, la escala de miedo a perderse algo (FOMO) y la escala de procrastinación – posponer deliberadamente tareas importantes pendientes, a pesar de tener la oportunidad de llevarlas a cabo –.


El estudio también incluyó tres fases: una fase previa a la prueba en la que se evaluó el uso de referencia antes del experimento, una fase experimental en la que se pidió a los participantes que restringieran su uso a una hora al día durante tres días, y una fase posterior a la prueba en la que se les permitió utilizar sus teléfonos como quisieran durante siete días. Durante la primera y la última fase, se evaluó la memoria de trabajo, la atención, el control ejecutivo, el tiempo de reacción auditiva, el tiempo de reacción visual, la capacidad de inhibición de la respuesta motora y la inhibición conductual de los voluntarios.

Resultados

Los participantes que mostraron los niveles más altos de dependencia pasaron más tiempo con sus smartphones a pesar de la invitación a restringirlos durante la fase experimental. Este grupo de participantes también mostró niveles más bajos de memoria de trabajo, velocidad de reacción visual y auditiva, y control de habilidades motoras y conductuales. En estos participantes (los más dependientes de los smartphones), el índice de bienestar psicológico general también fue inferior al de los menos dependientes. Sus índices de "miedo a perderse algo" (FOMO) y procrastinación eran más altos.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que en el experimento participó sólo un pequeño grupo de voluntarios y los resultados pueden no ser generalizables. Además, algunos participantes abandonaron el experimento en cuanto se dieron cuenta de que sólo podían dedicar una hora a sus teléfonos durante tres días. Aunque esto puede ser una limitación del estudio, también puede demostrar la importancia de la adicción.


Fuga de cerebros: la simple presencia de nuestro propio smartphone reduce la capacidad cognitiva disponible

Según investigadores de la Universidad de Texas en Austin en un estudio, publicado en The University of Chicago Press Journals en junio de 2017, la simple proximidad de nuestro smartphone, incluso apagado, es suficiente para ocupar parte de nuestros recursos cognitivos y, de hecho, reducir nuestro rendimiento intelectual.

Nuestros smartphones permiten y fomentan la conexión constante a la información y el entretenimiento. Nos ponen el mundo al alcance de la mano y rara vez nos abandonan. Aunque estos dispositivos tienen un inmenso potencial para mejorar nuestro bienestar, su presencia persistente puede tener un coste cognitivo.

En esta investigación pusieron a prueba la hipótesis de la "fuga de cerebros", según la cual la simple presencia de nuestro propio smartphone puede ocupar recursos cognitivos limitados, dejando menos recursos disponibles para otras tareas y reduciendo el rendimiento cognitivo.

Cerca de 800 personas fueron sometidas a una serie de pruebas que requerían cierto grado de concentración. Los sujetos de un grupo mantuvieron sus teléfonos inteligentes sobre la mesa, mientras que los de un segundo grupo los guardaron en sus bolsillos. Los de un tercer grupo los abandonaron en otra habitación. Fueron estos últimos los que obtuvieron resultados significativamente mejores que los del primer grupo, e incluso ligeramente mejores que los del segundo.

Según los investigadores, la sola posibilidad de acceder rápidamente a nuestro smartphone basta para reducir nuestra capacidad cognitiva. Sin duda porque, en este caso, una parte de nuestro cerebro se moviliza por un deseo más o menos irreprimible de consultar nuestros mensajes. La buena noticia es que los sujetos que se declararon más dependientes de su smartphone obtuvieron resultados comparables a los de los menos dependientes cuando su dispositivo permanecía en otra habitación.

Los resultados de dos experimentos indican que incluso cuando las personas consiguen mantener una atención sostenida, como cuando evitan la tentación de consultar su teléfono, la simple presencia de estos dispositivos reduce la capacidad cognitiva disponible. Es más, estos costes cognitivos son mayores para las personas más dependientes de los smartphones.


Deterioro de las habilidades infantiles en aprendizaje y lenguaje ocasionado por las pantallas

Científicos del Centro de Lectura y Alfabetización del Hospital de Niños de Cincinnati en un estudio, publicado en JAMA Pediatrics de noviembre 2019, encontraron una relación entre el tiempo que los niños pasan frente a una pantalla y el desarrollo cerebral.

Sus resultados mostraron que los niños que dedican más tiempo frente a una pantalla tienen una menor integridad estructural de la sustancia blanca en regiones del cerebro que desempeñan un importante papel en el lenguaje y otras habilidades emergentes de alfabetización.

El estudio incluyó a 47 niños sanos – 27 niñas y 20 niños – de entre 3 y 5 años, y sus padres. Los niños completaron pruebas cognitivas estándar seguidas de resonancia magnética con tensor de difusión (tractografía), que proporciona un estimado de la integridad de la sustancia blanca en el cerebro. También dieron a los padres una herramienta de medición compuesta, llamada ScreenQ, que ha sido desarrollada y validada en los últimos años, y que refleja las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría (AAP).

Los investigadores explican que se trata de un estudio transversal, una instantánea de estos cerebros en desarrollo en un momento dado, y por lo tanto, por definición, muestra asociación, no causalidad. Si hay un enlace directo, puede tener menos que ver con las pantallas en sí, y más con lo que el tiempo de la pantalla puede estar reemplazando en la vida de los niños.

Estos hallazgos resaltan la necesidad de comprender los efectos del tiempo de pantalla en el cerebro, particularmente durante las etapas de desarrollo dinámico del cerebro en la primera infancia, para que los proveedores, los encargados de formular políticas y los padres puedan establecer límites saludables.


Los campos electromagnéticos de radiofrecuencia se clasifican como posiblemente cancerígenos para el ser humano

El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) de la OMS en 2011, clasificó los campos electromagnéticos de radiofrecuencia como posiblemente cancerígenos para los seres humanos sobre la base de un mayor riesgo de glioma, un tipo de cáncer cerebral maligno, asociado al uso de teléfonos inalámbricos.

En los últimos años, ha aumentado la preocupación por los posibles efectos adversos para la salud de la exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia, como los emitidos por los dispositivos de comunicación inalámbrica.

El Grupo de Trabajo sobre Monografías del CIIC debatió y evaluó la literatura científica disponible sobre las siguientes categorías de exposición, todas ellas relacionadas con la exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia:

* Exposición ocupacional a radares y microondas;

* Exposición ambiental asociada a la transmisión de señales de radio y televisión y a las comunicaciones inalámbricas;

* Exposiciones individuales asociadas al uso de teléfonos inalámbricos.

Los datos se revisaron críticamente y se evaluaron en general como limitados en los usuarios de teléfonos inalámbricos para el glioma y el neuroma acústico, e insuficientes para ser concluyentes para otros cánceres.

Conclusiones. Los datos, que siguen acumulándose, son suficientes para concluir que la clasificación es 2B. Esta clasificación significa que podría existir un riesgo y que, por lo tanto, debe vigilarse estrechamente la posible relación entre los teléfonos móviles y el riesgo de cáncer.


El uso intensivo de las redes sociales contribuye al desarrollo de trastornos alimentarios


Numerosos estudios han demostrado que los medios de comunicación tradicionales (revistas, televisión, etc.) transmiten fuertes presiones para luchar por unos ideales corporales idealizados y a veces irreales, tanto para los hombres como para las mujeres. Las imágenes corporales inalcanzables e irreales que difunden – sobre todo porque están retocadas – conducen a la interiorización del ideal "delgado y musculoso" – el actual ideal social de atractivo físico – y, posteriormente, a la insatisfacción con la propia imagen corporal.

Ante esta insatisfacción corporal, pueden surgir dos tipos de reacciones. Algunas personas se imponen un estricto control dietético, abriendo la puerta sobre todo a los trastornos alimentarios. Otras practican un ejercicio físico excesivo, pero carecen del marco y la preparación física necesarios.

Además del contenido comercial que allí se distribuye, las redes sociales permiten a los usuarios aportar contenidos (fotos, videos, etc.). Estos medios también son interactivos, en el sentido de que permiten a los usuarios recibir y publicar comentarios.

Al centrarse en la satisfacción corporal y activar así emociones fuertes, los posts en las redes sociales reducen la capacidad de tomar decisiones orientadas a conductas que promuevan la salud.

De este modo, las redes sociales pueden participar en los vínculos ya conocidos entre los trastornos de la imagen corporal, la gestión de las emociones y los comportamientos alimentarios.

Las consecuencias patológicas de la sobreinversión en la apariencia física

Existen tres trastornos alimentarios principales: la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y la hiperfagia bulímica (trastorno por atracón).

La anorexia nerviosa corresponde a una pérdida significativa de peso en relación con la estatura y la edad del paciente, acompañada de un miedo intenso a engordar. Provoca pérdida de peso y desnutrición, que puede ser grave.

La bulimia nerviosa se caracteriza por un miedo intenso a engordar y ser obeso, lo que provoca episodios recurrentes de alimentación compulsiva y comportamientos compensatorios inadecuados: vómitos inducidos, ingestión de laxantes, ejercicio físico intenso, etc.

La hiperfagia bulímica corresponde a episodios recurrentes de alimentación compulsiva sin comportamientos compensatorios. La bulimia nerviosa y el trastorno por atracón pueden afectar a personas con sobrepeso u obesidad, y tienen importantes repercusiones físicas.

Uno de los factores comunes entre estas tres patologías es la excesiva importancia que se concede al peso, la comida o la forma corporal, aunque el origen de estos trastornos sea multifactorial. Son especialmente debilitantes y conllevan una mala calidad de vida, no sólo para las personas afectadas, sino también para sus allegados.

¿Cómo podemos reducir el impacto emocional de las redes sociales?

Para limitar el riesgo de desarrollar trastornos alimentarios, hay una serie de estrategias que pueden ponerse en práctica.

Limitar la exposición a las redes sociales, para protegerse de las presiones de la apariencia. Se trata de una estrategia obvia.

Practicar el pensamiento crítico es una buena manera de limitar el impacto nocivo de las redes sociales. Es importante recordar que las imágenes que circulan en las redes sociales son en gran medida poco realistas, filtradas y elegidas con vistas a promocionarse o promocionar un producto. Las fotos y los videos suelen ser el resultado de una cantidad considerable de tomas y retoques. ¿Se siente insatisfecho? Es normal, es el efecto deseado.

Hay que saber escuchar al cuerpo, sobre todo a través de prácticas como la meditación mindfulness, que permite centrarse más en las percepciones corporales. De este modo, es posible mejorar su capacidad de introspección y tener más en cuenta sus necesidades fisiológicas.

En última instancia, es importante aspirar a la "autoaceptación tal como somos": escuchar nuestras necesidades fisiológicas, actuar de acuerdo con nuestros valores y tomar decisiones que nos convengan, sin ceder a presiones externas. No siempre es fácil, pero es el precio que pagamos por reducir el estrés y mejorar nuestra salud mental...

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Consejos para controlar el uso que su hijo hace de las pantallas

Si su hijo utiliza uno o varios tipos de pantalla, he aquí algunos consejos para los padres:

* Limite al máximo el tiempo que pasan frente a una pantalla, vigilar muy de cerca el contenido de los programas que se ofrecen y limitar el número de horas que pasan frente a una pantalla al día.

* Privilegiar las pantallas "activas” (juegos en tabletas, smartphones) en lugar de pantallas "pasivas" (televisión, dibujos animados, etc.).

* Elegir programas controlables en lugar de la televisión. Los DVD son fáciles de secuenciar gracias a los capítulos, por ejemplo.

* Alternar la experimentación virtual con la real. Dibujar en una tableta (que ralentiza el desarrollo de la prensión en motricidad fina que constituye la base de la escritura) con el dibujo real. Dibujos animados con libros, juegos en la tableta con rompecabezas reales, etc.

* Presencia de un adulto con el niño de hasta 9 años, cuando esté frente a las pantallas.

Un niño absorbido por una pantalla no es un niño centrado. La velocidad de las imágenes y la retroiluminación de las pantallas crean un efecto hipnótico en nuestro cerebro, y más aún en el de los niños. Los niños están realmente hipnotizados por las pantallas y no pueden separarse de las imágenes que reciben.

No hay nada mejor que el mundo real para crecer. No olvidarlo.

Alternativas preferibles a las pantallas cuando se está fuera de casa

Algunas ideas para llevar a todas partes:

* La pizarra mágica en lugar de la tableta.

* El garabato aqua que permite dibujar en todas partes sin ensuciar. Preferencia por la versión de viaje.

* Álbumes de fotos de tela en lugar de fotos en el teléfono.

*Un repertorio de canciones infantiles bien surtido.

* Libros y cuadernos de actividades para niños pequeños.

* Sin olvidar sus juegos favoritos.

Cómo aprovechar al máximo las redes sociales

Lugares de intercambio y de compartir, las “redes sociales” abren un campo casi infinito de posibilidades. Sin embargo, tienen sus lados malos, tanto a nivel privado como profesional. Las redes sociales son una excelente manera de mantenernos en contacto con nuestros seres queridos mientras nos mantenemos informados y compartimos información. Pero cuando se abusa de ellas, también pueden llevarnos a una espiral emocional agotadora y con mucha pérdida de tiempo. En algunos casos, incluso pueden resultar peligrosos.

Mantenga una mente crítica, abriéndose a lo que se dice sobre un tema similar, entre vecinos, en foros o en libros, en definitiva, fuera de lo que la red le ofrece inmediatamente.

Verificar, cuestionar, cruzar fuentes. A la más mínima duda. No todo lo que se dice en las redes e internet es verdad.

Una dimensión pre-terapéutica. Espacios de expresión más que de proselitismo, elementos de información y apoyo. Es una forma de exteriorizar sus sentimientos, al mismo tiempo que se protegen.

El principal peligro de estos sitios no está en su radicalidad, sino en su exclusión. La censura ha roto el diálogo con los profesionales sanitarios, las asociaciones y las familias. En los foros generales, habría gran interés en abrir líneas telefónicas de atención médica o realizar mediación remota.

10 reglas de oro a seguir al navegar por las redes sociales

1) Elegir la herramienta con la que se sienta cómodo.

2) Saber por qué se interactúa en una determinada red o en un determinado evento.

3) Dar de si mismo, los demás darán a cambio.

4) Separar la vida privada y la vida profesional.

5) Abstenerse de sobrepujar, para evitar un enfrentamiento.

6) Pensar antes de enviar un post o una foto, que luego será difícil de borrar.

7) Consultar el modo de publicación: pública o privada.

8) Bloquear y controlar su configuración de privacidad.

9) Conservar prueba en caso de insulto o amenaza: captura de pantalla o impresión donde aparezca la fecha.

10) Sepa descolgar el teléfono: el mundo seguirá girando sin usted.


Es necesario un uso razonable de las pantallas



Tenemos que empezar a planificar ya el uso que nuestros hijos harán de las pantallas. Los niños se desarrollan en gran medida por imitación, lo que significa que, cuando se trata de pantallas, tenemos que cuestionar nuestro propio uso de las nuevas tecnologías.

¿Por qué encendemos la televisión? ¿Tenemos el móvil en la mesa? ¿Consultamos nuestros mensajes y correos electrónicos mientras nuestro hijo, cónyuge o colega nos habla? ¿Sacamos el smartphone siempre que no estamos haciendo nada? ¿Usamos las pantallas antes de acostarnos? Todas estas son preguntas que debemos hacernos para dar un buen ejemplo y quizá pelearnos un poco menos en tal que padres durante la adolescencia.