abril 07, 2013

Bebidas Energizantes – Peligro para Niños y Adolescentes



Las bebidas energizantes contienen sustancias que pueden perjudicar a los niños y adolescentes

¿ Qué son las bebidas energizantes ?

El término “bebida energizante” es un término popular que se usa para referirse a algunas bebidas que en general contienen cafeína y otros ingredientes, tales como taurina, guaraná y vitaminas B, para aportar un impulso de energía extra. No es un término reconocido por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA).

Las primeras bebidas energizantes o “energy drinks” aparecieron en Europa en la década de los 80. Hoy en día existen en el mercado mundial cientos de marcas distintas, siendo las más conocidas: la Red Bull (Toro Rojo), Power Horse (Caballo de fuerza), Red Devil (Demonio rojo), Battery (Batería), entre otras.

Coca-Cola Co, Pepsi Co y otras compañías de bebidas gaseosas tienen sus propias bebidas energéticas. El mercado de rápido crecimiento en Estados Unidos está dominado por marcas como Red Bull, Rockstar y Monster, de Hansen Natural.

Los eslóganes que hay detrás de muchas de estas bebidas se convierten en el mejor método para atraer a los jóvenes quienes, además, han establecido como última moda mezclarlas con alcohol. El problema de mezclarlo con alcohol es que los componentes de las bebidas energéticas enmascaran los efectos de la ingesta de alcohol y genera una potenciación de los efectos secundarios derivados de una toma excesiva, tanto físicos como psicológicos. Dentro de los positivos aparecería la euforia, mientras que como negativos se encuentra la depresión. Por tanto, el riesgo se multiplica.


Razones para su consumo

El consumo está motivado inicialmente por el descubrimiento de una nueva bebida, con un sabor inhabitual, que toma rápidamente una connotación de "bebida de moda".

Un porcentaje importante de niños, de adolescentes y de jóvenes adultos, del orden del 30 - 50 %, consume más o menos regularmente estas bebidas energizantes. Este efecto “moda” es peligroso para los jóvenes consumidores: numerosos estudios han puesto en evidencia sus efectos secundarios.


Hoy en día su consumo se ha popularizado entre los jóvenes, quienes las toman para “el levantón”, como muchos le llaman, es decir para lograr mantenerse despiertos, ya sea para prepararse para un examen o simplemente “para aguantar más” para la diversión.

Para jugar un partido de fútbol, o para tener fuerzas para pasar la noche bailando o estudiando sin haber descansado adecuadamente, o simplemente porque les gusta su sabor, son sólo algunas de las razones por las cuales miles de niños y adolescentes están tomando cada vez más bebidas energizantes en distintos países sin conocer los riesgos  y efectos secundarios que esta conducta acarrea.

Las bebidas energizantes les aporta la evasión hacia una vida más estimulante y embriagadora. Esta evasión y búsqueda de placer serán acentuadas por la asociación con otros productos tales como la marihuana o el alcohol. El consumidor se expone a un riesgo de adicción a estos productos.


Bellas imágenes propicias para la evasión
La repetición de ese comportamiento es un riesgo para el consumidor. Éste corre peligro de sobreestimar sus capacidades de adaptación frente a su entorno, lo que lo hace más vulnerable, con un riesgo de aumento del estrés, de la ansiedad, de una inadaptación frente a una situación de vida.

Esta búsqueda para sobrepasar sus propios límites es mantenida por el marketing al exponer comportamientos de riesgo, situaciones de estrés, mediante el uso de imágenes de deportes extremos, sólo para empujarlos a sobrepasar con mayor fuerza sus límites.


Ingredientes más comunes de las bebidas energizantes

Cafeína. Se incluye en las bebidas energizantes por su potencial para mejorar el rendimiento mental y físico y por su perfil de sabor. La tasa de cafeína es 4 a 5 veces superior a la de las sodas habitualmente consumidas. También está presente en ciertos extractos de planta incluidos en estas bebidas.

Taurina. Es un aminoácido que el cuerpo fabrica a partir de los alimentos que comemos. Los productos animales (carne de res, cerdo, cordero, pollo, etc.) contienen altos niveles de taurina, y algunos peces y mariscos contienen los niveles más elevados de taurina (por ejemplo: bacalao, almejas y ostras). La taurina ayuda al desarrollo neurológico y a regular los niveles de agua y de sales minerales en la sangre, aumenta la contractilidad de los músculos. Se la incluye en las bebidas energizantes porque algunos estudios han sugerido que junto con la cafeína puede mejorar el rendimiento atlético y tal vez incluso el rendimiento mental. En las bebidas energizantes, está presente en fuertes concentraciones.

Glucuronolactona. Normalmente presente en el organismo, es un azúcar derivado de la glucosa, presente en concentraciones muy importantes. Es un químico altamente peligroso, desarrollado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos  en los años 60 para estimular la moral de las tropas acantonadas en Vietnam, el cual actuaba como una droga alucinógena que calmaba el estrés de la guerra. Pero sus efectos en el organismo fueron desvastadores y fue discontinuado debido al alto índice de casos de migrañas, tumores cerebrales y enfermedades del hígado que mostraron los soldados que lo consumieron. Francia y Dinamarca recientemente prohibieron la venta de las bebidas que lo contienen por ser un “cóctel de la muerte”.

Guarana. Es una planta que proviene de Sudamérica. En Brasil se consumen mucho en bebidas y gaseosas que contienen guarana. El guarana tiene un contenido más denso en cafeína que los granos de café. Por lo tanto, se lo agrega a las bebidas energizantes por el mismo motivo por el que se adiciona cafeína  para aumentar la sensación de energía y para mejorar el rendimiento físico y mental. El contenido de guarana en general no está mencionado en las etiquetas de las bebidas energizantes.

Ginseng. Es una hierba que se cree aporta varios beneficios potenciales, entre ellos, el aumento de la sensación de bienestar y la resistencia; y también mejora el rendimiento mental y físico. Otros posibles beneficios incluyen la mejora de la salud de las personas que se recuperan de una enfermedad, efectos beneficiosos sobre la inmunidad y la disminución de los niveles de glucosa en la sangre. Sin embargo, la mayoría de estos estudios fueron estudios pequeños o realizados en animales de laboratorio; por lo tanto, es necesario realizar estudios adicionales para confirmar estos posibles beneficios para la salud.

Vitamina B. Se encuentra en distintos alimentos y ayuda a regular el metabolismo. Entre los ejemplos de las vitaminas B se incluyen la Tiamina y la Cobalamina. Estas vitaminas con frecuencia son incluidas en las bebidas energizantes porque pueden contribuir al mantenimiento de la función mental.

Carnitina. Es un derivado de un aminoácido y tiene una función en la producción de energía en las células, ayuda al metabolismo y a mantener los niveles de energía. Algunos creen que la carnitina puede mejorar el rendimiento atlético; sin embargo, no hay ningún estudio concordante para respaldar esta teoría. La mayoría de las personas obtienen suficientes cantidades de carnitina a través de la producción natural del cuerpo, y a través de los alimentos que consumen, y no necesitan un suplemento.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)  en agosto del 2012 elaboró un estudio para comprobar el contenido en cafeína de las principales bebidas energéticas  20 tipos y la versión sin azúcar de cinco de ellas, además de tres refrescos con cafeína  y de los riesgos de un consumo inadecuado, sobre todo si se mezclan con alcohol. El estudio indica que con una sola lata de Monster, Rockstar o Zen Republic por la cafeína que contienen, un adolescente superaría su tope diario de cien miligramos.

Diferencia entre bebidas energéticas y bebidas energizantes

Muchos adolescentes consideran que las bebidas energizantes y las energéticas son intercambiables. Son productos completamente diferentes. No se deben confundir con bebidas re-hidratantes ni con otro tipo de bebidas como las gaseosas, ya que inclusive en los mismos envases se advierte que no se considera una bebida hidratante.

Bebidas energéticas

Originalmente las bebidas energéticas fueron creadas para incrementar la resistencia física, proveer reacciones más rápidas a quien las consumía, lograr un nivel de concentración mayor, evitar el sueño, proporcionar sensación de bienestar, estimular el metabolismo y ayudar a eliminar sustancias nocivas para el cuerpo.


La práctica de actividad cardiovascular de más de 60 minutos causa una pérdida de minerales y de glucosa a través del proceso de sudación. Así, las bebidas energéticas permiten paliar la pérdida y proporcionan los glúcidos necesarios para la conservación de una buena energía, permiten reforzar la intensidad y prolongar el período de ejercicio.

Contienen hidratos de carbono, electrolitos, minerales (potasio, sodio), vitaminas B y C y aromas. Se supone que reponen los electrolitos y el agua que se pierde por el sudor. Los atletas jóvenes que participan en actividades deportivas intensas y prolongadas pueden beneficiarse de estas bebidas deportivas.

Bebidas energizantes

Contienen estimulantes excitantes destinados a estimular el sistema nervioso central y pueden ser peligrosos durante la práctica deportiva. La cafeína se ha asociado con varios efectos perjudiciales en los niños, efectos que pueden causar daño a los sistemas cardiovascular y neurológico en desarrollo del niño. Son totalmente inadecuadas para los niños y adolescentes.


Investigación

Efectos adversos de las bebidas energizantes para la salud

Los fabricantes aseguran que sus productos mejoran la actividad física y mental. La web de Red Bull, por ejemplo, dice que la bebida energética incrementa la concentración y la velocidad de reacción, y mejora la vigilancia y el estado emocional.

Según una investigación coordinada por Sara M. Seifert y sus colegas del Departamento de Pediatría y Medicina Integral del Programa Pediátrico de la Universidad de Miamipublicada en febrero de 2011, que revisaron la documentación médica al respecto, estos beneficios son cuestionables.

De acuerdo con el informe clínico que analiza los componentes de las bebidas energéticas y energizantes, hay una gran confusión y un mal uso de estos productos.

Los investigadores aplicaron una serie de encuestas, las cuales confirman que los jóvenes son el principal mercado de esas bebidas, pues entre 30 y 50 por ciento de adolescentes, jóvenes y adultos las consumen.

Seifert y sus colegas describen también las poblaciones con mayor riesgo de efectos adversos para la salud del consumo de bebidas energizantes, las cuales incluyen a niños, adolescentes y adultos jóvenes con enfermedades cardiacas, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, trastornos de la alimentación, la diabetes, y aquellos que toman medicamentos o consumen alcohol. También señalan que la cafeína en las bebidas energizantes puede interferir con la mineralización ósea durante un período crítico del desarrollo del esqueleto.

Añaden que se requiere más investigación para determinar las dosis máximas seguras, establecer los efectos del uso a largo plazo, y comprender mejor los efectos adversos de las bebidas energéticas para la salud.


Bebidas energizantes provocan síntomas cardíacos y neurológicos en los niños

Un estudio científico americano realizado en el Hospital Infantil de Detroit (Michigan) presentado en las deliberaciones anuales de la American Heart Association en setiembre 2014, informa sobre la exposición a bebidas energizantes con consecuencias de efectos cardiovasculares y neurológicos serios en menores de seis años de edad.

Definida la “exposición” como el contacto real o sospechado con sustancias ingeridas, absorbidas, aplicadas o inyectadas, sin atender su toxicidad, sobre 5.156 casos que se reportaron por exposición a bebidas energizantes, el 40% lo había sido por ingestión “involuntaria” de las mismas por parte de niños pequeños.


Los casos que tuvieron síntomas de consideración mostraron un 57% de efectos cardiovasculares (ritmo cardíaco anómalo) y 55% efectos neurológicos.

Las bebidas energizantes tienen hasta 400 miligramos de cafeína por lata, cuatro veces más que una taza de café común, cuando a partir de esos valores en adultos, y de 100 miligramos en adolescentes, ya pueden existir intoxicaciones por cafeína.

Steven Lipshultz, autor principal declaró que se desconoce exactamente si algunas bebidas energizantes no tienen además otros componentes que pueden causar síntomas no deseados. La combinación de distintos componentes estimulantes puede tener en los niños consecuencias, que ni siquiera han sido todavía estudiadas en adultos.

El doctor Lipshultz agregó que lo detectado podría ser de mayor amplitud, ya que no hay registro obligatorio de consulta por síntomas producidos por consumo de bebidas energizantes y los pacientes suelen omitir su declaración.


Incremento del consumo de bebidas energéticas podría suponer un problema para la salud pública

Según un estudio de la OMS publicado en la revista Frontiers in Public Health, el marketing agresivo de las bebidas energéticas hacia las personas jóvenes, combinado con una regulación limitada y variada han creado un ambiente donde este tipo de bebidas podrían representar una amenaza significativa para la salud pública.

Datos de la OMS, afirman que incluso tan poco como 50 mg de cafeína puede inducir taquicardia y agitación. En sobredosis, la toxicidad de cafeína puede imitar la intoxicación de anfetaminas y conducir a convulsiones, psicosis, arritmias cardíacas.

Más del 70 % de personas de 18 a 29 años de edad que beben bebidas energéticas las mezclan con alcohol, lo cual es más riesgoso que el consumo de alcohol por sí solo, posiblemente debido a que las bebidas energéticas hacen que sea más difícil que las personas se den cuenta de que se están embriagando.


El consumo de altas cantidades de cafeína contenidas en las bebidas energéticas reduce la somnolencia, sin disminuir los efectos del alcohol que resulta en un estado de “embriaguez muy despierta”, es decir que mantiene al individuo alerta por más tiempo con la oportunidad de seguir bebiendo.

En el caso de los adolescentes, la OMS agrega que el consumo de bebidas energizantes se asocia con comportamientos potencialmente negativos y de alto riesgo, incluyendo el uso de la marihuana, peleas, toma de riesgos sexuales, falta de uso de cinturones de seguridad, fumar, beber, así como problemas derivados del abuso del alcohol y drogas ilícitas.

Recomienda que se considere la restricción de las ventas a los niños y adolescentes considerando los efectos adversos que estas bebidas pueden causar en ellos.


Los 'cocteles' con bebidas energéticas podrían fomentar el deseo de beber más

En un estudio de l'Australian National University publicado en la edición en línea de agosto 2014 de la revista Alcoholism: Clinical and Experimental Research, los investigadores estudiaron los efectos de cocteles a base de alcohol y bebidas energizantes durante una “fiesta” organizada en su laboratorio.

Los investigadores se enfocaron en 75 hombres y mujeres australianos de 18 a 30 años de edad. Ninguno tenía antecedentes de dependencia del alcohol ni de las drogas. Alrededor de la mitad recibieron cocteles compuestos de vodka, jugo de fruta y la bebida energética Red Bull Silver Edition. Los demás bebieron cocteles de vodka y jugo, mezclado solo con agua gaseosa.

Tras consumir las bebidas, ambos grupos dijeron que sentían más o menos el mismo grado de estimulación. Pero los que bebieron la combinación de vodka y Red Bull fueron mucho más propensos a decir que les gustaría beber otro coctel, y a expresar un mayor deseo de consumir más. 

Según los investigadores, no pueden dar por sentado que este deseo reportado por los mismos participantes de seguir bebiendo se traduciría en la conducta pero el deseo de beber es un factor crítico en esa decisión. Ese aumento en el deseo intenso de seguir bebiendo podría convencer a las personas de que siguieran bebiendo, cuando de otra forma quizá hubieran dejado de hacerlo.


Riesgos para la salud

Los efectos de estas bebidas dependen de la susceptibilidad de quien las consume, pero en general se ha visto que tras unas horas después de haberlas ingerido, pueden aparecer: dolores de cabeza, dilatación de pupilas, taquicardias, intoxicación, hipertensión arterial, vómitos, nerviosismo e hiperactividad, entre otros. El efecto de las bebidas energizantes en el organismo puede durar entre 2 a 6 horas, aproximadamente.

El principal peligro de las bebidas energizantes no radica en su consumo eventual, sino en el consumo excesivo y al combinarlas con bebidas alcohólicas u otras drogas, para fabricar los denominados “cócteles”.




Cambios en el ritmo cardíaco

Las altas dosis de cafeína contenidas en la bebida, provocan una sobredosis que puede derivarse en taquicardias en las que el corazón aumenta su ritmo cardiaco, lo que en algunos casos podría hasta causar algún colapso.


Deshidratación

Estas bebidas no son rehidratantes, quien las toma y además las combina con alcohol, podría presentar un cuadro severo de deshidratación que en casos muy extremos podría llevar hasta la muerte.


Desmayos

La bebida energética aumenta la adrenalina, por lo que la respuesta natural del cuerpo es tratar de disminuir la frecuencia cardiaca, llega poca irrigación al cerebro, por lo tanto, al hacer un “choque” entre adrenalina y el intento por normalizarse, se provoca la pérdida de conciencia.


Trastornos del sueño

Las bebidas energéticas afectan principalmente al sistema nervioso central, encargado de enviar impulsos  a los músculos, lo cual puede repercutir en todo el organismo.

Debido a su alto contenido de cafeína, pueden interferir en el sueño horas después de la ingestión. La cafeína es un estimulante que acelera el flujo sanguíneo a los órganos como el cerebro, lo que causa una sensación de energía y el estado de alerta que pueden impedir el sueño. Beber regularmente bebidas energéticas altera los procesos de sueño, muchas veces provocando insomnio, inquietud y excitación.

Afecciones a los vasos sanguíneos

Las bebidas energéticas en exceso, provocan vasoconstricción, una irregularidad en los vasos sanguíneos que induce a que se contraigan. Para las personas hipertensas representa un peligro, causando problemas en la presión arterial,  generando una crisis que podría derivarse en embolias, derrames e infartos, entre otras complicaciones.


Daño a los riñones

Cuando hay una vasoconstricción severa, órganos como los riñones, ven disminuida la cantidad de sangre que llega hasta ellos, lo que a largo plazo provoca que haya un daño renal intenso, en el que nutrientes y electrolitos son desechados por el organismo, lo que provoca una desestabilización de la presión arterial.


Inhibición de neutrotransmisores

La ingesta de la cafeína en grandes cantidades, así como también de taurina, provoca algunas afectaciones en el cerebro, lo que podría impedir la correcta comunicación entre las neuronas.


Tendencia a obesidad 

Las altas concentraciones de carbohidratos en las bebidas energéticas, hacen que éstas no sean recomendadas para personas con obesidad, o con riesgo, ya que aportan un buen número de calorías que pueden acumularse como grasa, provocar colesterol y hasta diabetes. 


Efectos sobre el embarazo y lactancia

Las bebidas energizantes contienen grandes cantidades de cafeína y otros ingredientes que pueden resultar perjudiciales para una mujer embarazada o en periodo de lactancia.
Estas sustancias cruzan la placenta y en altas concentraciones pueden contribuir a que el bebé nazca con bajo peso.

En el caso de las gestantes o madres que están dando de lactar, los efectos el consumo de bebidas energéticas se manifiestan en aumento de la frecuencia cardíaca, de la frecuencia respiratoria, de la presión arterial y un alto grado de excitación.


Desgaste irreversible del esmalte dental

El consumo en exceso de bebidas energéticas daña el esmalte dental. El daño se debe a la erosión ácida causada por altos niveles de acidez de la bebida. Un excesivo consumo de éstas vuelve los dientes mucho más sensibles y propensos a las caries por los daños que se producen en el esmalte de los dientes, que en la mayoría de los casos es irreversible.




Riesgo de adicción

La excitación, el placer evocado por los consumidores de estas bebidas, incita a repetir este comportamiento en la próxima búsqueda de bienestar, la próxima salida a discotecas. La repetición de este comportamiento expone al riesgo de adicción.

Una lata de esta bebida contiene el equivalente a dos cafés bien cargados. La principal diferencia entre café y bebidas energizantes es sentir un efecto de saturación provocado por el sabor del café y ser consciente de la cantidad de cafeína que consume.


Al contrario, las bebidas energizantes, dan la impresión de beber una soda completamente anodina, ya que es una bebida azucarada, fácil para beber. No se es consciente de estar consumiendo mucha cafeína. Es más fácil beber una bebida energizante que un exceso de café. 

Además, la gente que ya consume café puede también consumir bebidas energizantes. Se presenta un efecto de acumulación que implica el consumo del equivalente de siete u ocho cafés al día, mientras que sin bebida energizante se habría consumido menos de la mitad.

Problemas de dependencia. Al igual que las drogas, el alcohol y el cigarrillo, la cafeína contenida en las bebidas de este tipo causa una dependencia. La interrupción en el consumo de estas bebidas implica efectos secundarios tales como dolores de cabeza, irritabilidad, nerviosismo, ansiedad y somnolencia.


Las bebidas energizantes constituyen un peligro para niños y adolescentes

Están primero los efectos inmediatos tales como agitación, excitación, temblores, incluso ataques epilépticos y taquicardia. Las bebidas energizantes también pueden tener consecuencias desastrosas sobre el sueño.

Se sabe muy bien que durante la infancia y la adolescencia es esencial construir el sueño. La cafeína contenida en estas bebidas energizantes puede trastornar de manera peligrosa la calidad del sueño y la hora para dormir. Y cuando el sueño del niño es perturbado, se entra en un círculo vicioso. El niño está cansado durante el día y este estado de somnolencia va a incitarlo a recurrir a la cafeína. Pero la toma precoz de ésta, podría inducir más tarde a los adolescentes a ser más sensibles a ciertas dependencias como el tabaco y el alcohol.


Aumento de una conducta arriesgada. Un estudio, publicado en 2008 en la revista Journal of Adolescent Health, en 795 estudiantes de Nueva York mostró que los que consumían muchas bebidas energizantes, seis veces o más al mes, tuvieron en promedio tres veces más riesgos que los consumidores ligeros y los no consumidores de ser fumadores, de abusar de medicamentos, pero también de haber peleado violentamente durante el año precedente el estudio. Por otra parte, ellos tenían dos veces más riesgos de fumar marihuana y de tener un consumo de alcohol problemático.


Bebidas energizantes y alcohol, un cóctel de alto riesgo

Ingerir este tipo de bebidas con alcohol es un cóctel que puede llegar a ser mortal. Es necesario informar a la población en general sobre este riesgo y que las etiquetas, empaques y publicidad deberían cumplir con especificaciones jurídicas al respecto. Los trastornos que provoca no son menores, y van desde la arritmia cardíaca hasta la deshidratación.

Los jóvenes son el grupo más vulnerable y más expuesto.

Las bebidas estimulantes del sistema nervioso central contienen cafeína, que se elimina del cuerpo después de dos a cuatro horas, en contraste con el alcohol, que dura más tiempo alojado en el organismo, dependiendo de la dosis, una vez pasado el efecto de la cafeína, la concentración de alcohol es exactamente la misma, se haya tomado o no la bebida energizante.

Combinados con alcohol, estos cócteles ocasionan pérdida de la sensación de embriaguez debido al efecto estimulante de la cafeína, que contrarresta el efecto sedante y los síntomas del consumo de alcohol, haciendo que la persona siga consumiéndolo peligrosamente. Los síntomas se agravan mucho más y su consumo puede convertirse en una adicción, debido a que quienes las consumen necesitan aumentar la cantidad para sentir el nivel de “bienestar” esperado que antes lograban con menos.

Otro problema al consumir esta combinación es que tanto el alcohol como la cafeína son diuréticos y pueden llevar a una deshidratación.


Las bebidas energizantes engañan al cerebro

Parte de la sensación de bienestar producida por las bebidas energéticas es a causa de la acción de sustancias psicoactivas  siendo la cafeína, un alcaloide, uno de los ingredientes en estas bebidas   que actúan sobre el sistema nervioso central, inhibiendo en diferentes grados, según el producto, los neurotransmisores encargados de transmitir las sensaciones de cansancio, sueño, etc., y potenciando aquellos relacionados con las sensaciones de bienestar y la concentración.

Si bien estas bebidas incluyen en su composición glucosa y otros azúcares que proporcionan energía al cuerpo (excepto las versiones dietéticas), no eliminan realmente la fatiga muscular ni el agotamiento en general, solamente inhibe temporalmente estas sensaciones, por lo tanto es normal una sensación de decaimiento una vez que acaba su efecto en el organismo.


Factor de riesgo para los deportistas

Estas bebidas son muy concentradas y ricas en cafeína, lo que aumenta las pérdidas urinarias de líquido y de minerales.

Por otra parte, las bebidas energizantes por ser muy ácidas, son desaconsejadas antes, durante y después del esfuerzo deportivo porque pueden perjudicar la recuperación y favorecer las heridas musculo-tendinosas.



Los deportistas también deberían abstenerse de consumir este tipo de bebidas debido a que contienen cafeína y azúcar. Si se tomase en cuenta la alabanza de sus virtudes, las bebidas energizantes permitirían estimular el organismo, mejorar el resultado y la resistencia. Estas alegaciones son falsas. Al contrario, el atleta, en vez controlar su resultado, se encuentra en un estado de gran febrilidad y sobrexcitación.

Además, ricas en glúcidos, las bebidas energizantes pueden causar trastornos gástricos. También pueden causar una deshidratación importante durante el esfuerzo físico.

La cafeína aumenta la pérdida en minerales y de agua, lo que favorece los calambres. Ella puede también, en ciertos casos, inducir dolores musculares.


Recomendaciones

La American Academy of Pediatrics propone las siguientes recomendaciones para el consumo de bebidas energéticas y bebidas para deportistas :

* Explicar la diferencia entre las bebidas energizantes y las bebidas energéticas a los niños que tratan y a sus padres o cuidadores. Se deberían explicar con claridad los riesgos que suponen para la salud.

* Los niños y adolescentes no deben consumir bebidas energizantes. Contienen estimulantes y suponen un verdadero riesgo para su salud. Quienes cuiden de ellos deben estar plenamente informados de los peligros .

* En la mayoría de los casos el niño que hace ejercicio necesita sólo rehidratación, no calorías adicionales. Las bebidas energizantes contienen hidratos de carbono (azúcares) que pueden contribuir al sobrepeso y a la obesidad. Además, favorecen la caries dental

* Se debería recomendar a los padres o cuidadores que los niños y adolescentes sólo deben consumir bebidas energéticas cuando realicen ejercicio intenso y prolongado; sólo en ese caso puede haber una necesidad de hidratos de carbono y electrolitos, además de rehidratación.

* La principal fuente de hidratación para niños y adolescentes que hacen deporte debería ser el agua. En la mayoría de los casos, un niño que hace ejercicio necesita beber para hidratarse y no hay nada mejor que el agua para eso.

Consejos para los Padres

En la primera infancia, la mayor parte de los líquidos que consumen los niños deben ser bebidas que contienen nutrientes importantes, como calcio y vitamina D, como es el caso de la leche descremada y el jugo puro de frutas.

Hablar con sus hijos acerca de la moderación en el consumo de todos los alimentos y bebidas y enseñarles cómo leer las etiquetas de los alimentos para conocer el contenido de cafeína y de otras vitaminas y minerales puede ayudarlos a tomar decisiones inteligentes a medida que crecen.

Las bebidas energizantes con alcohol proporcionan una oportunidad importante para que los padres abran una discusión con sus hijos acerca del consumo de alcohol en general. Para muchos padres, el tema del alcohol no es nada fácil. Los adolescentes podrían intentar evitar la discusión, y usted puede sentirse seguro acerca de cómo proceder :

* Hable con sus hijos temprano y con frecuencia. Hablar con sus hijos sobre el consumo de alcohol y las consecuencias y riesgos asociados a la intoxicación del alcohol puede tener un papel importante al influir en los hábitos de consumo de alcohol de su hijo adolescente.

* Mostrando actitudes y comportamientos responsables. Al mostrar actitudes y conductas responsables con respecto a su propio consumo de alcohol y al evitar beber hasta intoxicarse, usted tiene una posibilidad más grande de influir positivamente las actitudes de su hijo adolescente sobre el consumo de alcohol.

* Empiece a hablar antes de que ellos empiecen a tomar. Usted puede proteger a sus niños de los riesgos asociados con el consumo de alcohol manteniendo una comunicación abierta y expresando un mensaje claro y coherente sobre el alcohol. Construyendo una relación cercana con sus hijos hará más fácil para que ellos puedan ir a usted por ayuda al tomar decisiones que afectan su salud y bienestar.

* En la mayoría de los casos, no hay nada mejor que el agua para un niño que hace ejercicio y necesita beber para hidratarse. La publicidad es engañosa y parece ir dirigida a niños y adolescentes.



Alternativas saludables a las bebidas energizantes




Batidos de proteínas. La mezcla de frutas y proteínas en polvo aumenta la energía de una manera natural. Las bayas de fruta son las más recomendables (moras, frambuesas, arándanos) porque contienen menos carbohidratos y tienen un índice glucémico bajo.






Zumo de naranja. Es la forma más sana de recargar energía y aportar una buena dosis de vitamina C al cuerpo. Es beneficioso para el aparato digestivo y muy recomendable para deportistas por ser rico en fibras, vitaminas y minerales (hierro, magnesio y fósforo). Es aconsejable exprimir las naranjas y tomar el zumo al instante, pues, incluso si se conserva en la nevera pierde todos sus nutrientes.





Jengibre. El jengibre es una raíz que contiene gingerol, un aceite esencial al que se le atribuyen propiedades digestivas, antiinflamatorias y antisépticas. Además es bueno para problemas reumáticos, cardiovasculares, cansancio o estrés. Un té de jengibre puede tener múltiples beneficios para la salud.






Bebidas verdes. Combinar verduras de hoja verde (como las espinacas, brócoli) y frutas en un zumo, puede proporcionar vitaminas, minerales y enzimas que ayuden a nutrir e hidratar el cuerpo.







Agua. El agua puede tener efectos beneficiosos en sus niveles de energía. La deshidratación provoca cansancio y afecta a la concentración. Estar deshidratado puede tener también un impacto negativo en la digestión y la presión arterial. Un vaso de agua cuando se tiene hambre o se está cansando revitaliza mucho más que cualquier bebida isotónica.






Agua con sabores. El agua con sabores afrutados tiene un insignificante número de calorías, sin embargo algunas marcas del mercado pueden alcanzar niveles de azúcar similares a los de los refrescos por lo que no están recomendados. La solución es aromatizar el agua de forma casera con hierbas aromáticas y la piel de los cítricos u otras frutas dulces.





Limonada. Una versión casera del agua embotellada con sabor es la limonada, una bebida hidratante y fácil de preparar. Con agua, limón, azúcar (si se desea un toque más dulce) y un poco de bicarbonato se consigue una bebida isotónica natural.





Agua de coco. El agua de esta fruta aporta minerales esenciales para el sistema circulatorio, es rica en sodio, glucosa y cloro. Además, es una gran fuente de potasio para ayudar a mantener la presión arterial bajo control. Es ideal para deportistas ya que tiene la capacidad de reponer agua, electrolitos y calorías.






Leche de avena. La leche de avena es rica en aminoácidos esenciales, ácidos grasos, carbohidratos, vitaminas y minerales y ayuda a reponer fuerzas, combatir el cansancio, la somnolencia y el estrés.







Cacao. El cacao contiene cafeína, teobromina, teofilina y anandamina (que activa los receptores cerebrales que provocan placer y claridad mental). Al chocolate se le atribuyen además propiedades estimulantes, antioxidantes, excitantes y antidepresivas. Una o dos cucharadas de cacao puro en polvo, mejor sin azúcar, diluidas en agua o leche, pueden recargar las pilas.





Hasta que se realicen más investigaciones, los científicos consideran importante que los pediatras se capaciten para detectar un uso intensivo de estas bebidas tanto solas como con alcohol. Los médicos deben hacer una práctica estándar para evaluar el consumo de bebidas energéticas cuando vean a sus pacientes jóvenes, y también para educar al paciente y familiares sobre los peligros del consumo de bebidas energéticas, el asesoramiento en contra de su consumo. Además, hasta que la seguridad de las bebidas energéticas esté garantizada, una regulación adecuada de las ventas y el consumo debe ser puesta en marcha para proteger a los menores.




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