marzo 01, 2013

Hierro para el desarrollo cerebral de niños y adolescentes


Tanto la deficiencia como el exceso de hierro pueden afectar negativamente la función cerebral



¿ Qué es el hierro ?


El hierro es imprescindible para que la sangre transporte el oxigeno a todo el organismo, incluido el cerebro. Si el aporte de oxígeno al cerebro no es el adecuado, por una baja concentración de hierro en la sangre, puede influir en alteraciones de la actividad cognitiva y del sistema nervioso central.

El hierro es el sexto elemento más común en nuestra galaxia, el segundo metal más frecuente en la tierra y uno de los elementos esenciales para las funciones biológicas de los organismos vivos.

El hierro es importante para el crecimiento y desarrollo normal de los seres humanos y de todos los seres vivos. Todos debemos recibir hierro en cantidades suficientes, para que se produzca la sangre en el organismo y para que se formen los músculos. El desarrollo del sistema nervioso y específicamente del cerebro, depende en gran medida de la presencia de hierro. La maduración del cerebro del niño ocurre durante el embarazo y en los primeros 2 años de vida, por lo que es muy importante que el niño reciba el hierro necesario (ni más ni menos), mientras está en el vientre materno y fuera de él. La falta de hierro en la gente produce anemia, fatiga, dificultad para desarrollar su trabajo y en niños menores de 2 años, se producen alteraciones en el desarrollo del sistema nervioso que se traducen en dificultades de aprendizaje durante la infancia. Lo más grave es que aunque el niño deje de estar anémico, estos retrasos no se recuperan, se queda con esas alteraciones de por vida.


El aporte de hierro durante la adolescencia influye en el desarrollo cerebral del adulto

De acuerdo con un estudio llevado a cabo en EE.UU. (por Jahanshad N. et al. Proceedings of the National Academy of Sciences, enero 2012), el desarrollo saludable del cerebro en los adultos parece depender de los niveles de hierro que se tengan en la adolescencia.

La transferrina se produce en el hígado
y transporta el hierro al cerebro
En el estudio se midieron los niveles sanguíneos de transferrina, una proteína que se encarga de transportar el hierro a través del organismo y hacia el cerebro, en 615 adolescentes sanos. Mediante la medición de los niveles medios de transferrina de los participantes, a los que se evaluó en varias ocasiones a los 12, 14 y 16 años de edad, los investigadores calcularon la disponibilidad de hierro en el cerebro durante la adolescencia. Transcurridos entre ocho y doce años, se analizaron las imágenes cerebrales por resonancia magnética de los adolescentes, que en ese momento tenían una edad media de 23 años. De entre ellos, 574 fueron sometidos a un escaner para determinar las conexiones de mielina del cerebro, así como la fuerza o integridad de las mismas. Los resultados del estudio mostraron que los niveles de transferrina estaban asociados con diferencias perceptibles en la macroestructura y la microestructura cerebral al alcanzar la edad adulta. Los participantes cuyas concentraciones de transferrina eran más elevadas  un signo típico de unos niveles deficitarios de hierro en la dieta de una persona  presentaron cambios estructurales en regiones del cerebro vulnerables a la neurodegeneración. Un análisis posterior de los gemelos que tomaron parte en el estudio reveló un conjunto común de genes que influye tanto en los niveles de transferrina como en la estructura cerebral.

conexiones de mielina
Los investigadores señalaron que la ingesta de hierro en la dieta parece afectar enormemente al cerebro en la adolescencia. Puesto que la mielina acelera la comunicación del cerebro, y el hierro es esencial para la producción de mielina, unos niveles bajos de hierro en la infancia pueden mermar las reservas del cerebro que se necesitan más adelante para protegerse contra el envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer.

Se trata de una conclusión importante considerando que los científicos no estaban estudiando a personas con una deficiencia de hierro, sino a personas sanas. Al mismo tiempo, pondría de relieve la necesidad de llevar una alimentación equilibrada durante la adolescencia, cuando el centro de control del cerebro todavía está madurando. El hallazgo de un conjunto común de genes que influye tanto en los niveles de transferrina como en la estructura cerebral puede arrojar luz sobre los mecanismos neurales por los cuales el hierro afecta a la cognición, al desarrollo neurológico y a la neurodegeneración. La mielina es una vaina grasa que recubre las fibras nerviosas (axones) del cerebro facilitando la conducción de los impulsos nerviosos, y el hierro es indispensable para su producción.


Hierro y función cerebral

El hierro y las proteínas que lo transportan son sumamente importantes para la función cerebral. La falta de hierro es la deficiencia nutricional más frecuente en todo el mundo, provocando un bajo rendimiento cognitivo de los niños en edad escolar

Sin embargo, a edades más avanzadas, la sobrecarga de hierro está asociada con daño cerebral, habiéndose encontrado concentraciones anormalmente elevadas en el cerebro de pacientes con Alzheimer, Parkinson y la enfermedad de Huntington. 


Dado que tanto la deficiencia como el exceso de hierro pueden afectar negativamente la función cerebral, resulta crucial la regulación de su transporte al cerebro. Cuando los niveles de hierro son bajos, el hígado produce más transferrina para aumentar el transporte de hierro.


Sin un aporte adecuado de hierro, los niños de menos de cinco años de edad presentarán síntomas de carencia, tales como :

* debilidad;
* dolor de huesos;
* irritabilidad;
* falta de concentración;
* incapacidad a responder rápidamente;
* cansancio;
* pérdida de apetito


Los bebés que no reciben suficiente hierro pueden ser menos activos y desarrollarse más lentamente. También pueden presentar los síntomas siguientes:

* Aumento de peso más lento 
* Piel pálida
* Falta de apetito
* Irritabilidad (huraño, difícil)


Necesidad de hierro de los bebés y niños 

El hierro es un mineral que los bebés y los niños necesitan para tener buena salud y desarrollarse bien.

Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, una proteína que transporta el oxígeno a todas las células del organismo. El cuerpo necesita hierro para producir la hemoglobina. Ella da su color a los glóbulos rojos. Si no se tiene suficiente hierro, los glóbulos rojos se vuelven pequeños, pálidos, y no pueden transportar el oxígeno necesario a los órganos y  músculos del cuerpo. Es lo que se llama anemia.



¿ Dónde encontramos el hierro ?


La forma ideal de recibir el hierro es a través de la alimentación, es decir lo que comemos día a día, aunque también podemos obtener hierro adicional en los suplementos o en los alimentos fortificados. Sin prescripción médica, no se deben consumir dosis alta de hierro. Los suplementos deben ser recomendados por el médico y nunca debemos tomarlos por nuestra cuenta, ya que en el caso del hierro, el exceso es aún más peligroso que la falta de hierro.

El hierro de los alimentos de origen animal se absorbe mejor que el de los vegetales. Además la presencia de hierro de origen animal en las comidas, ayuda a absorber el hierro de los vegetales. Es importante por esto incluir fuentes de origen animal tan frecuentemente como sea posible. Otro factor que ayuda a la absorción del hierro de los vegetales es la presencia de vitamina C, vitamina A y carotenoides.

Los alimentos de origen animal que contienen mas hierro son las vísceras, especialmente el hígado, las carnes rojas, pescados (sardina, jurel, bonito) y mariscos.

Entre las leguminosas y hortalizas tenemos granos (lentejas, garbanzos, caraotas negras), cereales integrales, acelgas, berro, espinaca, brócoli.

Entre las frutas, aunque no son especialmente ricas en hierro, destacan la naranja, papaya, guayaba y toronja que además de contener hierro, son excelentes fuentes de vitamina C, que mejora la absorción del hierro. Incluir un jugo de frutas cítricas y vegetales ricos en carotenoides, como la zanahoria o el brócoli, pueden ayudar a absorber mejor el hierro de la comida. El consumo de alimentos fortificados (harina de maíz, arroz y pan de trigo), son otras opciones para aumentar el consumo de hierro.


Un consejo práctico

* Preparar la comida tratando de incluir hierro de origen animal, pero aunque esto no sea posible, acompañar las comidas con jugos de frutas cítricas. La guayaba tiene hierro y vitamina C, la limonada recién preparada es muy buena fuente de vitamina C y muy barata.

Evitar el café y el te con las comidas. Hacer el esfuerzo de tomarse el café una hora después de comer, ya que mejora la absorción de hierro de manera significativa.







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