Las drogas
sintéticas hacen referencia a un conjunto muy amplio de sustancias psicoestimulantes
que son fabricadas a través de procesos químicos. A diferencia de los otros
tipos de sustancias psicoactivas, estas drogas no se obtienen de un producto
natural, sino que son sintetizadas a partir de cambios moleculares realizados
en laboratorios. La mayoría de ellas son derivadas de las anfetaminas, suelen consumirse por vía oral y se presentan en
comprimidos con colores, formas y dibujos llamativos.
La MDMA es una droga sintética que actúa como estimulante y alucinógeno. Produce
un efecto energizante, distorsiona la percepción sensorial y temporal y hace
que las experiencias sensoriales se disfruten más profundamente. También se la
ha descrito como un entactógeno: una droga que puede aumentar la
conciencia de uno mismo y la empatía.
El éxtasis (o extasy), cuyo ingrediente activo es la MDMA (para
3,4-metilen-dioxi-n-metil-anfetamina) es una molécula de la familia de las
anfetaminas, que también está cerca del alucinógeno de la mescalina.
Éxtasis es el nombre común por el que se conoce la droga MDMA. Otro tipo de
nomenclaturas que recibe esta sustancia psicoactiva son Adán, XTC, X, E, pastillas
o pirulas.
Sintetizado por los laboratorios Merck en 1914, este derivado de la
anfetamina es distribuido durante la Primera Guerra Mundial a los soldados
alemanes. Combinando ciertos efectos de los estimulantes y los alucinógenos, se
suponía que la MDMA aliviaría la fatiga, el hambre y la moral de los soldados.
Los Estados Unidos también lo utilizaron con fines militares en la década de
1950 para interrogatorios.
A fines de la década de 2000, tras una disminución en la accesibilidad de
los precursores de MDMA, la pureza promedio de las muestras de éxtasis
disminuyó. Desde 2014, con la competencia de nuevas drogas sintéticas, hay una
mayor cantidad de comprimidos de masa con una concentración más importante de
MDMA.
Aspecto
En el estado crudo, el éxtasis se ve como cristales blancos, pero puede
venir en muchas formas. La palabra "éxtasis" se usa a menudo para
referirse a la MDMA en tabletas o cápsulas, que es la forma más común de
consumir la droga. Los investigadores han determinado que muchas tabletas de
éxtasis contienen no solo MDMA en concentraciones variadas, sino también varias
otras drogas o combinaciones de drogas que pueden ser perjudiciales.
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Cristales de MDMA |
Molly – el término callejero de “molecular” – se refiere a la MDMA en forma de
polvo cristalino, que generalmente se vende en polvo o en cápsulas. Algunas
personas piensan, equivocadamente, que la Molly no contiene los contaminantes
que se encuentran con frecuencia en el éxtasis. En realidad, el análisis
químico de drogas vendidas como Molly y confiscadas por la Administración para
el Control de Drogas de Estados Unidos (U.S.
Drug Enforcement Administration, DEA) ha demostrado que a menudo contienen
otros tipos de drogas y hasta es posible que no contengan MDMA. Esto subraya el
hecho de que quienes consumen Molly con frecuencia no saben qué están consumiendo,
y las sustancias que se venden como Molly pueden representar riesgos graves
para la salud.
El producto contiene dosis variables de ingrediente activo, desde unos
pocos miligramos hasta más de 200 mg de MDMA. También sucede que no contenga
MDMA sino otras sustancias activas que pueden ser medicamentos o drogas
sintéticas.
Muchos medicamentos se venden a veces como éxtasis. Los más comunes son los
antipalúdicos, corticosteroides, hipotensivos, bloqueadores beta,
antiparkinsonianos, pero también los antidepresivos y varios sedantes que
pueden provocar efectos psicoactivos, malestar general, interacciones con
diversos trastornos. Durante los teknivals, se encuentran muchas cajas vacías
de Nivaquine®, Celestamine®, Effexor®, Lepticur®, Defanyl®, Celectol®, Loftyl®,
etc. todas las cuales tienen la distinción de tener logotipos que pueden
sugerir que sería éxtasis.
Procedencia de los productos químicos que componen
la MDMA
Casi todos los productos químicos de Molly y otras drogas sintéticas
provienen de laboratorios en China. Los químicos chinos venden la droga a
través de internet, y los intermediarios en los Estados Unidos y en todo el mundo la cortan con otras
sustancias, y, o bien la colocan en cápsulas o la venden en polvo.
Otros tipos de drogas sintéticas se pueden pulverizar sobre el material
vegetal y ahumado, como la marihuana sintética. Pero es difícil llevar un
registro de todas las sustancias químicas que las componen. Tan pronto como un
compuesto se descubre y se prohibe, otro es creado para ocupar su lugar.
Pruebas de detección
La MDMA y su principal metabolito, MDA, pueden identificarse y
cuantificarse durante 24 horas en medios biológicos como sangre, saliva y
sudor, y 72 horas en orina.
El éxtasis es detectable:
* hasta 12 horas en saliva,
* hasta 72 horas en la orina,
* hasta 8 horas en la sangre.
El examen de orina o saliva de MDMA es el de una amplia Familia de
sustancias. Por lo tanto, hay muchas posibilidades de falsos positivos (por
ejemplo, después de una ingesta de medicamentos).
Patrones de consumo
* En forma de cápsula o tableta. El éxtasis se traga. Los usuarios a menudo
usan el término "engullir".
* Polvo y cristales. Se pueden tomar en “paracaídas”: se envuelven en papel
de liar y luego se ingieren.
* El polvo también se puede colocar en papel de aluminio, se calienta desde
abajo y luego se inhala el vapor. Este modo de consumo se denomina “caza del
dragón”.
* Finalmente, más raramente el polvo se puede diluir y luego inyectar.
Efectos de la MDMA
Quien consume MDMA puede experimentar los efectos embriagadores de la droga
alrededor de 45 minutos después de tomar una sola dosis. Esos efectos incluyen
una intensificada sensación de bienestar, mayor extroversión, calidez
emocional, empatía hacia otros y la disposición a conversar sobre recuerdos con
gran carga emocional. Además, la gente reporta la intensificación de la
percepción sensorial como una marca distintiva de la experiencia con MDMA.
Estos efectos alcanzan el punto máximo entre 15 y 30 minutos después de que
comienzan a sentirse y tienen una duración promedio de tres horas, si bien los
efectos secundarios se pueden sentir hasta días más tarde. Por lo general, la gente
toma una o dos tabletas en cada ingesta, y normalmente cada tableta contiene
entre 50 y 150 miligramos de MDMA. A menudo la persona toma una segunda dosis
de la droga cuando los efectos de la primera comienzan a desaparecer, lo que
aumenta el riesgo de que aparezcan efectos secundarios adversos debido a la
combinación de ambas dosis.
La intensidad de los efectos varía según la persona, el contexto en el que
consume, la cantidad consumida y la concentración del producto MDMA.
Efectos agudos
Sin embargo, la MDMA también puede causar varios efectos secundarios
agudos. Por ejemplo, si bien las sobredosis letales de MDMA no son comunes,
pueden potencialmente poner en riesgo la vida, con síntomas como presión
arterial alta (hipertensión), desfallecimiento o mareos, ataques de pánico y,
en casos graves, pérdida del conocimiento y convulsiones.
A causa de sus propiedades estimulantes y las situaciones en las que frecuentemente se consume, la MDMA está asociada con la actividad física vigorosa por períodos extendidos en ambientes calurosos. Esto puede causar uno de los efectos secundarios agudos más importantes, si bien poco común: un marcado aumento de la temperatura del cuerpo (hipertermia). Los resultados de investigaciones con ratas demuestran que aun una dosis moderada de MDMA interfiere con la capacidad del cuerpo para regular su temperatura, lo que potencialmente puede tener consecuencias fatales en ambientes calurosos. El tratamiento de la hipertermia requiere atención médica inmediata, ya que puede llevar rápidamente a la descomposición del tejido muscular o a un desequilibrio de electrolitos (sodio), que a su vez pueden causar insuficiencia renal o una inflamación mortal del cerebro, particularmente en las mujeres.
El consumo de MDMA en combinación con el ejercicio vigoroso causa deshidratación, lo que lleva a algunas personas a beber gran cantidad de líquido. Sin embargo, esto podría aumentar el desequilibrio de electrolitos o la inflamación del cerebro porque la MDMA hace que el organismo retenga agua. Una dosis moderada de MDMA también puede reducir la eficacia de bombeo del corazón en personas que la consumen regularmente, lo cual es una preocupación especial durante los períodos de intensa actividad física.
La MDMA también puede causar efectos secundarios adversos, entre ellos,
tensión involuntaria de la mandíbula, pérdida del apetito, leve distanciamiento
de uno mismo (despersonalización), pensamientos ilógicos o desorganizados,
piernas inquietas, náuseas, bochornos o escalofríos, dolor de cabeza, sudor y
rigidez muscular o articular.
En las horas siguientes al consumo, la MDMA produce una reducción
importante de la percepción y predicción del movimiento, por ejemplo, la
capacidad de evaluar si un conductor está en peligro de chocar con otro
vehículo. Esto destaca los peligros de realizar actividades complejas o que
requieren habilidades específicas, como conducir un automóvil, mientras se está
bajo la influencia de esta droga.
Una vez que la MDMA se metaboliza o descompone en el organismo, sus
derivados interfieren con la capacidad del cuerpo para metabolizar la droga. En
consecuencia, dosis adicionales de MDMA pueden producir niveles de sangre
inesperadamente altos, lo que puede agravar los efectos tóxicos de la droga.
Además, la combinación de MDMA con otras sustancias tales como cafeína, anfetaminas,
mefedrona – una droga similar a las anfetaminas –, marihuana o alcohol puede
aumentar el riesgo de que se produzcan efectos secundarios adversos
relacionados con la MDMA.
Efectos subagudos
El consumo recreativo de MDMA a menudo se caracteriza por tomar la droga repetidamente
durante varios días (atracones) y luego no consumirla por un tiempo. En un
estudio con animales, esta pauta de consumo produjo latidos irregulares del
corazón (arritmia) y lesiones cardíacas. En las semanas siguientes al consumo
de la droga, muchas personas reportan depresión, deterioro de la memoria y la
atención, ansiedad, agresividad e irritabilidad.
Efectos del consumo regular de MDMA
El consumo regular de MDMA ha sido asociado con problemas para dormir,
pérdida del apetito, dificultad para concentrarse, depresión, cardiopatías e
impulsividad. Además, el consumo intenso de MDMA durante un período de dos años
está asociado con una disminución de la función cognitiva.
Algunos de estos problemas pueden no ser directamente atribuibles a la MDMA, sino que pueden estar relacionados con algunas de las otras drogas que se consumen en combinación con la MDMA, como cocaína, alcohol o marihuana, o con los adulterantes que comúnmente se encuentran en las tabletas de MDMA. Es necesario realizar más investigaciones para comprender cuáles son los efectos específicos del consumo regular de MDMA.
Algunos de estos problemas pueden no ser directamente atribuibles a la MDMA, sino que pueden estar relacionados con algunas de las otras drogas que se consumen en combinación con la MDMA, como cocaína, alcohol o marihuana, o con los adulterantes que comúnmente se encuentran en las tabletas de MDMA. Es necesario realizar más investigaciones para comprender cuáles son los efectos específicos del consumo regular de MDMA.
Duración de los efectos. Los efectos se sienten rápidamente,
aproximadamente media hora después de la toma y duran entre 2 y 3 horas. Hay
una fase de descenso que dura de una a dos horas, pero se pueden sentir efectos
indeseables por hasta 48 horas.
Algunos efectos secundarios
son sistemáticos
* sofocos Y fuerte transpiración.
También pueden producirse
otros efectos
* boca seca,
* tensión muscular o dolor, especialmente en la mandíbula,
* dolor de cabeza,
* pupilas dilatadas, visión borrosa, tendencia a bizquear,
* retención urinaria o, por el contrario, necesidad para orinar,
* náuseas y vómitos,
* vértigos, pérdida del equilibrio.
Riesgos y complicaciones
Independientemente de la
frecuencia de consumo, incluso durante una primera dosis
* El éxtasis puede causar un fuerte aumento de la temperatura corporal
(hipertermia) acompañado de deshidratación. Estos síntomas, que están asociados
con una actividad intensa, pueden provocar insuficiencia renal y, en casos
raros, la muerte.
* La MDMA puede ser tóxica para el hígado y causar hepatitis aguda,
inmediatamente después del uso o dentro de los 15 días.
* Actividad continua, desconectada y anormal de los ventrículos del corazón
que puede provocar un paro cardíaco (fibrilación ventricular).
* Trastornos del comportamiento que pueden ocurrir durante, inmediatamente
después o, más raramente, varios días después del consumo en forma de ataque de
pánico o paranoia, fases de depresión y ansiedad reforzadas por fatiga intensa.
Uso regular y riesgos a
largo plazo
* Trastornos de la memoria y la concentración
* Trastornos del sueño (insomnio)
Efectos a largo plazo
La MDMA es neurotóxica: en caso de uso repetido, los efectos a largo plazo
del consumo de éxtasis pueden ser pérdida de peso, debilidad, irritabilidad,
insomnio, ansiedad, adicción o incluso trastornos de la personalidad y
anomalías de las válvulas cardíacas (como el mediador). En el mediano y largo
plazo, actualmente no sabemos si los niveles de serotonina y dopamina están
regresando a los niveles normales y, de ser así, en cuánto tiempo. También hay
evidencia creciente de que la MDMA es hepatotóxica.
La interacción entre el éxtasis y Ritonavir® (medicamento recetado para el
tratamiento de la infección por VIH) puede aumentar la concentración de ambas
sustancias en dos o tres y exponer al usuario a una sobredosis potencialmente
mortal.
Riesgos de sobredosis. Las náuseas y los vómitos asociados con
mareos y dolor de cabeza severo son signos de sobredosis que pueden provocar
problemas cardíacos, coma o incluso la muerte.
El bad trip. Al igual que con el LSD, es posible hacer un bad trip con MDMA,
que puede dejar secuelas psicológicas. Puede suceder que uno se sienta abrumado
por el 'ascenso'. La persona se siente abrumada, especialmente si es su primera
experiencia. La modificación de la conciencia puede llegar hasta una pérdida de
contacto con la realidad.
La MDMA afecta el cerebro
La MDMA afecta el cerebro al aumentar la actividad de al menos tres
neurotransmisores – los mensajeros químicos de las células cerebrales –:
serotonina, dopamina y norepinefrina (NE). Al igual que otras
anfetaminas, la MDMA aumenta la liberación de estos neurotransmisores y/o
bloquea su reabsorción, lo que produce niveles más altos de
neurotransmisores en la hendidura sináptica (el espacio entre neuronas en la
sinapsis).
La MDMA genera una mayor liberación de serotonina y norepinefrina (NE) que de dopamina. La serotonina es un neurotransmisor que cumple una función importante en la regulación del estado de ánimo, el sueño, el dolor, el apetito y otros comportamientos. La liberación excesiva de serotonina que genera la MDMA es la causa probable de la estimulación del estado de ánimo que experimenta quien consume la droga. Sin embargo, al liberar grandes cantidades de serotonina, la MDMA hace que el cerebro quede significativamente privado de este neurotransmisor importante, lo que contribuye a los efectos psicológicos negativos que la persona puede experimentar durante varios días luego de consumir MDMA.
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Sujeto de control, un usuario reciente de MDMA y un ex-MDMA |
Otro aspecto es la posible aparición de "flashbacks", es decir,
el resurgimiento de los síntomas experimentados durante la toma de la droga,
días o incluso meses después de la toma. El mecanismo neurobiológico aún no
está claro.
El síndrome de serotonina
La MDMA actúa sobre la serotonina. Puede, sola o en combinación con otras drogas
o medicamentos, desencadenar un síndrome de serotonina, que puede ser mortal.
Este síndrome no es dependiente de la dosis. Asocia trastornos
neuropsiquiátricos, neurovegetativos y neuromusculares que aparecen menos de 24
horas después de la ingesta. Los síntomas son, por ejemplo, hipertensión,
hiperactividad, confusión, hipertermia, taquicardia, temblor.
El golpe de calor es principalmente un síndrome de serotonina. La MDMA
causa un calentamiento excesivo del cuerpo, que se compensa con la sudoración.
Si se olvida beber, especialmente en un lugar recalentado, y haciendo un
esfuerzo físico, como bailar, el cuerpo se deshidrata. Esto se llama 'golpe de
calor'. Éste puede ir acompañado de un ataque cardíaco o agotamiento – pérdida
de la conciencia, coma –. Esta deshidratación puede ser mortal.
El descenso
Uno de los reveses del consumo de éxtasis es el descenso que se produce
inmediatamente después y puede durar algunos días: el cerebro carece de
serotonina, lo que corresponde a una depresión real. Algunos usuarios usan
opiáceos, benzodiazepinas o cannabis para disminuir los efectos de la fase de
depresión. Puede tener un efecto traicionero, porque se desea consumir para
sentirse bien, y se espera el próximo fin de semana, pensando solo en eso.
La MDMA es adictiva
Datos de estudios con seres humanos y el animal sugieren que el consumo
regular de MDMA produce adaptaciones en los sistemas de dopamina y serotonina
que están asociadas con el trastorno por consumo de sustancias y las conductas
relacionadas, como por ejemplo, mayor impulsividad.
Se encontró que el aumento artificial de un neurotransmisor ejerce una
retroalimentación negativa sobre la enzima responsable de producirlo. Resultado:
cuando cesa la ingesta externa de la droga, el exceso se traduce en abstinencia.
El uso regular de éxtasis requiere aumentar las dosis para obtener los
mismos efectos estimulantes. También puede causar, al interrumpir el consumo,
un estado de agotamiento y depresión acompañado de ansiedad que puede durar
desde unos pocos días hasta algunas semanas y puede ser difícil de vivir o
incluso representar un verdadero obstáculo para la interrupción. En este caso,
se puede necesitar ayuda externa para lograrla.
Contraindicaciones para el
consumo de MDMA-Éxtasis

* La MDMA atraviesa la barrera placentaria y pasa a la leche materna. Por
lo tanto, es muy peligrosa para las mujeres embarazadas o lactantes. El efecto
vaso-constrictor de la MDMA afecta adversamente los intercambios entre la madre
y el feto que pueden conducir a un retraso del crecimiento intrauterino. Los
niños expuestos a estimulantes nacen con más frecuencia antes del término. Las
investigaciones sugieren que la MDMA puede tener efectos secundarios adversos
en el feto en desarrollo. Un estudio con seres humanos demostró que la
exposición prenatal a la MDMA estaba asociada con demoras motrices en el bebé
hasta dos años después de nacer.
* La MDMA puede desencadenar ataques epilépticos. Las personas propensas a
tales convulsiones no deben tomar MDMA.
* El uso del éxtasis es especialmente peligroso en casos de trastornos del
ritmo cardíaco, asma, epilepsia, diabetes, problemas renales y astenia.
* El uso de MDMA al mismo tiempo que los antidepresivos de tipo MAOI puede
conducir a un síndrome de serotonina deletéreo.
Prevenir el consumo de MDMA
Para reducir los efectos negativos asociados con el consumo de esta droga
es importante brindar información científica precisa sobre los efectos que
tiene. Los jóvenes que consumen MDMA indican que sus amigos, los programas de
tratamiento de trastornos por consumo de sustancias y los médicos son sus
fuentes más confiables de información sobre la MDMA. Muchos también declaran
que consideran Internet como una fuente importante de información, lo cual
sugiere que los sitios de prevención deberían estar diseñados para responder a
las necesidades de este sector de la población.
Asimismo, el uso de programas de prevención de consumo de drogas y la
promoción de la abstinencia liderada por jóvenes semejantes pueden ser un
método prometedor para reducir el consumo de MDMA entre los adolescentes y
jóvenes.
Las nuevas tecnologías también podrían contribuir a transmitir mensajes a
los estudiantes de escuelas secundarias y universidades sobre los efectos del
consumo de MDMA. Por ejemplo, un estudio demostró que un programa de prevención
creado por una escuela en Internet redujo la intención de los estudiantes de
consumir MDMA y otras drogas.
Consejos para la reducción
del riesgo
Todo consumo es riesgoso. Siempre es mejor abstenerse, en cualquier caso, posponer el consumo cuando se siente cansado, estresado, mal o aprensivo. También es mejor consumir con personas de confianza, en un contexto tranquilizante.
* Tener cuidado con las dosis (especialmente la primera vez), esperar a
conocer sus efectos antes de intentar consumir más o más a menudo, por ejemplo,
tomar solo una media tableta, en cualquier caso, no tomar varias tabletas al
mismo tiempo.
* No mezclar varios productos juntos, con respecto al éxtasis,
especialmente evitar el alcohol y medicamentos como los antidepresivos y las
benzodiacepinas.
* Para evitar la hipertermia y la deshidratación, es recomendable beber agua
regularmente en cantidades razonables, usar ropa suelta que permita una buena
ventilación del cuerpo.
* Prever la posibilidad de descansar los días siguientes a la ingesta de
éxtasis.
* Limitar la frecuencia de consumo.
* Evitar conducir un vehículo o emprender una actividad "de riesgo"
bajo el efecto del éxtasis.
Ver :
El alcohol daña el cerebro de los adolescentes
Bebidas energizantes – peligro para niños y adolescentes
Bebidas energizantes – peligro para niños y adolescentes
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