mayo 16, 2013

Desarrollo Cerebral : Diferencia entre Niños y Niñas




¿Niños y niñas se comportan igual?
¿Los niños son más movidos y las niñas más tranquilas?
¿Ellas son más listas y más competentes verbalmente?



Existen diferencias significativas en cuanto a estructuras cerebrales, química corporal y hormonas, entre niños y niñas, las cuales influyen de manera considerable en su desarrollo y comportamiento.

Después del nacimiento, los cerebros de las niñas y de los niños siguen tomando rumbos diferentes. Los niños maduran más tarde que las niñas en términos generales. Esta maduración tiene que ver con la maduración de las estructuras cerebrales, que se da de modo diferente en niños y niñas. Estudios con imágenes de resonancia magnética indican que algunas áreas se desarrollan más rápidamente en el cerebro femenino mientras que otras crecen con mayor rapidez en el masculino:

* El lóbulo cerebral izquierdo de los niños (zona responsable del control del pensamiento) se desarrolla más lentamente que el derecho (responsable del control de las relaciones espaciales). Debido a esta maduración asimétrica de los lóbulos cerebrales,  en términos generales los niños son más hábiles para las matemáticas y menos para el lenguaje y la literatura.

 * Las niñas, en cambio, tienen una maduración cerebral más homogénea. los dos lóbulos cerebrales maduran a la vez, por lo que pueden utilizar ambos hemisferios para la lectura y la conciencia emocional.

* El cerebro femenino segrega más serotonina, un neurotransmisor que entre otras muchas funciones se encarga de inhibir la agresividad.

* El cerebro masculino produce mayores cantidades de testosterona, una hormona que favorece la agresividad.

O sea, los cerebros de niños y niñas de la misma edad podrían estar en diferentes etapas de desarrollo. No obstante, con el tiempo uno alcanza al otro.

La influencia de la testosterona


El desarrollo del cerebro en los niños dentro del útero es impulsado por la testosterona. Un estudio de la Universidad de Maryland concluyó que los niños recién nacidos tienen el mismo nivel de testosterona que el de un hombre grande. Esto rápidamente se aleja y no volverá a levantarse hasta la pubertad, pero la presencia de la testosterona en el desarrollo fetal afecta al cerebro "reforzando" ciertas áreas, tales como el razonamiento espacial. Las mujeres también tienen testosterona, pero en una cantidad mucho menor a la de los varones. A diferencia de la testosterona, la hormona sexual femenina, el estrógeno, no tiene una influencia determinante sobre el cerebro, haciendo la presencia y la influencia de la testosterona una medida definitoria de cómo los dos cerebros son diferentes.

El cerebro humano se forma alrededor de la cuarta o quinta semana de gestación; desde que los bebés varones están en el útero, sobre todo cuando comienzan su formación, tienen un alto nivel de testosterona, la hormona masculina por excelencia.

Aparentemente, ésta es la encargada de la ‘masculinización’ del cerebro, razón por la cual los niños tendrían más habilidades que las niñas, en el tema de planeamiento motor y en la visopercepción (visión en profundidad) que las niñas. Por ejemplo, esa habilidad para meterse debajo de una mesa cuando gatea.

Algunas investigaciones hechas con ratas en laboratorio, a las cuales se les inyectó dosis extra de testosterona antes del nacimiento, demostraron que aquellas con un nivel más alto de la hormona tuvieron un desempeño óptimo en los laberintos, inmediatamente después del nacimiento. Sin embargo, aún falta comprobarlo en humanos.

En el niño hay un mayor desarrollo de la amígdala – área del cerebro, ubicada cerca al lóbulo temporal, donde se generan y controlan las emociones fuertes. Esto influye en que los niños responden con emociones e impulsos más intensos y fuertes, como la agresividad.

Algunos estudios señalan que la zona del cerebro encargada de controlar las emociones y el lenguaje (núcleo caudato) tiende a ser mayor en las niñas. Se ha demostrado que en el desarrollo del lenguaje, las hormonas femeninas parecen que son un factor facilitador. Es decir, el estrógeno tiene influencia en el desarrollo cerebral, lo que facilita el desarrollo del lenguaje. Por eso, las mujeres tienen más facilidades comunicativas que los hombres y desarrollan el lenguaje de una manera más rápida.

La mujer tiene mucho mejor desarrollado el sentido del cálculo y medida espacial. Por ejemplo, puede calcular la entrada de un mueble en un área específica, sin necesidad de medirlo. Incluso, es mejor su sentido de planificación. Por ejemplo, la mujer puede comprar unos zapatos, sin tener el vestido y la cartera porque después los adquiere. En cambio, el hombre es más secuencial y necesita hacerlo todo paso a paso.

Finalmente, las mujeres tienen más habilidades para hacer varias tareas al mismo tiempo, mientras que para los hombres es más complicado. Estudios reseñan que esto podría deberse a que el cuerpo calloso del cerebro – estructura que está en la mitad del cerebro y que hace que los hemisferios se conecten – es más grande en las niñas que en los niños. Entre mejor establecidas estén las conexiones del cuerpo calloso, más habilidad tendrá uno para hacer cosas de manera simultánea.

Niños



1. Son más impulsivos e inquietos.

2. Menos ordenados.

3. Tienden a buscar  la gratificación inmediata. Comen deprisa, saltan de una actividad a otra.

4. Se centran enseguida en la resolución de un problema, incluso en situaciones muy emocionales.

5. Prefieren participar en actividades que crean tensión (deportes, peleas y juegos), lo que les permite liberar la energía contenida.

6. Se centran en una sola tarea y reaccionan con más agresividad ante las interrupciones.

7. Juegan a juegos que requieren más espacio.

8. Necesitan estar más tiempo en el exterior.

9. Tienen mejor razonamiento aritmético.

10. Destacan en habilidades mecánicas y visoespaciales.

11. Tienen mayores dificultades para expresar sus sentimientos.

12. Muchos tienen problemas de disciplina y problemas de agresividad.


Niñas




1. Las actividades motrices de las niñas son más lentas, menos vigorosas.

2. Utilizan más los cinco sentidos.

3. Tienen mayor fluidez verbal, su lenguaje aparece y se desarrolla antes que el de los niños.

4. Se les da mejor el cálculo aritmético.

5. Tienen mejores habilidades manuales: mejor control de la muñeca y dedos, por tanto de la psicomotrocidad fina (aprenden a abrochar y desabrochar antes que los niños).

6. Aprenden a vestirse solas antes y mejor que los niños.

7. Son más hábiles en todas aquellas tareas que requieren destreza y rapidez manual.

8. Destacan en la percepción rápida de detalles y en tareas que implican atención y memoria.

9. Presentan mejor coordinación física y un desarrollo más precoz.

10. Se suelen calmar con mayor facilidad de sus rabietas.

11. Son más expresivas en su lenguaje verbal y gestual.

12. Son más disciplinadas, obedientes y, en general, tranquilas


Otras diferencias marcadas entre los cerebros masculinos y femeninos se desarrollan después de la pubertad, o incluso en la adultez.

No obstante, están los individuos que no se ajustan a los estereotipos. Hay muchas niñas que actúan como varoncitos y no demuestran el mínimo interés en jugar con muñecas, y varones que prefieren las actividades "de niña" desde muy temprano. Todos estos niños son perfectamente normales.




A pesar de las diferencias mencionadas, los cerebros de todos los niños y niñas son diferentes y maleables, y están en constante desarrollo, gracias a la estimulación y el entorno en el que viven. Que un bebé tenga una mayor habilidad no quiere decir que el otro no la pueda desarrollar; el hecho de que exista una generalidad no quiere decir que sea una verdad absoluta. Incluso, a nivel del coeficiente intelectual, el hombre y la mujer están en una igualdad absoluta.

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