Mostrando las entradas con la etiqueta emociones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta emociones. Mostrar todas las entradas

abril 30, 2025

Cerebelo – Control del Equilibrio y Descubrimiento de Nuevas Funciones



Aunque nuestro cerebelo (en beige) representa sólo el 10% del volumen de nuestro cerebro,
 concentra la mayoría de sus neuronas


El cerebelo – que en latín significa “pequeño cerebro” – está situado en la parte posterior del cráneo. Es mucho más importante de lo que creíamos: no sólo gestiona nuestros movimientos, sino que también los asocia a nuestras emociones y regula nuestras interacciones sociales. Contiene tres cuartas partes de todas las neuronas – 50.000 millones – del cerebro. Están organizadas de forma casi cristalina, con una regularidad y un orden que contrastan con la maraña de neuronas del cerebro “normal”.

El equilibrio

La relación entre el cerebelo y el movimiento se conoce desde el siglo XIX. Los pacientes que sufrían traumatismos en esta región del cerebro tenían dificultades evidentes con el equilibrio y el movimiento, lo que no dejaba lugar a dudas sobre su papel esencial en la coordinación del movimiento.

Es fácil dar por sentado el sistema del equilibrio. Dependiendo de su nivel de habilidad, es probable que no piense en ponerse de pie, caminar o sentarse erguido. Pero, aunque estos procesos parezcan sencillos, la realidad es que el cerebro trabaja constantemente para que el sistema del equilibrio funcione correctamente. Su cerebro es responsable de ayudarle a andar, correr e incluso mantenerse en pie sobre un pie. Pero, ¿qué parte del cerebro controla el equilibrio?

Imagine su cerebro como una fábrica. Hay innumerables engranajes diminutos, cintas transportadoras y obreros burlones, cada uno al servicio de un único propósito: moverse por el mundo. Y aunque su sistema de equilibrio implica a varias partes de su cerebro, la principal parte del cerebro que controla el equilibrio es el cerebelo. Controla una serie de funciones, como el movimiento, el habla, el equilibrio y la postura. Pero el cerebelo no trabaja solo. Hay otras partes del cerebro que también contribuyen a las funciones de equilibrio, como el llamado sistema vestibular.

Durante unos dos siglos, la comunidad científica creyó que el cerebelo se dedicaba exclusivamente al control del movimiento. Sin embargo, en las últimas décadas se ha producido un cambio de opinión, ya que los investigadores han revelado detalles del papel de esta estructura en la cognición, el procesamiento emocional y el comportamiento social.

El sistema vestibular


Piense en el sistema vestibular como en un servicio de mensajería. Situado en el oído interno, el sistema vestibular proporciona al cerebro información sobre aspectos como el movimiento, la posición de la cabeza y los movimientos bruscos. Esto le ayuda a mantener el equilibrio asegurándose de que su cerebro procesa la posición de su cuerpo cada vez que cambia. En general, el sistema vestibular le ayuda a mantener el sentido del equilibrio, evitando caídas y mareos.

El sistema vestibular proporciona el sentido del equilibrio y la información sobre la posición del cuerpo que permite realizar movimientos compensatorios rápidos en respuesta a fuerzas tanto auto-inducidas como generadas externamente.

La porción periférica del sistema vestibular es una parte del oído interno que actúa como un acelerómetro en miniatura y un dispositivo de guía inercial, transmitiendo continuamente información sobre los movimientos y la posición de la cabeza y el cuerpo a centros integradores situados en el tronco encefálico, el cerebelo y las cortezas sensoriales somáticas.

Aunque normalmente no somos conscientes de su función, el sistema vestibular es un componente clave tanto de los reflejos posturales como de los movimientos oculares. Si el sistema está dañado, el equilibrio, el control de los movimientos oculares cuando la cabeza está en movimiento y el sentido de la orientación en el espacio se ven afectados negativamente.


Estas manifestaciones del daño vestibular son especialmente importantes en la evaluación de las lesiones del tronco encefálico. Los circuitos del sistema vestibular se extienden por gran parte del tronco encefálico, y pueden realizarse pruebas clínicas sencillas de la función vestibular para determinar la afectación del tronco encefálico, incluso en pacientes comatosos.


*
*     *

El cerebelo es nuestro “pequeño cerebro” – Conexión con los centros de recompensa del cerebro



Investigadores de la Facultad de Medicina Albert Einstein, Universidad de New York, demuestran en un estudio, publicado en la revista Science de enero 2019, que un circuito recién identificado conectando el cerebelo con los centros de recompensa del cerebro en ratones podría ayudar a los científicos a entender el autismo y la adicción.

Se han realizado trabajos de neuroimagen en humanos que demuestran que el cerebelo interviene en el procesamiento cognitivo y el control emocional, y las investigaciones en animales han revelado, entre otras cosas, que la estructura es importante para el desarrollo normal de las capacidades sociales y cognitivas. Los investigadores también han relacionado la alteración de la función del cerebelo con la adicción, el autismo y la esquizofrenia.

Aunque muchos de estos hallazgos sugerían que el cerebelo desempeñaba un papel importante tanto en el comportamiento relacionado con la recompensa como en el comportamiento social, faltaba un mecanismo neural claro que explicara este vínculo.

La nueva investigación demuestra que una vía que conecta directamente el cerebelo con el área tegmental ventral (ATV) – uno de los centros del placer más importantes del cerebro – puede controlar estos dos procesos. Este trabajo ayuda a establecer el circuito que conecta el cerebelo con el procesamiento social y de recompensa.

Los investigadores habían centrado su trabajo en el papel del cerebelo en la coordinación motora hasta que descubrieron la literatura sobre las funciones no motoras de la estructura mientras revisaban subvenciones. Intrigados por los vínculos del cerebelo con trastornos como el autismo y la adicción, se propusieron investigar si podría comunicarse directamente con el ATV, una zona del cerebro previamente relacionada con estos trastornos.

Investigaciones anteriores en el laboratorio habían insinuado que podría haber conexiones inesperadas entre el cerebelo y otras partes del cerebro. Concretamente, al examinar los circuitos cerebrales subyacentes a la distonía – un trastorno del movimiento que provoca contracciones musculares incontrolables – en ratones. El equipo descubrió que el cerebelo se comunicaba directamente con los ganglios basales – implicados en funciones de movimiento, motivación y recompensa –, para controlar movimientos complejos.

Antes se pensaba que, para coordinar esas acciones, las dos áreas cerebrales se comunicaban a través del córtex, la región responsable de tareas de orden superior como la planificación y la toma de decisiones. Este descubrimiento los impulsó a empezar a estudiar la manipulación cerebelosa directa de otras estructuras cerebrales.

Para investigar el vínculo entre el cerebelo y el ATV, el equipo inyectó primero en las células cerebelosas de ratones virus del herpes, que actúan como centinelas móviles al saltar a través de las sinapsis – los diminutos huecos entre las células cerebrales – mientras llevan etiquetas fluorescentes. Este experimento reveló que varias neuronas del ATV se iluminaban con los marcadores fluorescentes, lo que indicaba que las células de esta región cerebral recibían, en efecto, conexiones directas del cerebelo. A continuación, mediante optogenética – un método que permite a los científicos activar o desactivar células específicas de una vía neuronal con destellos de luz –, los investigadores demostraron que la estimulación de las neuronas cerebelosas podía activar células del ATV.

A continuación, el equipo comprobó si este circuito podía influir tanto en los comportamientos relacionados con la recompensa como en los sociales. Descubrieron que la estimulación de esta vía con optogenética mientras los ratones exploraban un cuadrante de un recinto cuadrado les hacía desarrollar una marcada preferencia por el lugar. Al activar esta vía, los científicos también pudieron condicionar a los roedores – que son nocturnos – para que prefirieran explorar un compartimento luminoso, a pesar de su preferencia natural por los lugares oscuros.

Los investigadores afirman que estos hallazgos sugieren que esta vía podría estar implicada en el comportamiento adictivo. Señalan que este último experimento se ha utilizado mucho para estudiar la adicción a las drogas en animales, y que el grupo planea nuevos estudios. Un experimento futuro podría suministrar cocaína a roedores para ver si la inhibición de la vía entre el cerebelo y el ATV puede manipular los comportamientos adictivos.

Cuando los investigadores realizaron experimentos similares con ratones utilizando tres cámaras interconectadas, hicieron un descubrimiento interesante. Los ratones se encontraban con un animal conocido que se había colocado en un compartimento – la “cámara social” –. Al lado había un compartimento vacío – la “cámara objeto” –. Los ratones solían pasar más tiempo en el compartimento social. Pero tras desactivar la vía cerebelo-ATV mediante optogenética, esa preferencia desapareció, reflejando el comportamiento observado normalmente cuando los científicos realizan la misma prueba con modelos animales de autismo.

Curiosamente, el equipo descubrió que estimular este circuito no aumentaba las interacciones de los roedores con un animal desconocido. Según los autores, esta observación sugiere que la vía no aumenta necesariamente los comportamientos pro-sociales, sino que hace que los objetos inanimados, por ejemplo, sean tan gratificantes como interactuar con otros.

Este estudio es una de las demostraciones más claras e interesantes de que el cerebelo interviene en el control de funciones no motoras de alto nivel. Pero este trabajo se ha hecho en ratones; ahora hay que ver si ocurre en humanos.

Estos hallazgos confirman la existencia de una vía propuesta por primera vez por los científicos hace varias décadas. Proporcionan otro bloque de construcción realmente importante en nuestro intento en curso de comprender la contribución cerebelosa a la cognición y la emoción.

Según los investigadores, seguir estudiando el circuito cerebelo-ATV podría ayudar algún día a los científicos a tratar diversos trastornos. Este circuito podría manipularse – utilizando técnicas como la estimulación magnética transcraneal o la estimulación cerebral profunda – en individuos con adicción o autismo. Pero es necesario investigar más antes de que estas intervenciones se hagan realidad y, por ahora, el equipo planea probar algunos de estos métodos en ratones.

Creen que en los próximos años veremos que el cerebelo desempeña un papel cada vez más destacado en funciones no motoras, como el procesamiento cognitivo y emocional.


Descubrimiento de una nueva función del cerebelo – su papel en la memorización de experiencias emocionales



Neurocientíficos de la Universidad de Basilea (Suiza) en un estudio, publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) en octubre 2022, han identificado una función emocional y cognitiva del cerebelo desconocida hasta ahora, ampliando considerablemente nuestros conocimientos sobre este órgano vital.

El cerebro humano, centro de nuestras emociones, pensamientos y acciones, sigue siendo un territorio inexplorado pese a los avances tecnológicos y científicos.

Tanto las experiencias emocionales positivas como las negativas quedan especialmente bien almacenadas en nuestra memoria. Este fenómeno es esencial para la supervivencia, ya que necesitamos recordar situaciones peligrosas, por ejemplo, para evitarlas en el futuro. Estudios anteriores han demostrado que una estructura cerebral llamada amígdala, importante para procesar las emociones, desempeña un papel central en este fenómeno. Las emociones activan la amígdala, que a su vez favorece el almacenamiento de información en distintas zonas del cerebro central.

El objetivo del presente estudio era determinar si el cerebelo y las conexiones cerebelo-cerebrales están involucradas en el fenómeno de la memoria episódica superior para la información visual que provoca emociones.

Una nueva dimensión

Tradicionalmente, el cerebelo se ha asociado con la coordinación motora, el equilibrio y funciones relacionadas con movimientos suaves y precisos. Resulta que esta región cerebral también desempeña un papel crucial en la consolidación de los recuerdos vinculados a experiencias emocionales intensas, un fenómeno denominado “memoria mejorada de la excitación emocional”.

Para llegar a esta conclusión, los científicos analizaron resonancias magnéticas funcionales
de 1.418 participantes expuestos a imágenes cargadas emocionalmente en las cuales mostraban contenido positivo, negativo y neutro, permitiendo a los investigadores evaluar la respuesta emocional y la retención de memoria de los sujetos.

Los resultados fueron reveladores. Las imágenes emocionales, tanto positivas como negativas, se recordaban con mayor claridad que las neutras, además, el cerebelo mostró una actividad significativa durante la consolidación de estos recuerdos, trabajando en conjunto con estructuras conocidas por su papel en la memoria y las emociones, como la amígdala y el hipotálamo.

El puente

El cerebelo (activado en rojo) está vinculado a distintas zonas del cerebro (activadas en verde) para reforzar el almacenamiento de la información emocional.

El hallazgo reveló que las conexiones del cerebelo no solo se limitan a las áreas motoras del cerebro, sino que también interactúa con regiones involucradas en funciones cerebrales superiores.

Además, los investigadores demostraron que el cerebelo estaba más estrechamente vinculado a distintas áreas del cerebro durante el aumento del almacenamiento de imágenes emocionales. Por ejemplo, recibe información del giro cingulado, que desempeña un papel importante en la percepción y evaluación de los sentimientos. El cerebelo también envía señales a la amígdala y al hipocampo, ambos implicados en el almacenamiento de la memoria. Por tanto, el cerebelo forma parte de una red cerebral cuyo objetivo es mejorar el almacenamiento de la información emocional.

Esta red neuronal permite influir directamente en nuestra capacidad para recordar sucesos con una gran carga emocional, una habilidad clave para sobrevivir que nos ayuda a evitar situaciones peligrosas en el futuro.

Los especialistas destacan que este descubrimiento podría ser fundamental para comprender mejor trastornos psiquiátricos como el estrés postraumático o el autismo, caracterizados por alteraciones en los circuitos emocionales del cerebro. Al identificar el papel del cerebelo en estas funciones, se abren nuevas posibilidades terapéuticas para abordar estas afecciones desde una perspectiva innovadora.

Estos hallazgos amplían el conocimiento sobre el papel del cerebelo en los procesos cognitivos y emocionales, desafiando su consideración exclusiva como una región motora.

Éste avance destaca la complejidad y versatilidad del cerebro humano, recordándonos que incluso órganos bien estudiados aún guardan secretos por descubrir. La investigación representa un paso significativo hacia una comprensión más profunda de nuestra biología y emociona a la comunidad científica con las promesas de futuros descubrimientos.

El cerebelo, maestro de las emociones y el movimiento



Investigadores, en la reunión anual de la Sociedad de Neurociencia, celebrada en Washington en noviembre de 2023, organizaron un simposio sobre las nuevas funciones del cerebelo no relacionadas con el control motor.

A lo largo de décadas, los neuro-científicos han llegado a comprender en detalle cómo los exclusivos circuitos neuronales del cerebelo controlan la función motora.

Neurólogos, en la revista científica Brain de 1998, informaron de una amplia gama de discapacidades emocionales y cognitivas en pacientes con lesiones cerebelosas. Por ejemplo, en 1991, tras un accidente que dañó su cerebelo, una estudiante ya no podía escribir, realizar cálculos mentalmente o incluso nombrar objetos cotidianos. Su estado de ánimo estaba atenuado. Perdió sus habilidades sociales, se desnudaba en los pasillos del hospital y hablaba como un bebé.

Este caso, como otros similares, dejó perplejos a los autores. Anteriormente se pensaba que las funciones cognitivas y emocionales denominadas de «alto nivel” – hablar, escribir, interactuar socialmente –residían en la corteza cerebral y el sistema límbico, un conjunto de regiones situadas por debajo de la corteza y notablemente implicadas en la gestión de las emociones.

Sin embargo, como no existían pruebas anatómicas sólidas de cómo los circuitos neuronales del cerebelo podían regular las funciones psicológicas y emocionales, estos informes clínicos se dejaron de lado.

Nuevas técnicas experimentales demostraron que, además de controlar el movimiento, el cerebelo regula otros comportamientos complejos, como la interacción social, la agresividad, la memoria de trabajo, el aprendizaje, las emociones y muchos otros.

En el simposio, los investigadores compartieron una serie de fascinantes descubrimientos revelados por estos nuevos métodos, que demuestran la evolución de su comprensión del cerebelo. Por ejemplo, la neurocientífica Jessica Verpeut, de la Universidad Estatal de Arizona, presentó datos que describen la compleja y extensa red de conexiones cerebelosas que se activan en todo el cerebro de los ratones cuando socializan o aprenden a orientarse en un laberinto.

Los ratones cuyas neuronas cerebelosas están alteradas pierden todo interés por las interacciones con sus congéneres, pero no por los objetos inanimados introducidos en su jaula.

Stephanie Rudolph informó sobre experimentos que demostraban que el comportamiento maternal, estudiado en ratones hembra que cuidan de sus crías, se veía afectado por las hormonas que actúan sobre el cerebelo, en particular la oxitocina, hormona que favorece el vínculo maternal. Cuando se interrumpe experimentalmente este mecanismo, la madre deja de cuidar a sus crías.

La investigadora Yi-Mei Yang, de la Universidad de Minnesota, señaló que cuando alteró determinadas neuronas del cerebelo, los ratones perdieron todo interés por interactuar con congéneres desconocidos introducidos en su jaula. En cambio, no tenían dificultades para interactuar y recordar objetos que se les presentaban por primera vez. Este comportamiento indica un déficit en la memoria de reconocimiento social complejo, similar al observado en personas con autismo.

Un tema abordado por la profesora de neurociencia Aleksandra Badura, del Centro Médico de la Universidad Erasmus de Rotterdam, que presentó datos inéditos que sugieren que el cerebelo está implicado en el autismo porque es un centro neurálgico de nuestras entradas sensoriales, en particular de las señales vinculadas a contextos sociales.

Esta última investigación va mucho más allá de los estudios en ratones. El neurólogo Andreas Thieme, del Hospital Universitario de Essen (Alemania), presentó una nueva prueba clínica para diagnosticar con precisión los trastornos emocionales y cognitivos causados por lesiones del cerebelo.

Cerebelo: su papel en la regulación de la sed



Un equipo de científicos de las Universidades de Kentucky, de Case Western Reserve, de Cleveland, de Luisiana, de Dayton y del Texas Children's Hospital en un estudio, publicado en Nature Neuroscience de julio 2024, está entre los primeros en encontrar una nueva función del cerebelo en la regulación de la sed.

El agua es crucial para la supervivencia humana y constituye aproximadamente el 60% del cuerpo. Desempeña un papel vital en la función celular, la regulación de la temperatura interna y la salud de los órganos.

Sin suficiente agua, los procesos del cuerpo fallan rápidamente y provocan la muerte en tan solo unos días. La sed es un signo de deshidratación cerebral. Pero tener sed constante, o no tener sed en absoluto, podría ser señal de otros problemas de salud.

Esta investigación destaca la implicación del cerebelo en la regulación de la sed. Anteriormente, este papel se atribuía a otras regiones del cerebro responsables de detectar y regular el equilibrio hídrico interno.

Su estudio muestra que los ratones beben más agua cuando las neuronas cerebrales llamadas neuronas de Purkinje, uno de los primeros tipos de neuronas en ser reconocidas y una de las más grandes del cerebro, son activadas por la hormona asprosina.

La activación de estas neuronas por la asprosina dio como resultado un comportamiento inmediato de beber agua en ratones y que la eliminación del receptor de asprosina de estas células redujo el consumo de agua.

La asprosina es una hormona proteica descubierta en 2016. Se ha demostrado que activa las neuronas hipotalámicas del "hambre" llamadas neuronas AgRP. En 2022, los investigadores identificaron Ptprd como el receptor neuronal a través del cual la asprosina actúa para estimular el apetito.

La asprosina afecta tanto al apetito como a la sed, pero a través de diferentes vías cerebrales. Mientras que la asprosina estimula el apetito a través de las neuronas AgRP, su acción sobre las neuronas de Purkinje cerebelosas provoca un aumento del consumo de agua.

Según los investigadores apuntar a la vía de señalización neuronal de Purkinje, la asprosina, podría ser un enfoque terapéutico potencial para tratar los trastornos de la sed, como la polidipsia – sensación de sed extrema – y la hipodipsia – falta de sed –. Sin embargo, el equipo declaró que se necesitan más estudios para comprender mejor lo que sucede en el cerebro durante este proceso.

*      *
*

Una pequeña obra maestra del cableado neuronal



Hoy en día, una mejor comprensión de los circuitos del cerebelo ha reivindicado estos estudios de casos y ha sacudido los cimientos del campo. El cableado del cerebelo está organizado y compactado con precisión para concentrar tres cuartas partes de las neuronas del cerebro en un lóbulo de apenas 10 centímetros de longitud.

El principal tipo de neurona del cerebelo, llamada célula de Purkinje, está muy ramificada, como un coral en forma de abanico, pero aplanada y casi bi-dimensional. Las aspas del abanico son las dendritas de la neurona, que reciben las señales entrantes. Estas neuronas planas están dispuestas en paralelo, como si millones de corales en abanico estuvieran apilados unos sobre otros en un apretado haz. Miles de pequeñas neuronas disponen axones – los cables del cerebro para transmitir impulsos eléctricos – perpendiculares a esta pila de células de Purkinje, como hilos de un telar. Cada axón está unido a las dendritas de decenas de miles de células de Purkinje.

Este nivel de inter-conectividad confiere a los 50.000 millones de neuronas del cerebelo una asombrosa capacidad de integración. Este circuito único es capaz de procesar enormes cantidades de datos captados por nuestros sentidos para regular los movimientos del cuerpo. El movimiento fluido de una bailarina que salta por el escenario exige que el cerebelo procese rápidamente la información de todos sus sentidos, al tiempo que rastrea las posiciones cambiantes de las extremidades, mantiene el equilibrio y cartografía el espacio en el que se mueve el cuerpo. El cerebelo utiliza esta información dinámica para controlar los músculos según un ritmo preciso, en un contexto social apropiado, bajo la influencia de la emoción y la motivación.

Los neurocientíficos se están dando cuenta de que los potentes circuitos neuronales del cerebelo, que integran información sobre los movimientos corporales, también le permiten gestionar procesos mentales y comportamientos complejos.

Por ejemplo, la complejidad del control motor necesario para hablar. En un plano puramente físico, esto incluye no sólo la compleja gimnasia de la lengua y los labios – para producir el sonido y ajustar el tono y el volumen –, sino también los gestos que acompañan al habla. Nuestras palabras se pronuncian en el momento justo para no invadir las de nuestros interlocutores, y están estrechamente calibradas en función del contexto social. De este modo, se cargan de la emoción adecuada y se guían por la motivación, las reflexiones, la anticipación de las reacciones de los demás y nuestro propio estado de ánimo.

Para coordinar estas diversas funciones, necesitamos recurrir a todas las capacidades del cerebro: desde la regulación del ritmo cardíaco y la presión sanguínea, a cargo de las regiones profundas del cerebro, hasta el procesamiento de la información sensorial y emocional, a cargo del sistema límbico. Pero también a las funciones cognitivas de alto nivel de comprensión, inhibición y toma de decisiones en la corteza cerebral prefrontal.

Para que el cerebelo desempeñe esta función, debe tener conexiones que se extiendan por todo el cerebro. Hasta ahora no había pruebas de ello, pero las nuevas técnicas permiten descubrir estas vías neuronales.

Un centro para nuestra información sensorial

Hace sólo unas décadas, cuando los neuro-anatomistas empezaron a cartografiar el cerebro, no encontraron ninguna conexión directa entre el cerebelo y las regiones cerebrales que controlan la emoción y la cognición, como el sistema límbico y el córtex prefrontal. Esto les llevó a creer que el cerebelo estaba algo aislado y no participaba en estas funciones cognitivas superiores. Pero igual que los bandidos pueden eludir a un rastreador cambiando de vehículo, las señales neuronales pueden saltar de una neurona a otra. Esta acción de infiltración ha puesto a los neuro-anatomistas tras la pista del cerebelo.

Nuevos métodos han permitido a estos investigadores rastrear estas vías desde el cerebelo, a través de puntos de relevo, hasta todo el cerebro. Uno de estos métodos consiste en implantar virus de la rabia en las neuronas para ver con precisión con qué otras neuronas entran en contacto. Los investigadores han modificado genéticamente las proteínas fluorescentes para que parpadeen cuando se dispara un impulso neuronal, lo que les permite observar el flujo de información en los circuitos neuronales. También es posible seguir las huellas dejadas por el tráfico neuronal: visualizar las proteínas producidas cuando se dispara una neurona puede ayudar a identificar todas las células que se comunican en una red neuronal durante la ejecución de un comportamiento específico.



Estos estudios demuestran que, además de controlar el movimiento, el cerebelo regula comportamientos 
sociales y emocionales complejos. Para ejercer esta influencia global, debe ser un centro de procesamiento 
de datos con conexiones en todo el cerebro. Por eso no es de extrañar que tenga tantas neuronas. Para llevar a 
cabo este trabajo de mando y control de alto nivel por sí solo, tiene que ser, de hecho, un pequeño cerebro en sí mismo.




Ver también…


julio 31, 2024

Efecto del Arte en Nuestro Cerebro


Las artes plásticas mejoran la capacidad de concentración,
 la plasticidad cerebral y el coeficiente intelectual


El arte en todas sus manifestaciones constituye una característica esencial que identifica al ser humano, ha permitido transmitir la cultura en toda su extensión y ha sido y es básico para su supervivencia.

Cuando nos enfrentamos a una producción artística nuestro cerebro trabaja para darle forma y sentido a la información que nos llega. Es decir, tenemos una habilidad innata para organizar formas y patrones de manera que consigan tener sentido.

Que el arte tiene un impacto profundo en las personas es innegable. Puede simplemente atraernos de manera superficial, pero también tiene un fuerte poder como estímulo para atraer algún recuerdo desde nuestra memoria a nuestro foco de conciencia. Las reacciones de cada uno son diferentes.

Incluso, la creación artística propia ayuda a enfrentar situaciones estresantes y difíciles que se presentan en nuestra vida cotidiana. No se necesita ser un artista reconocido para crear arte. Al contrario, el proceso creativo sin expectativas es la forma de disfrutarlo completamente.

La creatividad

Las artes enseñan a los niños que los problemas reales suelen tener más de una solución posible, que es necesario analizar las tareas desde diferentes perspectivas, que la imaginación es una poderosa guía en los procesos de resolución o que no siempre existen reglas definidas cuando tienen que tomar decisiones.

Cuando se integran las disciplinas artísticas en las prácticas pedagógicas se promueve el pensamiento creativo y divergente en los alumnos y no solo eso, sino que también desarrollan un pensamiento más profundo. Un ejemplo sobre esto último es el programa Artful Thinking desarrollado por el Proyecto Zero de Harvard que utilizaba el poder de las imágenes visuales, como las de las obras de arte, para estimular en los alumnos procesos tales como la curiosidad, observación, comparación o relación entre ideas imprescindibles para el desarrollo del pensamiento creativo y del aprendizaje.

El proyecto Zero investiga los procesos de aprendizaje de niños, adultos y de las organizaciones. Su misión es la comprensión y la mejora de los procesos cognitivos de pensamiento de orden superior.

¿Por qué el cerebro humano necesita el arte?

El arte en sus diversas formas es un producto del cerebro humano que ha desarrollado durante su evolución sus vías neuronales específicas. Éstas parecen más resistentes a patologías cerebrales vasculares, traumáticas y neurodegenerativas tales como la enfermedad de Alzheimer y demencias relacionadas.

La complejidad del cerebro humano y su continua reestructuración necesita del arte. Ya en los primeros años y de forma natural el niño juega, canta, baila, dibuja y todas estas actividades son imprescindibles para su correcto desarrollo sensorial, motor, cognitivo, emocional y en definitiva cerebral, que le van a permitir aprender a aprender. Y realizando todas estas actividades el niño se divierte, muestra orgulloso sus resultados a los demás, intenta mejorar y ésta es una forma efectiva de entrenar una de las grandes virtudes del ser humano: el autocontrol.

La educación artística es una necesidad no porque nos haga más inteligentes sino porque nos permite adquirir toda una serie de competencias y rutinas mentales que están en plena consonancia con la naturaleza social del ser humano y que son imprescindibles para el aprendizaje de cualquier contenido curricular. Y esto es útil para todos los alumnos, por lo que se convierte en una forma estupenda de atender la diversidad en el aula.

Clase de biología convertida
 en galería de arte

No se puede negar que las actividades artísticas están arraigadas en el propio desarrollo del ser humano desde su nacimiento y que constituyen una recompensa cerebral natural necesaria para el aprendizaje. Porque la práctica de cualquiera de las manifestaciones artísticas lleva asociada un componente emocional que nos motiva y que nos permite contemplar el mundo que nos rodea desde una perspectiva diferente, más estética, más profunda. La educación artística resulta imprescindible porque permite a los alumnos adquirir toda una serie de competencias socio-emocionales básicas para su desarrollo personal y que, además, los hacen más felices. Y ese es el verdadero aprendizaje, el que les prepara para la vida. El cerebro humano, que es un órgano complejo en continua reestructuración, agradece los retos y necesita el arte.

El cerebro necesita de actividades artísticas

El cerebro de las personas que desarrollan alguna actividad artística es estructuralmente distinto y manifiestan un mejor control motriz y una mejor “memoria procesal”, que aquellas que no lo practican.

Existen ciertas estructuras de la corteza auditiva que solo responden a tonos musicales, que una parte importante del cerebro y del cerebelo interviene en la coordinación de todo tipo de movimientos, como el baile; que durante las representaciones teatrales algunas regiones del cerebro que se encargan de producir el lenguaje oral se conectan con el sistema límbico, proporcionando así el componente emocional o que al observar una muestra de arte visual nuestro sistema de procesamiento visual genera imágenes reales o ficticias con la misma facilidad.

Además del disfrute estético que nos aporta la belleza o expresividad del arte se ha demostrado a través de diversos estudios que tiene efectos neurológicos muy positivos para nuestro cerebro. Distintas partes de nuestro cerebro se activan según la actividad artística que practiquemos y todas potencian nuestra creatividad e intelecto. Las artes plásticas mejoran la capacidad de concentración, la plasticidad cerebral y el coeficiente intelectual. Por otra parte, el arte nos hace más tolerantes, menos impulsivos, reduce el estrés y nos aporta una mayor claridad mental ante cualquier situación o problemática que tengamos que resolver. Al beneficiar el arte al cerebro significa que repercute positivamente en nuestro comportamiento y calidad de vida y ello favorece también la relación con los demás.


¿Cómo el arte puede influir en el cerebro?


El arte, ya sea en forma de pinturas, música, danza o cualquier otra expresión creativa, tiene un efecto sorprendente en nuestra mente y emociones. El arte puede activar y estimular áreas específicas del cerebro que están relacionadas con la empatía, la creatividad y la memoria.

Existen varios estudios que demuestran los efectos beneficiosos del arte en el cerebro. Puede ayudar a mejorar nuestra capacidad cognitiva, aumentar nuestro bienestar emocional y reducir el estrés. Cuando nos sumergimos en una obra de arte, nos permitimos desconectar de nuestras preocupaciones diarias y centrarnos en el momento presente. Además, el arte puede activar áreas del cerebro relacionadas con la percepción visual, la emoción y el lenguaje.

Cuando nos encontramos ante una obra de arte, nuestro cerebro se activa en diferentes áreas, involucrando tanto el hemisferio izquierdo como el derecho. La parte izquierda se encarga de la interpretación y comprensión de la obra, mientras que la derecha se enfoca en las emociones y sensaciones que nos produce.

En general, el arte puede proporcionar beneficios físicos, mentales y emocionales – como el aumento de la actividad cerebral en la corteza frontal, la mejora de la memoria y la concentración, y la reducción de la presión arterial y la frecuencia cardíaca – para aquellos que lo aprecian y lo crean.

La actividad cerebral se modifica drásticamente cuando realizamos actividades creativas. El área en la parte frontal del cerebro – córtex prefrontal – donde se dan el autocontrol y la autocrítica queda inoperante. Y el área que se encuentra justo en a parte posterior a ésta – córtex prefrontal medio –, que se encarga de la memoria y las emociones, se activa.

Por esta razón, el arte es una herramienta poderosa para estimular la creatividad y la imaginación. Nos invita a explorar nuevas ideas y a ver las cosas desde diferentes perspectivas, ayudándonos a expandir nuestras mentes y salir de nuestra zona de confort.

Ya sea disfrutando de la pintura, la música, la literatura o cualquier otra forma de expresión creativa, no dudar en sumergirse en ella y dejar que la mente se expanda y se libere. El arte es una expresión creativa y poderosa que puede ser apreciada por personas de todas las edades y culturas. Desde tiempos inmemoriales, las expresiones artísticas han sido utilizadas para comunicar, para buscar la belleza, para sorprender, para emocionar, para denunciar, para protestar y para transmitir conocimientos.

La capacidad del arte para impactar nuestra psique es innegable. La música, por ejemplo, tiene la capacidad de movilizarnos emocionalmente, de hacernos sentir una amplia gama de sentimientos, desde la euforia hasta la tristeza. La pintura, la escultura, la fotografía y otras artes visuales impactan nuestro cerebro de múltiples formas, estimulando diferentes áreas cerebrales y permitiendo una experiencia estética inolvidable.

El arte también tiene una capacidad terapéutica única. Las expresiones artísticas pueden servir como una forma de auto expresión, lo que puede facilitar la identificación y procesamiento de emociones. La música, la danza, el teatro y otras formas de arte también se usan en terapia para mejorar la autoestima, reducir el estrés y la ansiedad, y mejorar la calidad de vida de las personas.

Además de tener beneficios terapéuticos, el arte también puede promover la creatividad y el pensamiento crítico. Esto es especialmente importante en un mundo cada vez más complejo y cambiante, donde se valora cada vez más la capacidad de innovar y encontrar soluciones originales y creativas.

El arte mejora el funcionamiento del cerebro

Cada expresión artística activa partes distintas del cerebro por lo que es una excelente forma de estimular nuestro intelecto y creatividad. Se potencian las capacidades de resolución de problemas en los niños, y también, la memoria y la capacidad de aprendizaje.

No solo eso, sino que cada expresión artística tiene cualidades que potencian aspectos de nuestro desempeño en otras áreas. Las investigaciones demuestran que los niños sometidos a educación musical, tienen mejor desempeño en matemáticas, lenguaje y comprensión lectora. Asimismo, influye en una mejor postura corporal, y en mejores respuestas motoras, pues se incrementa la conectividad entre las áreas sensorial y motora del cerebro, mejorando también su flujo sanguíneo. Estos beneficios, además, permanecen durante toda la vida de la persona.

Por otra parte, las artes visuales, también poseen grandes beneficios: mejoran la plasticidad cerebral, el coeficiente intelectual, y la capacidad de atención. Asimismo, reducen la impulsividad y mejoran el comportamiento en los niños.

Incluso el practicar teatro tiene múltiples consecuencias positivas: mejora el vocabulario, el autocontrol, la autoestima, ayuda en la memoria kinésica, permite convertir conceptos abstractos en concretos, fomenta la tolerancia, y además, mejora el aprendizaje en el área de la literatura.

El arte mejora nuestras cualidades humanas. La apreciación del arte y las visitas a museos, incrementan la tolerancia y el simple hecho de estar expuestos a una obra artística, libera las mismas sustancias en el cerebro, que cuando nos enamoramos.

El arte es terapéutico

Pintar, dibujar, tomar fotografías, hacer mandalas, son una forma efectiva para disminuir los niveles de estrés, y tener más claridad mental. De hecho, existe el arte terapia, y la drama terapia, entre otras aplicaciones, que han servido, por ejemplo, para disminuir los terribles efectos del estrés post-traumático, en veteranos de guerra.

Además los efectos de mejora en las habilidades cognitivas y en la memoria, son visibles incluso en personas con serias enfermedades neuro-degenerativas. Por ejemplo, en el caso de los pacientes con Alzheimer y con demencia senil – enfermedad que implica pérdida de memoria progresiva, ansiedad, depresión, agresividad, insomnio y otros síntomas, – el tratamiento con medicamentos lo que hace en general, es básicamente volver menos visibles los síntomas, pero no los elimina ni detiene su avance. En cambio, al hacer que practiquen arte, se produce una mejora en su comportamiento social, en su autoestima, y además, disminuyen los síntomas de orden psiquiátrico.

No es necesario tener una enfermedad mental, para acudir a la terapia artística o arte terapia, pues con ella se alivian situaciones como el estrés, problemas de aprendizaje, enfermedades crónicas, dificultades de adaptación en la escuela, etc.

El simple hecho de practicar una actividad artística o creativa, ya tiene beneficios no sólo para nosotros, sino para todos quienes nos rodean. Incluso, puede no ser una actividad aparentemente “artística”, sino un hobby, como la jardinería, o tejer, o la carpintería. Lo importante, es darnos la posibilidad de desarrollar nuestra imaginación, pues así, alimentamos no sólo nuestro cerebro, sino también a nuestra alma.

Arte terapia

Arte terapia se refiere a las artes plásticas ya que otras artes como el teatro o la música que pueden ser utilizadas por esta disciplina reciben nombres específicos como drama terapia o música terapia La creatividad expuesta a través de la expresión artística es una manera de regular las emociones y trabajarlas tanto en ámbitos terapéuticos como en espacios lúdicos.

El arte terapia utiliza la creación artística en el contexto de una relación terapéutica para promover el bienestar, el autoconocimiento, la conexión y expresión emocional. Es una disciplina que se instala en un campo intermedio entre el arte y la psicología.

Promueve el autoconocimiento emocional y la regulación de la conducta. Es útil en áreas como la rehabilitación, la educación y la salud mental. Ayuda a mejorar la calidad de vida. Es muy efectiva con personas que sufren problemas sensoriales, físicos, motores o de adaptación social.

Existen diferentes tipos de arte terapia

Danza.
Los movimientos de la danza permiten integrar las emociones con el cuerpo físico. La danza accede a partes de la mente que la comunicación verbal no alcanza. Es posible leer todo lo que el cuerpo expresa a través de la danza. Los terapeutas deben ser capaces de traducir y analizar los movimientos que realiza el paciente en la danza.

Dibujo y pintura. Al dibujar o pintar se le puede dar salida a sentimientos y deseos ocultos. El principal objetivo es que el paciente siga sus impulsos de forma espontánea a través de texturas, trazos, colores o formas.

Música.
La músico-terapia es muy efectiva. El paciente y el terapeuta tocan un instrumento o cantan. Ambos deben escucharse para que en una de las sesiones creen su propia canción o melodía. No importa si el paciente tiene o no conocimientos musicales, lo interesante es que el terapeuta reconozca la entonación y el tiempo para entender los deseos o emociones que no se expresan verbalmente.

Teatro. Con el teatro se consiguen resultados eficaces para detonar la consciencia y el autoconocimiento de la riqueza interior. Se consigue eliminar los miedos, se consigue la aceptación individual y mejorar las relaciones inter personales. La principal herramienta es la improvisación teatral para así “actuar” las historias reales de la vida, así se crean personajes que se manifiestan desde el inconsciente.

Beneficios

*
Todos los individuos tienen la capacidad de expresarse de manera creativa.
* No es necesaria experiencia ni habilidad artística previa.
* Emplea el proceso creativo en beneficio del individuo.
* El producto es tan importante como la implicación en el proceso creativo.
* Se implican la subjetividad, la creatividad, el conocimiento y el placer.
* Se sustenta en medios plásticos y visuales.

Arte terapia y clases grupales de pintura

Ambas se han consolidado como una tendencia creciente. Las clases de arte en grupo en los estudios locales e incluso los bares permiten socializar con amigos mientras se crea una hermosa obra de arte. Incluso hay libros para colorear creados para adultos. Estos ayudan a relajarse y quitar la tensión de un día estresante.

El arte aplicado a terapia es una herramienta de proyección muy efectiva. El desarrollo de habilidades artísticas mejora enormemente la atención, el estado de conciencia y el autoestima.

¿Puede la inteligencia artificial crear arte?

Los sistemas de IA actuales pueden crear cualquier imagen en cualquier estilo, desde el impresionismo al cubismo, pasando por el arte pop. Todo lo que necesitan es un código detallado.

El nuevo campo de la "IA generativa" da a las máquinas la capacidad de crear obras completamente nuevas, basándose en la inmensa cantidad de datos y conocimientos en línea acumulados a lo largo de los siglos.

La incursión de la IA en las artes plantea interrogantes sobre la importancia de la contribución humana al proceso creativo. ¿Puede existir el arte sin un artista? Si una obra es creada por una máquina, ¿a quién pertenece? ¿Cuáles son los peligros ocultos para la sociedad y la humanidad?

La conclusión general es que la industria creativa no tiene más remedio que adoptar la IA. En lugar de desplazar a los artistas humanos, la nueva tecnología colaborará con ellos para crear nuevos tipos de obras, impulsando aún más su inventiva y creatividad y creando juntos algo totalmente nuevo.

*
*      *

Infinitos beneficios del arte en nuestro cerebro según la ciencia

Los estudios han asociado un efecto del arte en nuestro cerebro que se relaciona con aumentos en la conectividad funcional en el cerebro, junto con la activación mejorada de la corteza visual. Los investigadores comparan la creación de arte con ejercicio para el cerebro e incluso sugieren que, de manera similar a cómo el ejercicio físico ayuda al cuerpo, crear arte puede ayudar a mantener la mente aguda y lúcida en la vejez.

Más allá de un recreo estético y una actividad para entendidos, el arte es un ingrediente que nuestra mente necesita para estar y ser mucho mejor.

Estos resultados sugieren que la contemplación de cuadros no sólo afecta a los sistemas implicados en la representación visual y el reconocimiento de objetos, sino también a las estructuras subyacentes de las emociones y las cogniciones internas.


La conexión entre el arte, la curación y la salud pública: una revisión de la literatura actual

Investigadores de Pennsylvania State University College of Medicine y Harvard School of Public Health demuestran en un estudio, publicado en National Library of Medicine (NLM) de febrero 2010, que el arte tiene efectos positivos en la salud física y psicológica de los enfermos crónicos.

Según el estudio el arte reduce los efectos del estrés al disminuir la cantidad de la hormona cortisol en la sangre, disminuye tanto la sensación de dolor físico, como los efectos fisiológicos de la ansiedad, aumenta la autoestima y un sentido positivo de identidad, o sea, se definen a sí mismos en términos positivos y no negativos; en especial, dejan de definirse en términos de su enfermedad, y comienzan a definirse en función de lo que sienten o son.

También aumenta la sensación de control de los acontecimientos, esencial para los pacientes crónicos, quienes sienten que su vida escapa poco a poco de control. Y lo que es más interesante: aumenta la velocidad de recuperación en enfermedades crónicas o catastróficas.

Este estudio explora la relación entre el compromiso con las artes creativas y los resultados de salud, específicamente los efectos en la salud del compromiso musical, la terapia de artes visuales, la expresión creativa basada en el movimiento y la escritura expresiva. Aunque hay pruebas de que las intervenciones basadas en el arte son eficaces para reducir los resultados fisiológicos y psicológicos adversos, se desconoce en gran medida la medida en que estas intervenciones mejoran el estado de salud.

Según los investigadores su esperanza es establecer una base para continuar la investigación de este tema y generar más interés en investigar las complejidades del compromiso con las artes y la salud.


Estamos hechos para apreciar el arte

 Según un estudio de ia Universidad de Toronto, publicado en National Library of Medicine de junio 2014, en apariencia, la apreciación del arte es un proceso biológico natural, para el que nuestro cerebro estaría diseñado.

El estudio consistió en una revisión de diversas investigaciones relacionadas con el análisis de la actividad cerebral relacionada con el arte. Los investigadores, encontraron que al observar pinturas y formarse una opinión sobre ellas , se activan numerosas partes del cerebro, como por ejemplo áreas relacionadas con el reconocimiento de objetos y escenas, así como áreas relacionadas con las experiencias emocionales, el aprendizaje y la regulación de los movimientos.

Al estudiar con atención la manera en que se activan esas partes del cerebro, los investigadores encontraron que ocurría de una manera similar, predeterminada. Los científicos dicen que se trata de una “activación en un sistema distribuido”, lo que induce a pensar que se trata de un diseño predeterminado en la estructura de nuestro cerebro.


Asociación entre la educación musical, la inteligencia y la capacidad ortográfica en la escuela primaria


Investigadores del Transfercenter for Neuroscience and Learning, de la Universidad de Ulm (Alemania) en un estudio, publicado en Advances in Cognitive Psychology en 2011, sugieren una asociación entre la educación musical y la capacidad cognitiva general, así como un vínculo específico con el lenguaje.

La educación musical tiene un efecto beneficioso sobre las funciones cognitivas superiores, pero surgen dudas sobre si las asociaciones entre las clases de música y las capacidades cognitivas son específicas de un ámbito o generales.

Los investigadores realizaron pruebas a 194 niños de tercer curso, midiendo su rendimiento en lectura y ortografía y su inteligencia no verbal, y preguntaron a los padres por sus actividades musicales desde preescolar. Los datos del cuestionario mostraron que el 53% de los niños había aprendido a tocar un instrumento musical.

La inteligencia era mayor en los niños que tocaban un instrumento. Para controlar los efectos no específicos, excluyeron a las familias sin instrumentos. El efecto sobre la inteligencia se mantuvo. Además, los chicos que tocaban un instrumento mostraron un mejor rendimiento en ortografía en comparación con los chicos que no tocaban, a pesar de tener familiares con instrumentos. Este efecto se observó independientemente del cociente intelectual.


El valor educativo de las excursiones escolares a museos

Investigadores de las universidades de Arkansas, de Missouri y de Texas A&M en un estudio, publicado en EdNext Podcast de noviembre 2016, encontraron que los estudiantes asignados por sorteo a una visita al museo mejoran su capacidad de pensamiento crítico sobre el arte.

La inauguración en 2011 del Museo de Arte Americano Crystal Bridges, en el noroeste de Arkansas, brindó la oportunidad de realizar este estudio. Crystal Bridges es el primer gran museo de arte construido en Estados Unidos en las últimas cuatro décadas, con más de 50.000 metros cuadrados de galerías y una dotación superior a los 800 millones de dólares. Dado que la visita es totalmente gratuita para los colegios y que Crystal Bridges se construyó en una zona que nunca había tenido un museo de arte, hubo una gran demanda de visitas escolares.

Resultados

Recuerdo de los detalles de la visita

La investigación sugiere que los alumnos retienen una gran cantidad de información objetiva de sus visitas. Los alumnos que recibieron una visita guiada por el museo fueron capaces de recordar detalles sobre los cuadros que habían visto en porcentajes muy elevados. Puesto que no había ninguna garantía de que estos hechos se plantearan en las discusiones dirigidas por los alumnos, y puesto que éstos no tenían ninguna razón en particular para recordar estos detalles – no había ningún examen o calificación asociada a las visitas –, es impresionante que pudieran recordar información histórica y sociológica a tasas tan altas.

Estos resultados sugieren que el arte podría ser una herramienta importante para transmitir eficazmente contenidos académicos tradicionales, pero este análisis no puede demostrarlo. El alto índice de recuerdo de información objetiva por parte de los alumnos que visitaron el museo demuestra que las visitas causaron impresión. Los alumnos pudieron recordar detalles importantes sobre lo que vieron y comentaron. Mejoraron su capacidad de pensamiento crítico sobre el arte en un 9% de desviación típica con respecto al grupo de control.

Los alumnos que hicieron una visita guiada se volvieron más observadores y se fijaron más en los detalles de las imágenes. Ser observador y prestar atención a los detalles es una habilidad importante y muy útil que los alumnos aprenden cuando estudian y comentan obras de arte. Se requiere más investigación para determinar si las mejoras en el pensamiento crítico a la hora de analizar una obra de arte se traducirían en una mejora del pensamiento crítico sobre otros temas no relacionados con el arte.

Empatía histórica. Las visitas a los museos de arte también influyen en los valores de los alumnos. Visitar un museo de arte expone a los alumnos a una diversidad de ideas, gentes, lugares y periodos de tiempo. La empatía histórica es la capacidad de comprender y apreciar cómo era la vida de las personas que vivieron en una época y un lugar diferentes. Se trata de un propósito central de la enseñanza de la historia, ya que proporciona a los alumnos una perspectiva más clara sobre su propio tiempo y lugar.

Interés por los museos de arte. Tal vez el resultado más importante de una visita escolar sea si cultiva entre los alumnos el interés por volver a las instituciones culturales en el futuro.


¿Cómo el cerebro convierte al arte en emociones?



Un equipo multidisciplinario de científicos del Instituto de Fisiología Celular y del Centro de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en un estudio, publicado en la Gaceta UNAM de enero 2021, canaliza cómo ocurre el complejo proceso en el que el cerebro percibe el arte visual y pasa de captar una imagen a tener una representación interna que incluye emociones.

Los investigadores realizaron pruebas en laboratorio y con asistentes humanos a una muestra de arte prehispánico para constatar, por ejemplo, cómo el color en la representación de un mural define emociones y destaca la belleza o la violencia en una misma obra.

Para percibir una imagen en nuestro cerebro hay dos etapas: la primera, a partir del mecanismo esencial de nuestra visión; la segunda, en la manera en la que percibimos, o sea que le damos un sentido interno a la imagen, generamos una comprensión, una emotividad, una interpretación de ella.

Para la primera etapa los científicos utilizaron el ojo, con la retina y las conexiones que llevan la imagen a nuestro cerebro visual, que está en la corteza occipital – ubicada en la parte trasera de la cabeza –, para que estas conexiones atraviesen el cerebro. Ahí comienza el procesamiento de la imagen y se empieza a propagar el mecanismo de la percepción, que es la conversión de la visión al entendimiento y la interpretación de lo observado.

El color define emociones y
 destaca la violencia o la 
belleza en una misma obra

Los avances de las neurociencias en los últimos 50 años han permitido comprender a detalle las bases neurológicas de la visión. Muchos de estos adelantos se han concretado gracias a la investigación en animales, lo que posibilita estudiar regiones específicas del cerebro, incluso al nivel de una célula. Para indagar de manera integral el complejo proceso de la percepción visual del arte, los científicos trabajan desde las neurociencias con artistas plásticos, antropólogos, neurobiólogos, psicólogos, físicos, matemáticos e ingenieros que complementan estos estudios.

El proceso visual comienza cuando la luz pasa a través del cristalino hacia la retina, una delgada capa de células neuronales muy especializadas ubicadas al fondo del ojo. Ahí la luz estimula a células fotorreceptoras, llamadas conos y bastones, que transforman las características de la luz en señales eléctricas.

Cacaxtla
Los conos se dividen en tres tipos dependiendo de los pigmentos que contienen y que les permiten absorber la luz. Cada pigmento la absorbe en un rango diferente en el espectro visible. De esta forma, un tipo de cono responde mejor a longitudes de onda corta – la región del espectro que concierne al azul –, otro tiene respuesta a ondas de longitud media – luz verde – y el tercero responde a longitudes de onda mayores – luz roja –. Además, otro tipo de células fotorreceptoras, los bastones, tienen un pigmento que detecta luz verde-amarilla, generando la visión monocromática característica de la noche.

Justamente esta gama de colores – azul, verde, rojo y amarillo – fue utilizada a partir de dos obras prehispánicas, que son los murales de Cacaxtla y la diosa verde de Tetixtla, las cuales fueron observadas por asistentes para el experimento de los especialistas. En la exposición se constató cómo el cambio de color en el fondo del mural de la batalla en Cacaxtla propicia una interpretación distinta, destacando la belleza sobre la violencia que normalmente domina a la percepción de la pieza.

Belleza y violencia
Complejo mecanismo neurológico

Aunque en el complejo mecanismo neurológico de la visión la aportación de los colores es universal entre los humanos y no hay diferencias significativas, en la percepción también intervienen factores culturales, que aportan y matizan lo que captan personas de diferentes latitudes.


La OMS aboga por incluir las artes en los sistemas sanitarios para abordar las enfermedades no transmisibles

Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de noviembre 2023 en Europa, elaborado a partir de la conferencia ‘Aprender de las artes’, celebrada en Budapest (Hungría), sugiere integrar las artes en los sistemas sanitarios para complementar el tratamiento y la prevención de las enfermedades no transmisibles (ENT), desde las cardiovasculares hasta el cáncer.

Según la OMS, cada vez hay más pruebas de que las artes pueden utilizarse como complemento eficaz del tratamiento médico y la curación. No son invasivas y entrañan poco riesgo.

Las artes pueden complementar los fármacos

La OMS Europa está estudiando el potencial de las artes como complemento de la prevención y el tratamiento de las ENT, que constituyen la mayor amenaza para la salud en la Región Europea, en la que las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, las enfermedades respiratorias crónicas, el cáncer y otras ENT representan el 90% de todas las muertes.

Se espera que este informe promueva el valor de los proyectos de arte y salud en toda la región y, lo que es más importante, fomente su aplicación en el mundo real, especialmente a nivel político.

La OMS apunta que hoy en día los sistemas sanitarios están preparados para aprovechar el potencial de las intervenciones artísticas. Están empezando a comprender que pueden utilizar la llamada prescripción social para recomendar a los pacientes terapias artísticas concretas y basadas en pruebas que pueden ser integradoras, unir a jóvenes y ancianos y crear un puente entre cultura y salud que puede enriquecer la vida de todas las personas.

***

En resumen, el arte es una herramienta transformadora que puede tener un impacto significativo en nuestra vida emocional, cognitiva y espiritual. Al buscar una experiencia artística, no solo estamos buscando algo bello o atractivo, estamos enriqueciendo nuestra vida y abriendo nuestro cerebro a nuevos estímulos y experiencias



El cerebro humano, que es un órgano complejo en continua reestructuración,
 agradece los retos y necesita el arte. El arte transforma 
mentes, emociones y produce cambios positivos en el cerebro





Ver también…