mayo 30, 2013

Trastornos y Problemas del Aprendizaje





Los trastornos de aprendizaje y los problemas de aprendizaje se refieren a distintos desórdenes en uno o más procesos psicológicos que se involucran en la comprensión o uso del lenguaje hablado o escrito.

Este desorden se puede manifestar en una habilidad imperfecta para escuchar, pensar, hablar, leer, escribir, deletrear o hacer cálculos matemáticos. El término de trastornos de aprendizaje incluye condiciones de causa, daño cerebral, disfunción cerebral y afasia progresiva. El término de problemas de aprendizaje se refiere a que los desórdenes puedan tener causa en problemas emocionales, o bien carencias culturales, económicas y ambientales. Ninguno de los dos términos incluye a niños que presentan problemas de aprendizaje que fuesen el resultado de un déficit auditivo y visual, discapacidad motora o retardo mental.

Ambos términos presentan tres aspectos en común: dificultad en trabajos académicos y de aprendizaje, se presenta una disfunción neurológica y se presenta un patrón de crecimiento desbalanceado.

Trastorno del aprendizaje


Quizás su niño sea muy inteligente y siempre tenga curiosidad sobre todo lo que hay a su alrededor. Sin embargo, si tiene problemas para hablar, leer o aprender matemáticas, es posible que tenga un trastorno del aprendizaje. Las discapacidades del aprendizaje abarcan todo un espectro de trastornos que afectan la forma en que el cerebro procesa la información. Eso hace que el entender algunos conceptos resulte difícil. Este tipo de trastorno puede ser leve o grave.

La mayoría de los niños con trastornos del aprendizaje tienen una inteligencia normal o superior al promedio. Sin embargo, se les dificultan determinadas áreas de aprendizaje. Quizás les sea fácil reconocer las letras del alfabeto de manera individual pero les resulte confuso agruparlas para leer. O tal vez no puedan solucionar un simple ejercicio de matemáticas.

Debido a que los niños con trastornos del aprendizaje tienen mucha dificultad para aprender ciertas cosas, a menudo se sienten frustrados, enojados y deprimidos. Por lo tanto, es común que no se sientan bien consigo mismos. En muchas ocasiones, saben muy bien lo que quieren decir, escribir y hacer. Pero les es muy difícil lograr sus objetivos.

El término "trastorno de aprendizaje" describe una irregularidad neurobiológica por la que el cerebro humano funciona o se estructura de manera diferente. Estas diferencias interfieren con la capacidad de pensar o recordar y pueden afectar la habilidad de la persona para hablar, escuchar, leer, escribir, deletrear, razonar, organizar información o aprender matemáticas. Los trastornos están relacionados con un área neurocognitiva que se ve afectada para desempeñar determinadas funciones (se los suele denominar dislexias, disgrafías, discalculias, disortografías, dependiendo del área comprometida).

Los trastornos del aprendizaje algunas veces se denominan discapacidades del aprendizaje, o discapacidad específica para el aprendizaje. La mayoría de los niños que tienen trastornos del aprendizaje tienen una inteligencia normal.

Los tipos de trastornos del aprendizaje generalmente se agrupan en tres categorías:

• Trastornos del habla.
• Problemas con la capacidad de leer, escribir y aprender alguna materia, como por ejemplo, matemáticas.
• Y una serie trastornos como los problemas de coordinación, motricidad o memoria.

Dislexia. Es el problema para aprender a leer que presentan niños, niñas y jóvenes, con un coeficiente intelectual normal y sin otros problemas físicos o psicológicos que puedan explicar las dificultades, Es independiente de cualquier causa intelectual, cultural y emocional. No existe ninguna alteración emocional primaria o condición ambiental adversa. Se caracteriza porque las adquisiciones del individuo en el ámbito de la lectura, la escritura y el deletreo, están por debajo del nivel esperado en función de su inteligencia y de su edad cronológica.

Disgrafía. Trastorno de la escritura que afecta a la forma (motor) o al significado (simbolización). Se presenta en niños(as) con capacidad intelectual normal, adecuada estimulación ambiental y sin trastornos neurológicos sensoriales, motrices o afectivos intensos.

Discalculia. Dificultad significativa en el desarrollo de las habilidades relacionadas con las matemáticas. Estas dificultades no son producto de un retraso mental, ni de una inadecuada escolarización, ni por déficit visual o auditivo.


¿Qué causa los trastornos del aprendizaje?


La mayoría de los especialistas creen que los trastornos del aprendizaje son el resultado de problemas neurológicos leves que afectan la forma en que el cerebro recibe, interpreta y envía la información. Los científicos aún no tienen muy claro qué causa este trastorno. Sin embargo, se cree que los trastornos del aprendizaje se producen a causa de una anomalía en el sistema nervioso, ya sea en la estructura del cerebro o en el funcionamiento de las sustancias químicas del cerebro. La diferencia en el sistema nervioso provoca que el niño que tiene un trastorno del aprendizaje reciba, procese o comunique la información de una forma diferente.

Este trastorno también puede ser una consecuencia de una madre que usó drogas y bebió alcohol durante el embarazo. Otros factores y condiciones médicas pueden estar asociados con la causa de los trastornos. La predisposición genética, los problemas durante el embarazo, el nacimiento o la infancia temprana.

Algunas veces es evidente que un niño presenta un determinado tipo de discapacidad, tal como la dislexia o la discalculia, que son trastornos que afectan la capacidad de leer y aprender matemáticas, respectivamente. Pero también pueden presentar una combinación de distintos trastornos. Es muy común que los niños con discapacidades del aprendizaje tengan problemas para seguir instrucciones, quedarse quietos y cumplir con determinadas tareas. Además puede ser que tropiecen a menudo.

Muchas personas confunden los trastornos por déficit de atención con los trastornos del aprendizaje. Pero los trastornos por déficit de atención, caracterizados por distracciones frecuentes e hiperactividad, no son trastornos del aprendizaje. Son un problema diferente, que también se asocia con pequeñas anomalías en el cerebro. Sin embargo, a veces ambos problemas ocurren simultáneamente. Se estima que entre el 25 y 35 por ciento de los niños con trastornos del aprendizaje también sufren de trastornos por déficit de atención.


¿Cuáles son los síntomas de los trastornos del aprendizaje?


Trastorno de lectura. Existe un trastorno de lectura cuando un niño lee por debajo del nivel esperado dada su edad, grado escolar e inteligencia. Los niños que tienen un trastorno de lectura leen despacio y tienen dificultades para entender lo que leen. Pueden tener dificultades para reconocer las palabras y confunden palabras que parecen similares. El trastorno de lectura se llama algunas veces dislexia.

Trastorno para las matemáticas. Existe un trastorno para las matemáticas cuando un niño tiene problemas con las habilidades relacionadas con los números, como contar, copiar los números correctamente, sumar y llevar números, aprender las tablas de multiplicar, reconocer los signos matemáticos y comprender las operaciones matemáticas.

Trastorno de expresión escrita. Existe un trastorno de expresión escrita cuando un niño tiene dificultades con las habilidades de escritura, como la comprensión de la gramática y la puntuación, ortografía, organización de párrafos, o para componer información escrita. A menudo estos niños no tienen buenas habilidades para escribir a mano.


¿Cómo y cuándo se diagnostica?


Los trastornos del aprendizaje se diagnostican generalmente cuando los niños cursan los primeros años de la escuela, a medida que aprenden a hablar, leer y a escribir. Los maestros son, por lo general, los primeros en darse cuenta cuando hay un problema. Pero un verdadero diagnóstico requiere la evaluación formal de un especialista, preferentemente un psicólogo pediatra, un pediatra especializado en neurodesarrollo o un siquiatra con experiencia en el área. Estos estudios, por lo general, no se hacen hasta los 5 ó 7 años de edad y se repiten a medida que el niño crece. Generalmente las escuelas o los médicos sugieren hacerle un diagnóstico al niño. Incluso si se identifica un problema antes de esa edad, los especialistas por lo general coinciden en que es imposible obtener conclusiones firmes en niños pequeños, ya que sus estilos y ritmos de aprendizaje varían mucho.

La OMS especifica que para efectuar el diagnostico debe existir un déficit específico del rendimiento escolar, pero éste no será consecuencia de problemas neurológicos importantes, discapacidad visual o auditiva sin corregir, retraso mental o alteraciones emocionales.

Lo que sí suele producirse, es que este tipo de déficit específico, esté acompañado de otros trastornos del habla o lenguaje e incluso de conducta (por ejemplo Trastorno Déficit Atención con Hiperactividad), así como de problemas emocionales secundarios y alteraciones en la dinámica familiar.

Las señales de los trastornos del aprendizaje pueden ser identificadas por los padres o profesores cuando el niño tiene continuamente dificultades con todas o cualquiera de las siguientes actividades:

    * Lectura, ortografía, escritura o para completar problemas matemáticos.
    * Comprender o seguir instrucciones.
    * Distinguir la derecha de la izquierda.
    * Invertir las letras o números (confunde la "b" y la "d" o el 12 y el 21).

La evaluación exhaustiva por profesionales de la salud mental y de educación incluye exámenes psicológicos y educativos, así como hablar con el niño y con los padres. La evaluación exhaustiva identifica si el niño tiene o no tiene un trastorno del aprendizaje así como los puntos fuertes y débiles del aprendizaje. Los resultados de la evaluación se utilizan para determinar las necesidades educativas, identificar la mejor escuela, determinar la posible necesidad de medicamentos para ayudar con la distracción o hiperactividad, y determinar los posibles beneficios de cualquier terapia adicional como la logopedia o la psicoterapia familiar para aumentar al máximo el potencial de aprendizaje y la calidad de vida del niño.

Una vez que se diagnostica la discapacidad, ¿cómo puedo ayudar a mi hijo?


Los trastornos del aprendizaje duran toda la vida. No obstante, se puede hacer mucho para ayudar a que su niño compense la discapacidad y aprenda a trabajar en torno a ese problema. Muchas escuelas y educadores han desarrollado métodos especiales de enseñanza y planes de estudio adaptados a las necesidades de niños con este tipo de discapacidad. Los niños con discapacidades de aprendizaje pueden aprender y, de hecho, lo hacen.

Además es crucial atender las necesidades emocionales o sicológicas del niño. Los niños con trastornos del aprendizaje regularmente se sienten destinados al fracaso. Muchos papás, maestros y especialistas coinciden en que es importante enfatizar los puntos fuertes del niño y no poner demasiado énfasis en su discapacidad. Todos los niños tienen talentos y habilidades naturales. Un niño que tiene dificultad para aprender a leer quizás dibuje maravillosamente o escriba bellos poemas. Los niños con discapacidades del aprendizaje necesitan muchos halagos y oportunidades para que se puedan lucir. Esto le ayudará a alimentar su autoestima.

Criar a un niño con este problema es estresante y puede afectar a los padres y a sus hermanos. Es común que los hermanos de un pequeño que tiene esta discapacidad, se sientan celosos de él, porque sienten que recibe toda la atención de sus padres.

Muchas familias encuentran apoyo en grupos de ayuda o a través de asistencia sicológica. Numerosas organizaciones ofrecen una amplia gama de servicios para tratar los trastornos del aprendizaje, desde información educativa y salas de Chat en línea hasta asistencia sicológica.

Tratamiento de los trastornos del aprendizaje


Los trastornos del aprendizaje son tratables. Un esfuerzo coordinado entre los padres, los profesores y los profesionales de la salud mental proporciona las bases para estrategias individualizadas de tratamiento que pueden incluir una terapia de remedio individual o de grupo y, o clases o recursos especiales, basándose en lo siguiente:

    * La edad del niño, su estado general de salud y su historia médica.
    * Qué tan avanzado está el trastorno.
    * El tipo de trastorno.
    * La tolerancia del niño a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
    * Las expectativas para la trayectoria del trastorno.
    * Su opinión o preferencia.

Prevención de los trastornos del aprendizaje


No se conocen en este momento medidas preventivas para reducir la incidencia de los trastornos del aprendizaje. Sin embargo, la detección e intervención tempranas pueden reducir la gravedad de las dificultades académicas y mejorar la calidad de vida experimentada por los niños que tienen trastornos del aprendizaje.



Problemas de Aprendizaje


Se manifiestan de diversas maneras y afectan el rendimiento global del niño; se manifiestan en lentitud y desinterés para el aprendizaje, pudiendo en ocasiones aparecer un “retardo mental leve”, es todo el proceso de aprendizaje el que se ve afectado y no alguna materia en forma específica.


Presenta además una alteración en la atención y dificultades de concentración.

Evaluación


El Neurólogo: ayuda a determinar causas del trastorno y las áreas neurofisiológicas afectadas (si las hay).

El Psiquiatra: descarta cualquier patología psiquiátrica concomitante, o que sea el verdadero trastorno que justifique las dificultades.

El Psicólogo: evalúa la presencia de trastornos cognitivos, emocionales o de la personalidad que coexisten con el trastorno del aprendizaje o que explican las dificultades.

El Especialista en Dificultades de Aprendizaje: evalúa (aplica pruebas específicas) que determinar las funciones neuropsicológicas alteradas y los procesos de aprendizaje deficitarios, para su intervención.


La familia

Cumple el papel más importante, muchas veces es necesario trabajar con padres y madres para promover una actitud de aceptación y ayuda en las dificultades de su hijo (a).

Cada vez son más los padres / madres que se preocupan por el aprendizaje de sus hijos, pues están conscientes de que es indispensable contar con una adecuada formación, que les permita ser competitivos en el mundo actual.


El niño que presenta Problemas de Aprendizaje


- Tiene problemas en aprender el alfabeto, hacer rimar las palabras o conectar las letras con sonidos.

- Comete errores al leer en voz alta, y repetir o detenerse a menudo.

- No comprende lo que lee.

- Tiene dificultades para deletrear las palabras.

- Tiene una letra desordenada o toma el lápiz torpemente.

- Trata de expresar sus ideas por escrito con gran dificultad.

- Aprende el lenguaje en forma atrasada y tiene un vocabulario limitado.

- Tiene dificultades para recordar sonidos de las letras o escuchar pequeñas diferencias entre las palabras.

- Tiene dificultad para comprender bromas.

- Tiene dificultad para seguir instrucciones.

- Pronuncia mal las palabras o usa una palabra incorrecta que suena similar.

- Tiene problemas para organizar lo que desea decir o no puede pensar en la palabra que necesita para escribir o hablar.

- No sigue las reglas sociales de la conversación, como esperar turnos, acercarse demasiado a la persona que le escucha.

- Confunde los símbolos matemáticos y lee mal los números.

- No repite un cuento en orden (lo que ocurrió primero, segundo y tercero).


Ante la mínima sospecha, lo mejor es una evaluación temprana, para llevar a cabo una intervención terapéutica adecuada en forma y tiempo.



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