marzo 06, 2013

Comida chatarra




Alimentos con poca cantidad de nutrientes
y con un alto contenido de grasa, azúcar, sal y aditivos

Actualización : Octubre 27, 2015


La comida chatarra, o basura, conocida en inglés como "junk food" se refiere a los alimentos cuyo valor nutritivo es pobre pero que agrega gran cantidad de calorías a la dieta del niño.

También se define por sus altos contenidos de de grasa, azúcar, sal y aditivos, los cuales estimulan tanto la sed como el apetito en las personas.

La comida chatarra causa daños cerebrales

Un reciente estudio sobre la nutrición y su influencia en el desarrollo del cerebro, dirigido por Gene Bowman de la Oregon Health & Science University, reveló que consumir comida chatarra en exceso puede afectar el funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

La mayoría de investigaciones orientada a la relación entre la comida y el envejecimiento del cerebro se basan en encuestas a personas sobre su dieta semanal. Sin embargo, Bowman propuso un nuevo enfoque que consiste en estudiar directamente el tipo de nutrientes que se encuentran en la sangre.

Según explica, este método no es 100% confiable pero varios estudios han demostrado que los niveles de nutrientes en la sangre se correlacionan bien con la dieta de un sujeto durante un año, lo que permite una mejor evaluación.

Los resultados, publicados en la revista Neurology, encontraron un fuerte vínculo entre los niveles altos de grasas trans y la reducción del volumen cerebral y de las capacidades cognitivas. En resumen, el estudio indicó que consumir alimentos altos en grasas trans, en su mayoría comida chatarra, como dulces procesados y carnes rojas grasosas pueden causar daños cerebrales.

“Está claro que las grasas trans son perjudiciales tanto para el corazón y el cerebro. Así que yo recomendaría que la gente se mantenga alejado de ellas”, dijo Bowman.

Una dieta con una abundante carga de grasas trans (grasas vegetales parcialmente hidrogenadas), generalmente presentes en comida chatarra, dulces procesados y carnes rojas grasosas, podría ser la causa de los cambios de humor en las personas, así lo reveló un estudio realizado por la Facultad de Medicina de la Universidad de California, en Estados Unidos.

La investigación publicada en la revista “PLoS ONE”, halló que las personas que consumían más grasas trans eran más propensas a mostrar conductas negativas como impaciencia, irritabilidad y agresividad.

El estudio tuvo una muestra representativa de 945 personas (entre hombres y mujeres). Se analizó la incidencia de una dieta cargada de trans y luego una comida equilibrada y menos dañina.

También se consideraron otros posibles factores contribuyentes, como los antecedentes de agresión, el uso de alcohol y el uso de tabaco en los participantes.

Los niños son los más vulnerables porque se les ofrece adicionalmente juguetes, láminas u otro producto coleccionable, lo cual hace muy atractivo el consumo de la comida procesada.


La comida chatarra afecta el desarrollo de la inteligencia en la infancia

El estudio demuestra que los pequeños que a los 3 años consumen mucha comida chatarra como alimentos muy procesados o con alto contenido en sal, azúcar y grasas, progresan menos en el colegio, según un estudio británico publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health, en 2011.

Una dieta inadecuada en los primeros años de la infancia tiene efectos en el posterior desarrollo escolar de los niños.

Los expertos hallaron que, en comparación con otros niños, los que tomaron más cantidad de comida basura a esa edad tenían un 10 por ciento menos de probabilidades de alcanzar los niveles de desarrollo esperados entre los 6 y los 10 años.

El trabajo presentado se basó en los datos recabados por un famoso estudio de la Universidad de Bristol llamado "Niños de los 902", que sigue el desarrollo de 14.000 niños desde su nacimiento en 1991 y 1992. Pauline Emmett de la Universidad de Bristol y sus colegas siguieron a 3.966 niños cuya alimentación fue estudiada a los 3, 4, 7 y 8 años y medio y que pasaron un test de cociente intelectual a la edad de 8 años y medio.

Para llegar a sus conclusiones, los investigadores tuvieron en cuenta otros factores que pueden afectar al desarrollo escolar infantil, como unos bajos ingresos de los padres o malas condiciones de vivienda.

Según la experta en nutrición Pauline Emmett, el estudio "muestra una sólida asociación" entre hábitos alimenticios en los primeros años y el posterior desarrollo escolar, e indica que las pautas de las primeras comidas tienen efectos duraderos, al margen de cambios posteriores en la dieta.

Se observó tres tipos de dieta:
una dieta compuesta de muchos alimentos procesados y de confort, ricos en grasa y azúcar, así como en aditivos;
una dieta tradicional de carnes, patatas y legumbres; y
una dieta más preocupada por la salud, compuesta de más ensaladas, pescado y frutas.

Los niños de 3 años del grupo de 20% cuya alimentación comportó más alimentos procesados, tuvieron a los 8 años y medio un CI promedio de 101 puntos, en comparación a los 106 puntos de los niños del otro grupo de 20% cuya alimentación fue más sana. La alimentación entre 4 y 7 años no tuvo impacto en el cociente intelectual.

El vínculo entre alimentación y cociente intelectual apareció incluso cuando se tomó en cuenta en el análisis de datos los factores que podían tener influencia en el desarrollo de la inteligencia tales como la duración de la lactancia, el nivel socio-económico y de educación de los padres, etc.

Siendo el crecimiento del cerebro más importante antes de los 3 años, una alimentación sana durante este periodo puede favorecer un crecimiento óptimo.

"Es muy importante que los niños tengan una dieta equilibrada desde la primera infancia si quieren sacar el máximo provecho de la educación", subrayó Emmett.


La OMS concluye que la carne roja y la carne procesada pueden causar cáncer

La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), que forma parte de la OMS, según un estudio publicado en The Lancet Oncology en octubre 2015, sitúa la carne procesada en el grupo 1, donde hay otras 117 sustancias cancerígenas, como el tabaco, el amianto y los humos del diésel. Para estos últimos productos hay pruebas suficientes de su relación con el cáncer.


La IARC se refiere a carne procesada como la que se ha transformado a través de salazón, procesos de curado, de fermentación, de ahumado u otros procesos para mejorar el sabor o su conservación.

Según los expertos la carne procesada puede dar lugar a la formación de productos químicos cancerígenos, incluyendo compuestos nitrosos (NOC) y los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP). También advierten que  al cocinarla a alta temperatura, frita, asada a la parrilla o en barbacoa generalmente produce la mayor cantidad de estos químicos.

Estas conclusiones surgen del trabajo que realizan 22 científicos de diez países reunidos en el IARC de Lyon (Francia) para evaluar la carcinogenicidad del consumo de carne roja y carne procesada. Para ello, han analizado más de 800 estudios epidemiológicos sobre la relación entre el cáncer y el consumo de carne en los últimos 20 años.

Los expertos concluyeron que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%.

La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer incluye entre la carne roja la de vaca, cordero, cerdo, caballo y cabra. La carne roja está clasificada como un carcinógeno probable en su lista 2A, grupo en el que también está incluido el glifosato (ingrediente activo en muchos herbicidas). La clasificación más baja para la carne roja refleja pruebas limitadas de que causa cáncer. La IARC encontró vínculos principalmente con el cáncer de intestino, pero también observó asociaciones con cáncer de páncreas y próstata.


La comida chatarra amenaza a escolares

La situación de alimentación entre los jóvenes es muy preocupante ya que ellos son capaces de tomar decisiones y elegir libremente  qué comer, sin mucha supervisión de los padres para quienes es más "cómodo" darles plata.

Pero una dieta poco equilibrada puede tener nefastas consecuencias en los jóvenes y afectar directamente en los resultados académicos.


También se ha registrado un aumento en los niveles de colesterol que exhiben los menores.

Además, se pueden generar cuadros de anemia que se expresan en decaimiento, falta de apetito y dolores de cabeza.

De acuerdo a la tabla nutricional, los completos y comidas chatarras sólo aportan hidratos de carbono y grasas, que se traducen sólo en energía. Sin embargo lo esencial de una buena alimentación son las proteínas y las vitaminas que entre otras cosas ayudan a la concentración y la memoria.

Por ello, es fundamental incorporar una cantidad diaria de frutas y verduras, carnes blancas, y no olvidar que la leche es clave en todos los períodos de la vida.


Dormir muy poco despierta el deseo de comida chatarra

Si se ha dormido mal se buscan comidas altas en calorías porque cuerpos y cerebros buscan la energía que les falta para poder enfrentar la jornada.

El hambre y los hábitos alimenticios relacionados con el sueño son generados en parte por unas glándulas intestinales del apetito.

Las redes cerebrales asociadas con el deseo se activaron más cuando las personas no habían dormido y vieron fotos de comida basura.

Según dos estudios presentados en el encuentro anual de la Associated Professional Sleep Societies de EE UU, el de la Universidad de California en Berkeley y el de la Universidad de Columbia, Las personas que habían dormido mal deseaban pizzas y hamburguesas.

Se pidió a 23 adultos jóvenes poner nota a varios platos de comida mientras eran examinados en resonancia magnética funcional. De ellos, unos habían estado despiertos durante 24 horas seguidas, y la otra parte habían descansado bien. El grupo de los voluntarios que no habían dormido en un día, mostró una amplia preferencia por la comida menos saludable en comparación con los otros.

A unos y a otros se les mostraron imágenes de comidas saludables, frutas y vegetales, intercaladas con otras poco saludables, del tipo comida basura. Ocurrió que las redes cerebrales asociadas con el deseo tuvieron más actividad cuando los voluntarios no habían dormido que cuando habían descansado bien, especialmente cuando vieron las imágenes de comida basura.


Los riesgos de la comida basura

Podemos encontrar fácilmente este tipo de alimentos en quioscos, supermercados, restaurantes de tipo Fast Food e incluso por la calle. Los más consumidos son las hamburguesas, papas fritas, pizzas, hot dogs, gaseosas, golosinas, etc, y son sobre todo los jóvenes quienes tienden más a elegirlos porque suelen ser muy sabrosos, económicos, y se pueden comer casi en cualquier momento y lugar.

Pero este tipo de alimentación es mucho más peligroso de lo que uno puede imaginarse: si se ingiere este tipo de alimentos hipercalóricos y con alto contenido de grasas saturadas y de sodio todos los días o de manera regular, las consecuencias seguras son el sobrepeso y la obesidad.

Quizás pueda parecer poco, pero es muchísimo. La cantidad de enfermedades y afecciones que traen consigo el sobrepeso y la obesidad son innumerables, entre ellos y sólo por nombrar algunos están la hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc.

Debemos tomar conciencia de que este tipo de alimentación es altamente perjudicial para la salud. No es lo mismo comerlos una vez por semana  – lo cual no afecta demasiado a la salud y puede dejar contentos a los niños – que hacerlo de manera habitual. Pensemos que los niños que ahora tienen problemas de sobrepeso, mañana serán obesos y su salud correrá riesgo.


Es importante aconsejarte que no consumas este tipo de comida con regularidad. Sí es aceptable hacerlo una vez por semana, por ejemplo, es necesario compensar el déficit de algunos nutrientes agregando lácteos, frutas y vegetales como postre o guarnición.


La tartrazina, colorante en gaseosas y golosinas produce alergias, urticaria y rinitis

Las etiquetas de los productos comestibles industrializados deben advertir sobre los riesgos para la salud que representa el consumo frecuente de ciertos insumos como azúcar, sodio y colorantes como la tartrazina, uno de los insumos más dañinos para el organismo.

Si bien los productos envasados cuentan con tablas informativas en los empaques, en el caso de los colorantes y preservantes sólo se consigna información técnica sin mencionar si pueden ser nocivos para la salud.

Es lo que ocurre con el colorante amarillo denominado tartrazina, utilizado en la producción de bebidas gaseosas, rehidratantes, refrescos, postres y golosinas diversas.

La tartrazina puede ocasionar reacciones alérgicas, como urticaria, edema y rinitis, entre otras, en las personas que la ingieren, siendo más vulnerables los niños y las personas que padecen de asma.

En la medida que el inicio del consumo sea a temprana edad, los procesos alérgicos serán más intensos, porque el sistema inmunológico de los menores está en proceso de formación y es más susceptible a sustancias químicas como la tartrazina.


En Francia. En enero 2012 se estableció un impuesto de 2 céntimos por la compra de una gaseosa con el fin de disminuir el consumo de este tipo de bebidas. En un estudio llevado a cabo se constata una disminución del consumo seis meses después de que la ley entró en vigor.

En Bélgica. Siguiendo el ejemplo de Francia, también se proyecta (mayo 2013) instituir un impuesto de 3 céntimos para las bebidas azucaradas y los productos «light» con el objetivo de cambiar los hábitos alimentarios. El producto de este impuesto sería destinado para financiar campañas en favor de la salud.


Obesidad en los escolares peruanos

Según un estudio de la OPS, el 54% de alumnos peruanos confesó haber consumido gaseosas una o más veces por día. Además, cerca del 20% de estudiantes presentó sobrepeso y un 3% obesidad, de acuerdo con los valores reportados de peso y talla.

Además, el 28,6% de alumnos entre 13 y 15 años pasa tres o más horas al día viendo televisión, jugando en la computadora o conectado a Internet.

Atención, padres de familia.  El 20% de escolares de entre 13 y 15 años en el Perú presenta sobrepeso, mientras que el 3% padece de obesidad. Así lo determinó la Encuesta Global de Salud Escolar 2010, que realizó el Ministerio de Salud.

Otro importante dato es que el 28,6% de los estudiantes prefiere pasar tres o más horas al día realizando actividades sedentarias como ver televisión, jugar en la computadora o estar conectado a Internet.

Asimismo, se detalla que el 10,7% de colegiales tiene inadecuados hábitos alimentarios, pues consume comida rápida o ‘chatarra’ tres o más días a la semana.

Además, se reveló que el 54% de alumnos de segundo, tercero y cuarto grado de secundaria en el país consume bebidas gaseosas una o más veces al día, lo que pondría en riesgo su salud al predisponerlos a sufrir de hipertensión, problemas cardíacos y diabetes.

El estudio fue realizado en 50 instituciones educativas de 16 regiones del país durante el año 2010.

Más horas de educación física

Para atenuar esta problemática, la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) recomendó que las horas de clase de educación física en los colegios se incrementen hasta llegar a las cinco horas semanales.

“Es una política pública que se aspira conseguir desde el sector Salud para lo cual se vienen realizando las coordinaciones pertinentes con el Ministerio de Educación”, dijo el director de la Dirección General de Promoción de la Salud (DGSP) del Minsa, Hamilton García, quien se mostró de acuerdo con el planteamiento.


Français : La Malbouffe





marzo 03, 2013

Cerebro Creativo



La creatividad es la habilidad 
para solucionar problemas de múltiples formas 
y se desarrolla desde edades muy tempranas


La creatividad, que puede definirse como la capacidad de generar ideas originales y que aporten valor en un determinado ámbito (ciencia, arte, dirección de empresas, gastronomía, etc.), es  una habilidad humana básica. Los humanos somos creativos por naturaleza. Hacemos cosas creativas de forma constante, a veces sin darnos cuenta: resolvemos pequeños problemas, inventamos frases nuevas que jamás ha pronunciado nadie antes, inventamos soluciones, etc.

La Dra. Shelley Carson, especialista en el estudio del cerebro creativo, psicóloga en la Universidad de Harvard y autora de “Tu cerebro creativo: 7 pasos para maximizar la imaginación, productividad e innovación en tu vida”, afirma que el impacto de los genes en la creatividad humana no va más allá del diez o el quince por ciento. Hay siete estadios mentales asociados con la creatividad, que todos podemos potenciar y desarrollar: conectar, razonar, visualizar, absorber, transformar, evaluar y fluir. El secreto está en desarrollar nuevas conexiones neuronales que pongan en contacto unos estadios con otros, que conecten entre si las diferentes zonas del cerebro que intervienen en los procesos creativos.

Los psicólogos cognitivos consideran a la creatividad como la habilidad para solucionar problemas de múltiples formas y se desarrolla desde edades muy tempranas. Todos los seres humanos nacemos con el potencial creativo; la creatividad no es privilegio sólo de músicos, pintores, escritores o artistas, podemos ser creativos en todos los ámbitos de nuestras vidas.

Desarrollarla permitirá a los niños razonar, cuestionar, encontrar soluciones novedosas frente a los problemas cotidianos.

La exposición a objetivos creativos a una edad temprana es clave para ayudar a los niños a motivarse para hacer cosas creativas por ellos mismos.

Una vez que un niño muestra amor por el aprendizaje, es importante asegurarse de que se le estimule intelectualmente en la escuela.

Los padres deberían observar y aplaudir a sus hijos, pero no aferrarse a los resultados, dijo Robyn McKay, psicóloga e investigadora creativa en la Universidad Estatal de Arizona.

Algunos niños se rebelarán y abandonarán alguna actividad si creen que sus padres tienen demasiadas expectativas al respecto.

"Mi consejo a los padres con niños que tengan estos intereses apasionados es ir con la corriente, ser curiosos e interesarse sobre las pasiones de los niños e investigar un poco para encontrar maestros, cursos y actividades que apoyen el talento de su hijo".

En ocasiones, el resultado es que el niño tiene talentos y pasiones distintas a las de sus padres. Estos deberían ser de mente abierta, y alentar los intereses genuinos de sus hijos, en vez de presionarlos para que tomen un camino distinto.

Lo que motiva a un niño a ser creativo es una combinación de herencia y cualidades únicas del individuo.



Como padre, debes amar el conocimiento. Debes leerle a tus hijos. Debes hacer que te vean leyendo. Debes apoyarlos, mantener una actitud positiva y estimularlos.

Para estimular la creatividad en el hogar, lo primero que se debe hacer es crear un ambiente familiar en el que reine la aceptación de cada uno de los hijos con sus características, habilidades y dificultades. Reconocerlos como seres humanos únicos y diferentes a nosotros, con muchos recursos para salir adelante.


Hay varias formas de estimular la imaginación creativa en el niño :

* A través del juego, ofreciéndole materiales con los que se pueda expresar libremente, como plastelina, arcilla, masas, bloques para construir, esponjas. Déjelo diseñar y crear libremente, a través de la manipulación, sin censuras ni críticas.

* Con materiales de pintura, témperas, rotuladores, plumones, acuarelas. Que se exprese en papeles grandes, sin darle a copiar ningún dibujo preestablecido o a que siga ningún patrón.

* Utilizando objetos descartables para que el niño invente sus propios juguetes. Un títere con una bolsa de papel, un camión con una caja de zapatos, etc.

*  Siendo flexibles al ver que usa procedimientos diferentes a la hora de jugar. Por ejemplo, cuando arma una casa, no con los bloques, sino con muñequitos o cajas.

*  Valorizando los esfuerzos creadores – recompense a los niños cuando experimentan nuevas cosas y hacen cosas de manera diferente.

*  Estimulándolo verbalmente cuando de una respuesta original a una pregunta o a un problema.

*  Estimulando su fluidez verbal y vocabulario para que cuente con los recursos que le permitan expresar mejor sus ideas.

*  Favoreciendo, a través del ejemplo, la flexibilidad de pensamiento, ayudándolo a ver que un problema puede tener varias soluciones.

*  Las dramatizaciones y representaciones con títeres, bailes, disfraces, tener un escondite, una casita de juegos o un refugio, con los que podrá inventar roles y su propia aventura.

*  Leerle cuentos diariamente, donde dé rienda suelta a la fantasía y la imaginación.

*  Favorecer los juegos de fantasía y los juegos que requieren imaginación, especialmente en niños con menos de 6 años.

*  Proporcionar un ambiente "enriquecido" para los niños pequeños, propicio a la creatividad.

*  Hacer planes divertidos y romper la monotonía diaria.

*  Proporcionar diferentes objetos interesantes para que los observen, con variedad de colores, y cambiar los objetos con regularidad.

*  Dejarse sorprender durante una actividad creativa, como leer, escribir, pintar o tocar un instrumento musical.

*  Favorecer la expresión "lo que". ("Lo que" en preguntas, como "¿te imaginas lo que sería si el césped fuera rojo en vez de verde?" o "lo que sería si viviéramos en el cielo y pudiéramos mirar nuestra casa abajo?")

*  Relacionarlos con actividades creativas, como museos de arte, conciertos y actuaciones.

*  Relacionarlos con otros niños creadores quizás a través de las clases de arte o drama.

*  Limitar el tiempo que pasan delante de la televisión.








 Ver :

marzo 01, 2013

Hierro para el desarrollo cerebral de niños y adolescentes


Tanto la deficiencia como el exceso de hierro pueden afectar negativamente la función cerebral



¿ Qué es el hierro ?


El hierro es imprescindible para que la sangre transporte el oxigeno a todo el organismo, incluido el cerebro. Si el aporte de oxígeno al cerebro no es el adecuado, por una baja concentración de hierro en la sangre, puede influir en alteraciones de la actividad cognitiva y del sistema nervioso central.

El hierro es el sexto elemento más común en nuestra galaxia, el segundo metal más frecuente en la tierra y uno de los elementos esenciales para las funciones biológicas de los organismos vivos.

El hierro es importante para el crecimiento y desarrollo normal de los seres humanos y de todos los seres vivos. Todos debemos recibir hierro en cantidades suficientes, para que se produzca la sangre en el organismo y para que se formen los músculos. El desarrollo del sistema nervioso y específicamente del cerebro, depende en gran medida de la presencia de hierro. La maduración del cerebro del niño ocurre durante el embarazo y en los primeros 2 años de vida, por lo que es muy importante que el niño reciba el hierro necesario (ni más ni menos), mientras está en el vientre materno y fuera de él. La falta de hierro en la gente produce anemia, fatiga, dificultad para desarrollar su trabajo y en niños menores de 2 años, se producen alteraciones en el desarrollo del sistema nervioso que se traducen en dificultades de aprendizaje durante la infancia. Lo más grave es que aunque el niño deje de estar anémico, estos retrasos no se recuperan, se queda con esas alteraciones de por vida.


El aporte de hierro durante la adolescencia influye en el desarrollo cerebral del adulto

De acuerdo con un estudio llevado a cabo en EE.UU. (por Jahanshad N. et al. Proceedings of the National Academy of Sciences, enero 2012), el desarrollo saludable del cerebro en los adultos parece depender de los niveles de hierro que se tengan en la adolescencia.

La transferrina se produce en el hígado
y transporta el hierro al cerebro
En el estudio se midieron los niveles sanguíneos de transferrina, una proteína que se encarga de transportar el hierro a través del organismo y hacia el cerebro, en 615 adolescentes sanos. Mediante la medición de los niveles medios de transferrina de los participantes, a los que se evaluó en varias ocasiones a los 12, 14 y 16 años de edad, los investigadores calcularon la disponibilidad de hierro en el cerebro durante la adolescencia. Transcurridos entre ocho y doce años, se analizaron las imágenes cerebrales por resonancia magnética de los adolescentes, que en ese momento tenían una edad media de 23 años. De entre ellos, 574 fueron sometidos a un escaner para determinar las conexiones de mielina del cerebro, así como la fuerza o integridad de las mismas. Los resultados del estudio mostraron que los niveles de transferrina estaban asociados con diferencias perceptibles en la macroestructura y la microestructura cerebral al alcanzar la edad adulta. Los participantes cuyas concentraciones de transferrina eran más elevadas  un signo típico de unos niveles deficitarios de hierro en la dieta de una persona  presentaron cambios estructurales en regiones del cerebro vulnerables a la neurodegeneración. Un análisis posterior de los gemelos que tomaron parte en el estudio reveló un conjunto común de genes que influye tanto en los niveles de transferrina como en la estructura cerebral.

conexiones de mielina
Los investigadores señalaron que la ingesta de hierro en la dieta parece afectar enormemente al cerebro en la adolescencia. Puesto que la mielina acelera la comunicación del cerebro, y el hierro es esencial para la producción de mielina, unos niveles bajos de hierro en la infancia pueden mermar las reservas del cerebro que se necesitan más adelante para protegerse contra el envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer.

Se trata de una conclusión importante considerando que los científicos no estaban estudiando a personas con una deficiencia de hierro, sino a personas sanas. Al mismo tiempo, pondría de relieve la necesidad de llevar una alimentación equilibrada durante la adolescencia, cuando el centro de control del cerebro todavía está madurando. El hallazgo de un conjunto común de genes que influye tanto en los niveles de transferrina como en la estructura cerebral puede arrojar luz sobre los mecanismos neurales por los cuales el hierro afecta a la cognición, al desarrollo neurológico y a la neurodegeneración. La mielina es una vaina grasa que recubre las fibras nerviosas (axones) del cerebro facilitando la conducción de los impulsos nerviosos, y el hierro es indispensable para su producción.


Hierro y función cerebral

El hierro y las proteínas que lo transportan son sumamente importantes para la función cerebral. La falta de hierro es la deficiencia nutricional más frecuente en todo el mundo, provocando un bajo rendimiento cognitivo de los niños en edad escolar

Sin embargo, a edades más avanzadas, la sobrecarga de hierro está asociada con daño cerebral, habiéndose encontrado concentraciones anormalmente elevadas en el cerebro de pacientes con Alzheimer, Parkinson y la enfermedad de Huntington. 


Dado que tanto la deficiencia como el exceso de hierro pueden afectar negativamente la función cerebral, resulta crucial la regulación de su transporte al cerebro. Cuando los niveles de hierro son bajos, el hígado produce más transferrina para aumentar el transporte de hierro.


Sin un aporte adecuado de hierro, los niños de menos de cinco años de edad presentarán síntomas de carencia, tales como :

* debilidad;
* dolor de huesos;
* irritabilidad;
* falta de concentración;
* incapacidad a responder rápidamente;
* cansancio;
* pérdida de apetito


Los bebés que no reciben suficiente hierro pueden ser menos activos y desarrollarse más lentamente. También pueden presentar los síntomas siguientes:

* Aumento de peso más lento 
* Piel pálida
* Falta de apetito
* Irritabilidad (huraño, difícil)


Necesidad de hierro de los bebés y niños 

El hierro es un mineral que los bebés y los niños necesitan para tener buena salud y desarrollarse bien.

Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, una proteína que transporta el oxígeno a todas las células del organismo. El cuerpo necesita hierro para producir la hemoglobina. Ella da su color a los glóbulos rojos. Si no se tiene suficiente hierro, los glóbulos rojos se vuelven pequeños, pálidos, y no pueden transportar el oxígeno necesario a los órganos y  músculos del cuerpo. Es lo que se llama anemia.



¿ Dónde encontramos el hierro ?


La forma ideal de recibir el hierro es a través de la alimentación, es decir lo que comemos día a día, aunque también podemos obtener hierro adicional en los suplementos o en los alimentos fortificados. Sin prescripción médica, no se deben consumir dosis alta de hierro. Los suplementos deben ser recomendados por el médico y nunca debemos tomarlos por nuestra cuenta, ya que en el caso del hierro, el exceso es aún más peligroso que la falta de hierro.

El hierro de los alimentos de origen animal se absorbe mejor que el de los vegetales. Además la presencia de hierro de origen animal en las comidas, ayuda a absorber el hierro de los vegetales. Es importante por esto incluir fuentes de origen animal tan frecuentemente como sea posible. Otro factor que ayuda a la absorción del hierro de los vegetales es la presencia de vitamina C, vitamina A y carotenoides.

Los alimentos de origen animal que contienen mas hierro son las vísceras, especialmente el hígado, las carnes rojas, pescados (sardina, jurel, bonito) y mariscos.

Entre las leguminosas y hortalizas tenemos granos (lentejas, garbanzos, caraotas negras), cereales integrales, acelgas, berro, espinaca, brócoli.

Entre las frutas, aunque no son especialmente ricas en hierro, destacan la naranja, papaya, guayaba y toronja que además de contener hierro, son excelentes fuentes de vitamina C, que mejora la absorción del hierro. Incluir un jugo de frutas cítricas y vegetales ricos en carotenoides, como la zanahoria o el brócoli, pueden ayudar a absorber mejor el hierro de la comida. El consumo de alimentos fortificados (harina de maíz, arroz y pan de trigo), son otras opciones para aumentar el consumo de hierro.


Un consejo práctico

* Preparar la comida tratando de incluir hierro de origen animal, pero aunque esto no sea posible, acompañar las comidas con jugos de frutas cítricas. La guayaba tiene hierro y vitamina C, la limonada recién preparada es muy buena fuente de vitamina C y muy barata.

Evitar el café y el te con las comidas. Hacer el esfuerzo de tomarse el café una hora después de comer, ya que mejora la absorción de hierro de manera significativa.







Ver :