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mayo 27, 2013

Ver la Televisión en Familia




Es difícil documentar los efectos que tiene la televisión en los niños. Sin embargo, los estudios indican que mirar la televisión puede relacionarse con el comportamiento violento o agresivo, con la obesidad, con los bajos resultados académicos, con la sexualidad precoz y con el uso de drogas o alcohol. Así pues, es importante que los padres ayuden a sus hijos a utilizar la televisión como una fuerza positiva y creativa, y a evitar las influencias negativas de la televisión.


Un equipo del Consejo de Investigación Médica del Reino Unido (MRC), que estudió a más de 11.000 estudiantes en educación primaria, informó que el vínculo entre TV y comportamiento infantil es complejo y está influenciado por muchos otros factores sociales y ambientales.

Para el estudio del MRC, publicado en la revista Archives of Diseases in Childhood (marzo 2013), la doctora Alison Parkes y sus colegas le pidieron a madres de todos los estratos sociales, culturales y económicos que dieran detalles sobre los hábitos televisivos de sus hijos y sus comportamientos.

niños de cinco años que pasaron
más de tres horas frente a la
televisión presentaron problemas
de conducta a los siete años
Casi dos tercios de los 11.014 niños de cinco años (65%) que formaron parte del estudio miraron la TV entre una y tres horas al día, el 15% más de tres horas y menos del 2% no miró televisión.

Estar al frente de la pantalla durante más de tres horas al día a esa edad predijo un pequeño aumento en problemas de conducta al cumplir los siete años.

De acuerdo con la información proporcionada por las madres, después del séptimo cumpleaños, estos niños y niñas eran un poco más propensos de involucrarse en peleas, decir mentiras y atemorizar a sus compañeros.

No hubo asociación entre la TV o cualquier tiempo de pantalla con otros asuntos como la hiperactividad o problemas de interacción con amigos.


El número de horas que los niños y adolescentes ven la televisión, se asocia con :

Mayor número de quejas somáticas y estados de ansiedad y depresivos. Este hecho se produce por la propia frustración al comparar la realidad virtual y la forma de resolver los problemas la TV con la propia realidad diaria.

Mayores problemas sociales. Este hecho se asocia a la forma de resolver los conflictos la pantalla de televisión.

Problemas de atención. La emisión de estímulos a gran velocidad de estimulación visual y, en general, la gran cantidad de estímulos en tiempos cortos dificulta los procesos de atención.

Conductas delictivas. Son consecuencia de las escenas de violencia y la forma de resolver conflictos que ven en la televisión.

Alteraciones del sueño. Los niños y adolescentes pierden horas de sueño: se acuestan tarde y se levantan pronto para verlos dibujos animados; el sueño se altera, además, por el contenido de los mensajes televisivos.

Mayor nerviosismo. El contraste entre la pasividad de ver la televisión y los contenidos violentos genera inseguridad, irritabilidad y nerviosismo.



Recomendaciones

1. La cantidad de tiempo mirando la televisión. Cuando los niños pasan 3 a 5 horas diarias mirando la televisión, limitan bastante su tiempo para otras actividades. La niñez es un período para crecer y desarrollarse en el cual los niños necesitan jugar a solas y con otros niños. Necesitan leer y hablar con otros niños y también con adultos.

2. La violencia en la televisión. El porcentaje de violencia en la televisión está en aumento. Un estudio reciente del Instituto Nacional de la Salud Mental (National Institute of Mental Health) indica que la violencia en la televisión puede ser dañina para los niños pequeños. Los niños llegan a tener miedo, a preocuparse y a ser sospechosos como resultado de ver violencia en la televisión. Los investigadores también han notado que los niños que miran muchos programas violentos se vuelven más agresivos que los demás niños en la escuela. Los padres deberían darse cuenta de que mirar programas violentos puede fomentar esta tendencia hacia la agresión. También deben tener en cuenta que la televisión a menudo demuestra el comportamiento sexual y el uso del alcohol y las drogas de una manera realista y tentadora.

3. La tele y el aprendizaje. Muchos estudios recientes indican que mirar la televisión excesivamente puede afectar negativamente el aprendizaje y el comportamiento en la escuela. Las horas frente a la tele interrumpen la tarea y limitan el tiempo disponible para otras formas de aprender. Si un niño no está realizando su potencial académico, la tele puede ser un factor principal.

4. Los anuncios. Por lo general el niño ve más de 20,000 anuncios cada año. Los anunciantes gastan anualmente más o menos $700 millones para estar seguros de alcanzar a muchos niños. La mayoría de los anuncios de comida es de productos muy azucarados como dulces y cereales con azúcar. Los anuncios de carne, leche, pan y jugo suman solamente un 4% de los anuncios de comida dados por la tele durante las horas de audiencia infantil. Este énfasis puede dar a los niños una mala interpretación de cómo deberían comer. Una investigación reciente encontró una relación directa entre la obesidad y cuánto tiempo los niños miran la tele.


Anime a su hijo a mirar programas con personajes que cooperen y que se quieran.
Se ha mostrado que tales programas influyen a los niños de una manera positiva



 Sugerencias para los Padres

Aquí hay algunas ideas que ayudarán a los padres a controlar cómo sus hijos miran la televisión:

1. Imponga límites. Sepa cuántas horas diarias miran la tele sus hijos. Limite las horas de televisión a una o dos al día. No tenga miedo de reducir la proporción de tiempo que miran la televisión. Es posible que no les guste apartarse de la tele, pues es seductora. Los programas que sus hijos miran estarán llenos de anuncios sobre otros programas. Las conversaciones en los parques y cafeterías escolares son poderosas y penetrantes Sin embargo, establecer buenos hábitos en sus hijos vale la pena. Mirar la televisión es más un hábito que un gusto.

No se sorprenda de que sus hijos sufran algo cuando se les reduzca el tiempo delante de la tele. Usted puede facilitar el cambio animándolos a que participen en actividades alternativas tales como deportes, juegos, quehaceres, lecturas, conversaciones o pasatiempos. Puede ayudar acompañándolos en estas actividades. Por el hecho de que los niños modelan su comportamiento basándose en el ejemplo de sus padres, quizá también ayude que usted examine sus propios hábitos en cuanto a mirar la televisión. Sea usted mismo un buen modelo.

Elimine algunas horas delante de la tele con la ayuda de unas cuantas reglas básicas, tales como no ver televisión durante las comidas o antes de terminar los quehaceres de la casa y de la escuela.

2. Resista a los anuncios. No espere que sus hijos resistan a los anuncios de dulces y otros bocados sin su ayuda. La capacidad de ver y analizar un anuncio es difícil y se aprende bastante tarde. El hábito de comer mal se puede formar temprano y de manera fácil. Los anunciantes tienen investigadores, escritores, realizadores, campañas de promoción y presupuestos grandes. Cuando sus hijos pidan la comida y los juguetes anunciados por la tele, enséñeles que la televisión les hace desear lo que no necesitan e incluso lo que puede ser dañino. Ayude al niño a analizar los anuncios. Señale las declaraciones exageradas y el hecho de que son los propios fabricantes de los productos quienes pagan los anuncios.

3. Planee. Anime a los niños a planear lo que van a mirar usando la TV Guía o la guía del periódico en lugar de ir de canal en canal para escoger un programa. El aparato debe prenderse solamente para ciertos programas y debe apagarse al acabarse éstos. Piense en un programa de televisión como si fuera una película. Ayude a sus hijos a seleccionar un programa, y hable sobre él después de que termine. Escoja programas donde aparezcan niños de más o menos la misma edad que su niño. Intente equilibrar los programas cómicos, de arte, deportes o acción.

No utilice la televisión como premio y no la quite como castigo. Tales prácticas hacen que la televisión parezca aún más importante.

4. Participe. Sepa lo que miran sus hijos en la televisión. Mire con ellos y hablen sobre los programas. Ellos pueden ayudarle con temas difíciles tales como el sexo y la guerra. Complemente los programas interesantes con libros de la biblioteca. Explique situaciones confusas. Después de que haya terminado el programa pídale al niño su reacción. Discuta la diferencia entre la fantasía y la realidad. El peor programa puede ser una experiencia buena para sus hijos si usted está allí para ayudarles a sacar el mensaje correcto, mientras que el mejor programa pierde su valor por la falta de su ayuda para pensar, evaluar, y hacer preguntas.

Los padres que miran la televisión con sus hijos pueden asegurarles que la violencia vista en la televisión no es real y que el actor no ha sido herido ni muerto en el mundo real. También pueden mostrar su disgusto de los episodios violentos y afirmar que tal comportamiento no es la mejor manera de resolver un problema. Una conversación sobre la violencia en la tele, puede reducir el impacto de esa violencia.

La mejor solución, desde luego, es que los padres borren completamente los programas más violentos de los horarios de sus hijos. Recuerde que existen mecanismos para que ciertos canales no se vean. Si usted se ve ofendido por ciertos programas e intenta prohibir que sus hijos los miren, trate de darles las razones. Si sus hijos están mirando un programa y usted ve algún comportamiento negativo, dígaselos y explique sus oposiciones.


La publicación How Can I Guide My Child's TV Viewing?, (¿Cómo puedo controlar cómo mi hijo mira la tele?) de The Center for Early Education and Development, proporciona una lista de recomendaciones del psicólogo John Murray, de lo que pueden hacer los padres para tratar con los programas violentos:

* Mire por lo menos un episodio de cada programa que mira su hijo para saber cuan violento es.

* Cuando estén mirando juntos, discuta la violencia con su hijo. Hable de por qué ha ocurrido la violencia y de lo dolorosa que era. Pídale a su hijo que le cuente cómo se hubiera podido resolver el conflicto sin violencia.

* Explíquele a su hijo que la violencia dada por la televisión es fingida y dígale lo que podría ocurrir si otra gente casualmente intentara estos mismos trucos.

* Anime a su hijo a mirar programas con personajes que cooperen y que se quieran. Se ha mostrado que tales programas influyen a los niños de una manera positiva.




febrero 19, 2013

Inteligencia Emocional en el Niño



La capacidad para comunicar y crecer en el plano emocional 
puede desarrollarse desde la mas tierna infancia


¿Que es la inteligencia emocional?

Se emplea el término Inteligencia Emocional o CE (coeficiente emocional) para describir cualidades emocionales que parecen tener importancia para el éxito. Estas pueden incluir:
La empatía
La expresión y comprensión de los sentimientos
El control de nuestro genio
La independencia
La capacidad de adaptación
La simpatía
La capacidad de resolver los problemas en forma interpersonal
La persistencia
La cordialidad
La amabilidad
El respeto

La inteligencia emocional no se refiere exclusivamente a las emociones, sino a cómo integrar éstas con las cogniciones y los actos. La idea es poner inteligencia a las emociones.

El experto norteamericano en terapias infantiles Lawrence E. Shapiro en su libro “La inteligencia emocional de los niños”, destaca la necesidad de reforzar determinadas capacidades emocionales en los menores. Los niños no siempre desarrollan de forma espontánea las cualidades emocionales y capacidades sociales que los convertirán el día de mañana en adultos responsables, apreciados y felices.


La inteligencia emocional en el contexto familiar

La inteligencia emocional, como toda conducta es transmitida de padres a hijos, sobre todo a partir de los modelos que el niño se crea.



Los padres que manifiestan la ternura y el amor, producen efectos muy positivos en sus hijos. En el aspecto cognitivo, estos serán alumnos más eficaces, con mayor concentración y con menores interferencias afectivas. En el plano social, causarán una mejor impresión y serán más hábiles para relacionarse.

Se ha demostrado que los juegos, han logrado construir cierta cohesión familiar y disminuir significativamente la ira y la agresión entre los niños, mejorando sus capacidades emocionales y sociales.

Los niños con capacidades en el campo de la inteligencia emocional son más felices, más confiados y tienen más éxito en la escuela, además de ser la base para que nuestros hijos se vuelvan adultos responsables, atentos y productivos.

Las emociones no son ideas, sino que son muy reales. Adquieren las forma de elementos bioquímicos específicos producidos por el cerebro y ante los cuales el cuerpo reacciona.

Las capacidades emocionales se pueden y se deben enseñar :

Para que los niños sean más capaces de manejar el estrés emocional de los tiempos modernos.
Si la vida agitada y apresurada ha vuelto a los niños propensos a la irritabilidad y la ira, usted puede enseñarles a reconocer y controlar esos sentimientos.
Si temen a las mudanzas frecuentes.
Si se sienten perturbados por un divorcio o un nuevo matrimonio.
Si se sienten angustiados cuando enfrenta nuevas situaciones o descontentos respecto de sus tareas escolares.

Puede enseñarles capacidades específicas del CE para ayudarlos a enfrentar y superar estos problemas normales de crecimiento.

Puede enseñar a sus hijos formas de modificar la bioquímica de sus emociones, ayudándoles a adaptarse mejor, a mantener un mayor control y a ser simplemente más felices.

Es muy recomendable que los padres jueguen mucho con sus hijos sin utilizar esos momentos para darles instrucciones, sino hacer de ellos momentos compartidos, libres de juicios y presiones.

No se debe ignorar los sentimientos de nuestro hijo, pensando que sus problemas son triviales y absurdos. Debemos procurar darnos cuenta de sus sentimientos, y darle soluciones emocionales alternativas. Nunca menospreciar los sentimientos del niño (por ejemplo, prohibiéndole que se enoje, ser severos si se irritan…)

Debemos conocer y aceptar las individualidades de nuestros hijos, para de esta manera poder reconocer las debilidades y fortalezas que posea cada uno.

Nuestra misión también es enseñarle a entablar amistades y conservarlas, a trabajar en grupo, a respetar los derechos de los demás, a motivarse cuando las cosas se ponen difíciles, a tolerar las frustraciones y aprender de ellas, superar sentimientos negativos como la ira y el rencor, tener autoestima elevada, manejar las emociones y aprender a expresar los sentimientos de manera adecuada.


Las emociones son estados afectivos subjetivos y debemos procurar mejorar y aumentar en nuestro hijo el coeficiente emocional, para que sean personas más felices y con más éxito en la vida.


Test de inteligencia emocional para padres

Qué es lo que usted ya está haciendo para criar a un niño emocionalmente inteligente y qué cosas nuevas puede hacer.-

1. ¿Le oculta usted los problemas graves a su hijo?
Sí ----- No

No. La mayoría de los psicólogos piensan que los padres no deberían ocultar los problemas graves a sus hijos más pequeños. Los niños son mucho más flexibles de lo que se piensa y se benefician con explicaciones realistas de los problemas.

2. ¿Discute usted abiertamente sus errores?
Sí ----- No

Sí. Para volverse realistas en su pensamiento y sus expectativas, los niños deben aprender a aceptar tanto los atributos positivos como los defectos de sus padres.

3. ¿ Mira su hijo más de doce horas de TV semanales?
Sí ----- No

No. El niño promedio mira en realidad 24 horas de televisión semanales, y esto es demasiado. Esta actividad pasiva hace muy poco para promover las capacidades en I.E. Los programas violentos de TV son particularmente problemáticos para los niños que tienen dificultades para controlar su ira.

4. ¿Tiene usted una computadora en su hogar?
Sí ----- No

Sí. Hace un tiempo se creía que las computadoras y los juegos para computadora ejercían una influencia perjudicial sobre el desarrollo social del niño, pero parece ser que lo opuesto es la verdad. Los niños (y los adultos) están encontrando nuevas maneras de utilizar la computación y los servicios on line (Internet), que en realidad aumentan las capacidades del C.E.

5. ¿Se considera usted una persona optimista?
Sí ----- No

Sí. Los estudios muestran que los niños que son optimistas son más felices, tienen más éxito en la escuela y son realmente más saludables desde el punto de vista físico. La forma fundamental en que sus hijos desarrollan una actitud optimista o pesimista es observándolo y escuchándolo a usted.

6. ¿ Ayuda usted a su hijo a cultivar amistades?
Sí ----- No

Sí. Los investigadores en el campo del desarrollo infantil creen que tener un "mejor amigo", particularmente entre los 9 y los 12 años constituye un hito de desarrollo crítico en el aprendizaje para tener relaciones íntimas. La enseñanza de las capacidades para cultivar amistades debería comenzar apenas su hijo comienza a caminar.

7. ¿Controla usted el contenido violento de los programas de TV y los videojuegos de su hijo?
Sí ----- No

Sí. Aunque no existe una prueba clara de que mirar programas violentos de televisión o jugar con videojuegos violentos conduzca a los niños a la agresividad, si puede decirse que los desensibiliza en cuanto a los sentimientos y las preocupaciones de los demás.

8. ¿Pasa usted 15 minutos por día o más con su hijo en juegos o actividades no estructurados?
Sí ----- No

Sí. Lamentablemente, los padres de hoy pasan cada vez menos tiempo con sus hijos. Dedicar un tiempo determinado para jugar con los niños más pequeños y en actividades no estructuradas con los hijos mayores, mejora su imagen propia y su confianza en sí mismos.

9. ¿Tiene usted formas claras y coherentes de disciplinar a su hijo y de hacer respetar las normas?
Sí ----- No

Sí. Los padres autoritarios podrían prevenir un número significativo de problemas experimentados actualmente por los niños. Ser padres en forma autoritaria combina el estímulo con la disciplina coherente y apropiada. Muchos expertos creen que los padres totalmente permisivos son la causa de un número creciente de problemas de la niñez, incluyendo la conducta provocativa y antisocial.

10. ¿Participa usted en forma regular en actividades de servicio a la comunidad con su hijo?
Sí ----- No

Sí. Los niños aprenden a preocuparse por los demás haciendo, no simplemente hablando. Las actividades de servicio la comunidad también les enseñan a los niños muchas capacidades sociales y los ayudan a mantenerse alejados de los inconvenientes.

11. ¿Es usted veraz y sincero con su hijo, incluso con respecto a temas dolorosos como una enfermedad o la pérdida de un empleo?
Sí ----- No

Sí. Muchos padres para proteger a sus hijos del estrés, de preservar la inocencia de su niñez, no lo son, pero en realidad esto produce más daño que bien. Los niños que no han aprendido a enfrentar efectivamente el estrés se tornan vulnerables a problemas más graves cuando crecen, en particular en sus relaciones.

12. ¿Le enseña usted a su hijo a relajarse como una forma de enfrentar el estrés, el dolor o la ansiedad?
Sí ----- No

Sí. Usted puede enseñarles formas de relajación incluso a los niños de 4 o 5 años. Esto no los ayudará a enfrentar los problemas inmediatos, pero puede ayudarlos a vivir más tiempo y de manera más saludable.

13. ¿Interviene usted cuando su hijo experimenta dificultades para resolver un problema?
Sí ----- No

No. Surge de las investigaciones, que los niños pueden resolver problemas mucho antes de lo que solía pensarse. Cuando sus hijos aprenden a resolver sus propios problemas, adquieren confianza en sí mismos y aprenden capacidades sociales importantes.

14. ¿Celebran reuniones familiares regulares?
Sí ----- No

Sí. Los niños utilizan los modelos como la forma individual más importante para aprender capacidades emocionales y sociales. Las reuniones familiares son una forma ideal de enseñarles a resolver problemas y a funcionar en grupo.

15. ¿Insiste usted en que su hijo siempre exhiba buenos modales con los demás?
Sí ----- No

Sí. Los buenos modales son fáciles de enseñar y extremadamente importantes para la escuela y el éxito social.

16. ¿Se toma usted tiempo para enseñarles a su hijos a percibir el aspecto humorístico de la vida cotidiana, inclusive sus problemas?
Sí ----- No

Sí. Un número creciente de estudios muestran que el sentido del humor no sólo constituye una capacidad social importante, sino que representa también una factor significativo para la salud mental y física de un niño.

17. ¿Es usted flexible con los hábitos de estudio y la necesidad de organización de su hijo?
Sí ----- No

No. Es necesario ser flexible en muchos aspectos, pero no en cuanto a los hábitos de estudio y las capacidades e trabajo. para tener éxito en la escuela y más tarde en el trabajo, sus hijos necesitan aprender autodisciplina, manejo del tiempo y capacidades de organización.

18. ¿Alienta usted a su hijo a seguir tratando aun cuando se queje de que algo es demasiado difícil o inclusive cuando fracasa?
Sí ----- No

Sí. Uno de los ingredientes más importantes para convertirse en un gran realizador es la capacidad de superar la frustración y mantener un esfuerzo persistente frente al fracaso. En general, los padres no les exigen un esfuerzo suficiente a sus hijos.

19. ¿ Insiste usted en que su hijo mantenga una dieta saludable y un ejercicio diario?
Sí ----- No

Sí. Además de los beneficios físicos obvios de una buena dieta y del ejercicio, un estilo de vida saludable desempeña un papel importante en la bioquímica del cerebro en desarrollo de su hijo.

20. ¿Confronta usted a su hijo cuando sabe que no dice la verdad aún en una cuestión menor?
Sí ----- No

Sí. La comprensión de la sinceridad se modifica en los niños a medida que crecen, pero en el marco familiar, se debería poner siempre el acento en el hecho de ser veraces.

21. ¿Respeta usted la intimidad de su hijo, aun cuando sospecha que está haciendo algo perjudicial para sí mismo y para los demás?
Sí ----- No

No. Cuando uno educa a los niños, la intimidad y la confianza van de la mano. A cualquier edad, los niños deberían comprender la diferencia entre lo que puede mantenerse privado y lo que usted debe saber.

22. ¿ Deja usted que el profesor de su hijo maneje problemas de motivación en la escuela sin su participación?
Sí ----- No

No. La motivación empieza por casa. Cuanto más participen los padres en la educación de sus hijos, tanto más probabilidades tendrán los niños de tener éxito.

23. ¿ Cree usted que debería ser más tolerante con los problemas de sus hijos porque usted tiene los mismos o similares?
Sí ----- No

No. No resulta sorprendente que los niños tengan a menudo los mismos problemas que sus padres. Si usted está luchando contra temas serios como la depresión o el mal carácter, debería buscar formas de cambiar tanto su propio comportamiento como el de su hijo.

24. ¿Deja usted tranquilo a su hijo si no quiere de hablar algo que lo irrita o que lo perturba?
Sí ----- No

No. A muy pocos niños les gusta hablar de lo que los perturba, pero desde la perspectiva de la inteligencia emocional, usted debería alentar a sus hijos para que hablen de sus sentimientos. Hablar de los problemas y utilizar palabras para los sentimientos puede cambiar la forma en que el cerebro de un niños se desarrolla, formando vínculos entre la parte emocional y la parte pensante del cerebro.

25. ¿Cree usted que todo problema tiene una solución?
Sí ----- No

Sí. Se les puede enseñar a los niños, así como a los adolescentes y adultos, a buscar soluciones en lugar de dilatar los problemas. Esta forma positiva de ver el mundo puede mejorar la confianza en sí mismo y las relaciones de su hijo.

Extraído del libro "La Inteligencia Emocional de los niños" de Lawrence Shapiro


La inteligencia emocional en la escuela  consejos

La escuela es uno de los medios más importantes a través del cual el niño “aprenderá” y se verá influenciado (influenciando en todos los factores que conforman su personalidad).

Por tanto, en la escuela se debe plantear enseñar a los alumnos a ser emocionalmente más inteligentes, dotándoles de estrategias y habilidades emocionales básicas que les protejan de los factores de riesgo o, al menos, que palien sus efectos negativos.

Goleman, 1995, ha llamado a esta educación de las emociones alfabetización emocional (también, escolarización emocional), y según él, lo que se pretende con ésta es enseñar a los alumnos a modular su emocionalidad desarrollando su inteligencia emocional.

Los objetivos que se persiguen con la implantación de la Inteligencia Emocional en la escuela, serían los siguientes:

  
1. Detectar casos de pobre desempeño en el área emocional.
2. Conocer cuáles son las emociones y reconocerlas en los demás.
3. Clasificarlas: sentimientos, estados de ánimo...
4. Modular y gestionar la emocionalidad.
5. Desarrollar la tolerancia a las frustraciones diarias.
6. prevenir el consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
7. Desarrollar la resiliencia: capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.
8. Adoptar una actitud positiva ante la vida.
9. Prevenir conflictos interpersonales.
10. Mejorar la calidad de vida escolar.

 Para conseguir esto se hace necesaria la figura de un nuevo tutor quien debe saber transmitir modelos de afrontamiento emocional adecuados a las diferentes interacciones que los alumnos tienen entre sí (siendo fruto de modelos de imitación, por aprendizaje vicario, para los niños). Por tanto, no buscamos sólo a un profesor que tenga unos conocimientos óptimos de la materia a impartir, sino que además sea capaz de transmitir una serie de valores a sus alumnos, desarrollando una nueva competencia profesional.

Estas son algunas de las funciones que tendrá que desarrollar el nuevo tutor :

*  Percepción de necesidades, motivaciones, intereses y objetivos de los alumnos.
    * Ayuda a los alumnos a establecerse objetivos personales.
    * Facilitación de los procesos de toma de decisiones y responsabilidad personal.
    * Orientación personal al alumno.
    * Establecimiento de un clima emocional positivo, ofreciendo apoyo personal y social para aumentar la autoconfianza de los alumnos.

La escolarización de las emociones se llevará a cabo analizando las situaciones conflictivas y problemas cotidianos que acontecen en el contexto escolar que generan tensión (como marco de referencia para el profesor, y en base a las cuales poder trabajar las distintas competencias de la inteligencia emocional.

Por último, para que se produzca un elevado rendimiento escolar, el niño debe contar con 7 factores importantes:

    * Confianza en sí mismo y en sus capacidades
    * Curiosidad por descubrir
    * Intencionalidad, ligada a la sensación de sentirse capaz y eficaz
    * Autocontrol
    * Relación con el grupo de iguales
    * Capacidad de comunicar
    * Cooperar con los demás

Y para que el niño se valga de estas capacidades una vez se escolarice, no hay que poner en duda que dependerá mucho del cuidado que haya recibido por sus padres.

De este modo, debemos resaltar que para una educación emocionalmente inteligente, lo primero será que los padres de los futuros alumnos proporcionen ese ejemplo de Inteligencia Emocional a sus niños, para que una vez que éstos comiencen su educación reglada, ya estén provistos de un amplio repertorio de esas capacidades emocionalmente inteligentes.

El cerebro de un niño se desarrolla,
formando vínculos entre la parte emocional
y la parte pensante del cerebro