marzo 12, 2017

Mapa Detallado del Cerebro Humano – Últimos Avances





Un grupo de científicos se preparó para presentar los primeros resultados de un proyecto diseñado para crear el primer mapa detallado del cerebro humano.

La tecnología de creación de imágenes del cerebro está siendo desarrollada para el Proyecto de Conectoma Humano (HCP). Los investigadores también recogerán información genética y de comportamiento de los sujetos para construir una imagen completa de los factores que influencian a la mente humana.


Mapa del cerebro humano recibe una audaz actualización

El Instituto Allen para la Ciencia del Cerebro en Seattle ha creado un exhaustivo mapa digital del cerebro humano que está disponible en acceso abierto y que fue publicado en The Journal of Comparative Neurology en setiembre de 2016.

El nuevo atlas cerebral del Instituto Allen combina la neuroimagen con la tinción de tejido para ofrecer un nivel de resolución sin precedentes.

Este proyecto, que se extendió por cinco años, se centró en un solo cerebro sano post mortem de una mujer de 34 años de edad. Los investigadores empezaron por una visión general: hicieron un escaneo completo del cerebro utilizando dos técnicas de imagen (resonancia magnética y difusión ponderada), lo que les permitió capturar tanto la estructura del cerebro en general, como la conectividad de las fibras cerebrales.

Después los investigadores tomaron el cerebro y lo cortaron en 2.716 rodajas para hacer un minucioso análisis celular. Luego tiñeron parte de las secciones con el tradicional tinte de Nissl para recopilar información sobre la arquitectura general celular. Seguidamente usaron dos tintes más para etiquetar selectivamente ciertos aspectos del cerebro, tales como los elementos estructurales de las células, fibras de la sustancia blanca y tipos específicos de neuronas.

Los investigadores también tomaron varios de los cortes teñidos con tinción de Nissl y los utilizaron para catalogar 862 estructuras cerebrales diferentes, incluyendo nuevas subregiones del tálamo y la amígdala, además de otras dos estructuras que anteriormente solo se habían descrito en primates no humanos.

El paso clave de la creación de este completo atlas del cerebro fue combinar los datos de imágenes cerebrales a gran escala y en alta resolución con un mapeo detallado a nivel celular, además de las anotaciones de los investigadores respecto a las estructuras cerebrales que identificaron.

Según los investigadores este esfuerzo marca un avance sustancial en la comprensión de la anatomía del cerebro. Nunca ha existido un mapa completo del cerebro humano como material de referencia en una pieza disponible para quienquiera que estudie una parte del cerebro, y esto es una parte completamente esencial a la hora de hacer investigación.

El atlas será una herramienta particularmente valiosa para los neurólogos, quienes pueden utilizarlo como un punto de partida común, para luego añadir niveles adicionales con anotaciones sobre sus criterios para dividir el cerebro.

El mapa completo está disponible en internet. Se puede acceder al atlas a través de un portal, por el cual la gente puede navegar y pasar del nivel macro al nivel celular.


Un nuevo mapa del cerebro identifica 97 regiones desconocidas del córtex

Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en un nuevo mapa del cerebro en alta resolución, publicado en la revista Nature en julio 2016, descubren 97 regiones hasta ahora desconocidas del córtex: el área encargada del lenguaje, la percepción sensorial y el pensamiento abstracto, entre otras funciones.

Identificar con precisión la arquitectura del cerebro humano, sus conexiones y la función de cada una de sus estructuras es uno de los objetivos más esquivos para la neurociencia, limitada en ese campo por las dificultades técnicas.

La mayoría de los mapas existentes reflejan una característica neurológica específica y están basados en el estudio de un número reducido de individuos.

Como parte del Proyecto Conectoma Humano los investigadores han creado un mapa a partir de múltiples tipos de imágenes cerebrales de 210 adultos sanos. Su trabajo divide cada hemisferio en 180 áreas corticales específicas, 97 de las cuales han descrito por primera vez.

Hasta ahora, los mapas elaborados a partir de los datos de unas pocas personas no encajaban en otros individuos, debido a las diferencias entre cada cerebro en particular.

Los científicos han comprobado en esta ocasión con 210 pacientes distintos que sus proyecciones permiten identificar con precisión las distintas regiones a pesar de la variabilidad entre individuos. Algunas de las áreas identificadas hasta ahora se ponen en funcionamiento cuando una persona desarrolla una actividad particular.

Gran parte de las regiones no ejercen una única función, sino que coordinan información procedente de diversas fuentes para regular comportamientos complejos.

Este avance permite tener un atlas de referencia que permitirá a los investigadores interesados en la estructura cerebral, sus funciones y su conectividad trabajar con un marco común.

Los investigadores subrayan que el trabajo permitirá al resto de la comunidad científica avanzar en la comprensión de desórdenes como el autismo, la esquizofrenia y la epilepsia. Gracias al nuevo mapa detallado, los científicos serán capaces de comprender las diferencias entre los cerebros de pacientes con esas dolencias y las personas sanas.


Mapa del cerebro con imágenes digitales a escala nanoscópica

Científicos de la Universidad de Harvard han logrado desarrollar un mapa con imágenes digitales a escala nanoscópica del cerebro humano publicado en la revista Cell en junio 2015. Un avance que ha permitido descubrir aspectos de las conexiones entre axones y dendritas que contradicen las ideas sobre las sinapsis más aceptadas hasta ahora.

La necesidad de observar el cerebro a una escala mayor llevó a utilizar microscopios electrónicos para crear imágenes digitales de los tejidos y reconstruir modelos en 3D de los axones, las dendritas y las sinapsis del proceso.

Los científicos también tuvieron que crear una infraestructura digital basada en la arquitectura en pipeline para conseguir imágenes, algo que supuso la mayor parte del tiempo de desarrollo del proyecto.

Conseguidas las imágenes, se construyó con ellas una base de datos que permite observar las muestras una y otra vez sin tener que diseccionar un cerebro real para responder a cada pregunta.

Por otra parte, lo detallado del modelo supone una gran ventaja, dado que el estudio se realiza sobre muestras muy pequeñas, del orden de 40x40x40 micrones. Una vez obtenida esa imagen, el equipo trabajó aún más sobre ella, hasta reconstruir un área de unos 1500 micrones cúbicos. El micrómetro o micra es una unidad de longitud equivalente a una millonésima parte de un metro.

La densidad de las conexiones en muestras tan pequeñas fue la primera gran sorpresa que se llevaron los investigadores. En la muestra se producían 1,500 sinapsis, procedentes de 1,500 células nerviosas que no solo trabajaban con axones y dendritas de esta parte del cerebro, sino también de otras colindantes. Si se mira imágenes del cerebro tomadas con sistemas de alta resolución, donde cada píxel representa un milímetro cúbico, habría un billón de sinapsis en cada uno de esos píxeles.

Respecto a la morfología de axones y dendritas, y la manera en que ambas están conectadas, se pensaba que las espinas dendríticas buscan conseguir información de tantos axones diferentes como sea posible, pero encontraron muchos casos en los que el mismo axón se conecta con diferentes espinas de una misma dendrita.

Esto podría significar un cambio enorme en la forma de ver las conexiones. El descubrimiento de que los axones no buscan conectarse con dendritas distintas, sino que en muchas ocasiones prefieren realizar múltiples conexiones con la misma  a pesar de tener otras dendritas disponibles incluso más cerca , demuestra que el proceso no es casual, sino que sigue unos mecanismos propios que aún no se han descubierto.


Mapa 3D del cerebro humano es 50 veces más detallado

Investigadores de la Universidad Heinrich Heine de Dusseldorf (Alemania) y de la Universidad McGill en Montreal (Canadá), han creado un mapa del cerebro humano totalmente 3D publicado en la revista Science de juin 2013.

La investigación forma parte del Proyecto Europeo del Cerebro Humano, que dedica 1.000 millones de euros a tratar de desarrollar un modelo computerizado del cerebro.

El modelo conocido como “BigBrain” muestra el cerebro a una resolución de 20 micro metros lo cual puede detallar el mismo hasta 50 veces más, superior a modelos anteriores que imitaban un escáner tradicional del cerebro, y muestra las neuronas individuales y las conexiones que existen entre ellas a un nivel de detalle microscópico. Sus creadores, comenzaron el proyecto en 2003.

El equipo eligió el cerebro de una donante fallecida de 65 años porque no tenía señales claras de enfermedad degenerativa u otros daños. El mapa fue creado a partir de 7.400 láminas, cada una más fina que el cabello.

Se pone a disposición del público de forma gratuita a través de una web que se llama CBRAIN Portal con el objetivo de facilitar el trabajo de investigadores de todo el mundo.


¿ En qué consiste un mapeo cerebral ?

Las técnicas para obtener imágenes del cerebro han alcanzado gran precisión gracias a la neuro-tecnología moderna. Hoy en día es más fácil detectar afecciones como epilepsia, cáncer o enfermedad de Alzheimer a través de mapas cerebrales que nos permiten conocer el funcionamiento de tan importante órgano.

El mapeo cerebral incorpora tanto formas invasivas  sin incisión quirúrgica alguna  como no invasivas para visualizar la función eléctrica del cerebro y representarla gráficamente.


¿ Para qué sirven los mapas cerebrales ?

La evolución en las investigaciones sobre el cerebro ha dado grandes saltos a partir de 1968, cuando se logró obtener la primera imagen de diagnóstico no invasiva del órgano rector del sistema nervioso. Los rayos X revolucionaron la Medicina haciendo posible ver a detalle las vías sanguíneas y corteza del cerebro.

Sin embargo, en aquel entonces era inconcebible observar regiones internas y estructuras relacionadas con alteración de movimientos y trastornos del sueño, la conducta o el aprendizaje; mucho menos detectar con exactitud algún tumor y la manera en que afectaba las zonas cercanas.

Por fortuna, los detallados estudios de mapeo cerebral han evolucionado y gracias a ello ha sido más fácil conocer las redes neuronales que conforman al cerebro, determinar su funcionamiento y diagnosticar anomalías cerebrales.


Mapa interactivo en 3D del cerebro humano

El mapa completo interactivo en 3D del cerebro humano permite estudiar tanto su anatomía como la forma en que se ve afectado por diferentes enfermedades.

Una de las ventajas del sitio web es su sencillo funcionamiento. Nada más acceder a la web del proyecto se encontrará una completa explicación sobre el cerebro (en inglés). Una representación en 3D del cerebro humano permite pulsar en las diferentes zonas del mismo para conocer de qué partes se tratan.

La web también nos facilita el estudio en profundidad de la anatomía del cerebro. Para ello, solo tenemos que hacer clic en el botón situado en la parte superior de la interfaz y seleccionar en qué zona nos queremos centrar (por defecto se estudia el cerebro completo).

Además, la web también permite consultar la forma en la que distintas enfermedades afectan al cerebro humano.

Se puede acceder al mapa interactivo a través del siguiente enlace.

febrero 25, 2017

La luz Influencia el Funcionamiento del Cerebro





Cómo la luz influencia nuestro cerebro

Investigadores de la Unidad Inserm 846 "Células Madre y el cerebro" y el Centro de Investigación Ciclotrón de la Universidad de Lieja (Bélgica), en un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences en marzo 2014, mostraron que el "efecto retardado" del cerebro se debía a cierto tipo de memoria de la luz (memoria fótica).

Durante mucho tiempo se ha establecido que la luz tiene efectos importantes en el cerebro y nuestro bienestar. La luz no sólo es esencial para la visión, sino que también desempeña un papel esencial en un conjunto de funciones llamado "no visuales", como la sincronización de nuestro reloj biológico con la alternancia del día y la noche. La luz también es un poderoso estímulo para la iluminación y la cognición y se utiliza comúnmente para mejorar el rendimiento, y para luchar contra la somnolencia o la "tristeza de invierno". Los mecanismos que subyacen a los efectos positivos de la luz son muy poco conocidos.

La melanopsina involucrada

En la última década, los científicos han descubierto un foto-receptor  nuevo tipo de célula sensible a la luz en el ojo , llamado melanopsina y que participa en la transmisión de información luminosa hacia muchos centros cerebrales llamados "no visuales". En ausencia de este foto-receptor, ciertas funciones no visuales, incluyendo el reloj biológico, se interrumpen. El reloj biológico se desestabiliza y opera en "rueda libre" en relación con la alternancia del día y la noche, y el efecto estimulante de la luz se ve comprometido.

La melanopsina se diferencia de los conos y bastoncillos ya que expresa propiedades semejantes a los foto-receptores de invertebrados y es particularmente sensible a la luz azul. Sin embargo, en los seres humanos, no se ha establecido el papel de la melanopsina en la regulación de la vigilia y la cognición humana.

Los investigadores presentan pruebas de su implicación en el impacto de la luz en el cerebro.

Todo depende del color recibido con anterioridad a más de una hora

Mediante la explotación de las propiedades únicas de los foto-receptores de la melanopsina junto con imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI), pudieron demostrar que el impacto de la luz en las regiones del cerebro necesaria para la realización de una tarea cognitiva dependía del color en particular de la luz recibida con anterioridad a más de una hora.

Los investigadores pudieron observar las diferentes regiones del cerebro estimuladas por la luz en una prueba cognitiva. Además, pudieron reconocer el papel de la melanopsina basado en las respuestas observadas con diferentes fuentes de luz (naranja, azul o verde para la prueba).

16 jóvenes participantes realizaron una tarea cognitiva como prueba de audición (memorización de palabras y su posición en una lista) mientras estaban expuestos a una prueba de luz.

Las regiones del cerebro en naranja respondían más a la prueba de luz si
los participantes fueron expuestos a una luz naranja 70 minutos antes.

1. tálamo; 2. corteza prefrontal dorsolateral; 3. ventrolateral corteza prefrontal.
Estas regiones son importantes para la regulación de la vigilia y procesos cognitivos complejos.

En consecuencia, el impacto de la luz en las regiones del cerebro necesarias para la realización de la tarea depende del color específico de la luz recibida más de una hora antes. Una exposición previa a la luz naranja antes de una prueba de luz aumenta el impacto de ésta en el cerebro, mientras que la exposición previa a la luz azul tiene el efecto contrario.

Memoria fótica. Este "efecto retardado" de una exposición a la luz en la siguiente respuesta a la luz es típico de la melanopsina y de ciertos foto-pigmentos que se encuentran en invertebrados y plantas, y es conocido como la memoria fótica.

Habría una maquinaria en el ojo idéntica a la de invertebrados que participa en la regulación de nuestra cognición. En general, la luz de nuestro entorno cambia durante el día y estos cambios modifican nuestro estado.

Esta investigación pone de relieve la importancia de la luz para las funciones cerebrales cognitivas y constituye una prueba a favor del papel cognitivo de melanopsina. Los investigadores concluyen que este descubrimiento requiere el uso de sistemas de luz que optimizarían el rendimiento cognitivo.


El cerebro funciona de manera diferente en cada estación del año

Investigadores del Centro de Investigación Ciclotrón de la Universidad belga de Lieja, en un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences en marzo 2016, han encontrado pruebas de que ciertas funciones cognitivas de nuestro cerebro varían según la estación.

El cerebro puede encontrar más difícil resolver ciertos procesos dependiendo de si es otoño o primavera.

El equipo experimentó con 28 voluntarios a los que se les escaneó el cerebro en distintos momentos del año, cuando estos resolvían pruebas de atención y de memoria de trabajo. Los cobayos humanos no debían estar influenciados por otros factores ambientales el día que hacían la prueba, por lo que se los hacía estar en el laboratorio cuatro días o cinco días antes; se los sometía a una luz y temperatura constante, y limitado acceso al mundo exterior.

Esos cambios en los patrones de funcionamiento del cerebro, no obstante, no hallaron que se correlacionaran con alteraciones endocrinas, como una mayor o menor segregación de melatonina, hormona relacionada con el sueño; ni tampoco del estado de alerta o patrones de dormir.

El resultado a ambas tareas fue bueno y constante para todos los sujetos, cualquiera que sea el momento del año, según el estudio. Los recursos cerebrales utilizados para realizar las pruebas cambiaban con arreglo a la temporada.

Para la tarea de atención, la actividad cerebral máxima se alcanzaba en junio, cerca del solsticio de verano, mientras que su nivel está más bajo cerca del solsticio de invierno.

En cambio, la actividad cerebral de la tarea ejecutiva  memoria a corto plazo  no seguía esta tendencia. Ella estaba en su máximo en otoño y en su mínimo cerca del equinoccio de primavera.

Existen numerosos factores que dependen de cada estación del año que podrían llegar a regular ese patrón de activación cerebral, como por ejemplo la duración del día y la cantidad de luz que recibimos, lo que se denomina foto-periodo. Pero también la temperatura, la humedad, la actividad física y la interacción social influyen. Esos factores, por ejemplo, no se tomaron en consideración en este estudio por lo que no se puede decir qué provoca exactamente los cambios observados.

Los resultados sugieren que a lo largo del año el cerebro puede trabajar de diferentes maneras para compensar los factores relacionados con las estaciones que podrían afectar su función. Y de esta manera puede tener un rendimiento estable. Tal vez esos mecanismos podrían no funcionar bien en algunas personas y que eso las hiciera más vulnerables a la tristeza en invierno.

Para los analistas, se requiere de nueva investigación para establecer otros parámetros dentro del trabajo, pero están seguros que a lo largo del año, el cerebro funciona de distintas maneras, compensándose unos períodos con otros, en relación a su mayor o menor actividad.


Se descubre que la luz azul mejora la función cerebral y la concentración mejor que el café

Investigadores suecos de la universidad Mid Sweden University, en estudio publicado en la revista en red PLOS ONE en noviembre 2013, han hecho un descubrimiento fascinante con respecto a luz azul de onda corta que sugiere que podría ser usada como terapia natural para ayudar a mejorar la función cognitiva y reforzar los niveles energéticos.

En una prueba comparando los efectos de la luz azul con la cafeína y otras diversas modalidades, hallaron que una simple exposición a luz azul es mejor que la cafeína para ayudar a la gente a pensar más claro, enfocarse a la tarea que se traen entre manos y tener suficiente energía para realizar las tareas diarias.

Aunque investigaciones previas han demostrado que una exposición a la luz azul, especialmente antes de irse a dormir, puede obstruir el ciclo natural del sueño interfiriendo con la producción hormonal, este estudio más reciente halló lo contrario en términos de acerca como afecta el cerebro y la función motora.

Una exposición a la luz azul no solo ayuda a promocionar una mejor atención, incluso ante la presencia de elementos de distracción, también mejora la función psicomotriz y el estado de conciencia general.

Para llegar a esta conclusión, un grupo de 21 individuos sanos recibieron instrucciones para realizar una prueba de vigilancia psicomotriz antes y después de realizar una de cuatro condiciones:

1- luz blanca y un placebo,
2- luz blanca y 140 ml de cafeína,
3- luz azul y un placebo,
4- luz azul y 240 mg de cafeína.

Después de la exposición y la prueba el equipo de investigación analizó los resultados usando la Escala de Somnolencia Karolinska.

Lo que hallaron fue que tanto los grupos de cafeína sola y luz azul sola experimentaron mejoría en la precisión cuando realizaron una prueba de reacción visual que requería tomar una decisión. Los participantes en estos dos grupos no sólo estaban mejor equipados para tomar la decisión sino que también fueron capaces de realizarla más deprisa que las personas en los otros dos grupos. Además, en los grupos de luz azul y cafeína se halló que tenían una función psicomotriz mejorada en comparación con los otros grupos.

Sin embargo, solo el grupo de luz azul fue mejor que el grupo de cafeína en otras áreas clave, una siendo una prueba de función ejecutiva que tenía que ver con la introducción de una distracción en la mezcla. Las personas en el grupo de luz azul únicamente tenían una mejoría en la precisión y de manera sostenida obtuvo resultados mejores que los del grupo de cafeína sola cuando se les puso ante distracciones congruentes e incongruentes. El rendimiento de reacción visual también mejoró sustancialmente en el grupo de luz azul únicamente, y especialmente en participantes con los ojos azules.

La luz azul y la cafeína demostraron efectos claramente notables en aspectos de función psicomotriz y tienen el potencial de causar una influencia positiva en una gama de escenarios en donde la función cognitiva y el estado de alerta son importantes.

Numerosas aplicaciones

La luz azul también ha demostrado tratar el dolor, mejorar la función cerebral en individuos ciegos.

El estudio se agrega a investigaciones relacionadas con el uso de luz azul para mejorar la memoria, atención y tiempos de reacción. Doctores en el Hospital Universitario de Heidelberg en Alemania, por ejemplo, ya han desarrollado un parche de luz azul que puede ser usado para tratar el dolor crónico. Y otro estudio sobre la luz azul que fue publicado en 2013 halló que puede ser usado para ayudar a estimular y mejorar la actividad cerebral en pacientes invidentes.

La luz azul podría permitir combatir el mal aliento. Según científicos, una exposición de solamente dos minutos, gracias a lámparas utilizadas para el blanqueo de los dientes, sería en efecto suficiente para matar las bacterias presentes en la saliva y asociadas con el mal aliento.

Otro estudio llevado por investigadores de la Universidad de Montreal permitió determinar que las personas ciegas podrían también gozar de los beneficios de la luz azul. En el curso de sus trabajos, los científicos han estado sorprendidos de comprobar que personas ciegas eran capaces de determinar en qué momento una luz azul había sido encendida o apagada, sin discernir ningún objeto. Esta observación podría llevar al desarrollo de tratamientos eficaces para los minusválidos visuales o para otras personas que sufrirían de confusiones cognoscitivas. La luz azul entonces podría ser utilizada con el fin de activar ciertas partes específicas del cerebro.


¿ Cómo afecta la luz solar al funcionamiento cognitivo ?

Uno de los efectos fisiológicos de la luz tiene que ver con la vitamina D, cuyos niveles en sangre dependen básicamente de la luz solar y, de forma menos importante, de la nutrición. La piel expuesta a luz ultravioleta produce vitamina D3, que luego es transformada por el hígado y el riñón. La vitamina D es importante para los huesos, se ha estudiado su papel en la depresión y se la ha relacionado también con las funciones cognitivas.

En un estudio longitudinal REGARDS (REasons for Geographic and Racial Differences in Stroke) realizado por Shia T. Kent y sus colaboradores, publicado en el International Journal of Biometeorology en 2013, han encontrado cierta relación entre la exposición al sol y el funcionamiento mental.

En su investigación utilizaron medidas de tiempo de exposición a luz solar y temperatura ambiente de suelo y proporcionadas vía satélite. Los datos sobre el estado cognitivo de los 19.896 participantes se obtuvieron a partir del realizado en 48 de los estados norteamericanos.

Los resultados de su trabajo mostraron que el grado de exposición al sol en el último año se relacionó con el nivel de declive cognitivo de los participantes, incluso tras controlar los efectos de otras variables como la edad. Aquellas personas que tuvieron mayores niveles de radiación solar tenían una menor probabilidad de incidencia de deterioro en sus funciones cognitivas.

Esta relación era aún más fuerte para varones jóvenes que habían vivido bajo temperaturas más altas. Los autores proponen que éste dato podría explicarse por el hecho de que esas personas pasaran más tiempo al aire libre durante el año anterior al estudio.

El efecto de la luz solar sobre la salud del cerebro podría explicarse a través de dos vías

Una de ellas se refiere al metabolismo de la vitamina D, ya que algunos estudios recientes encuentran mejor funcionamiento cognitivo asociado a mayores niveles de esta vitamina. En el cerebro existen receptores para la vitamina D y se ha planteado que ésta podría actuar como un factor neuro-protector.

La otra vía tiene que ver con la regulación de los ritmos circadianos por el hipotálamo, una estructura cerebral que controla los niveles de serotonina y melatonina, sustancias que también participan en la función mental. Los autores afirmaron, no obstante, que las investigaciones en este tema son aún muy escasas.

Con precaución para no quemarse, un poco de sol parece más que recomendable para mantener la salud física y mental.