marzo 24, 2013

El aspartame causa daño cerebral



Actualización : junio 4, 2015



El aspartame está formado por dos aminoácidos (ácido aspártico y fenilalanina) y por metanol. Durante la metabolización de este edulcorante en el organismo, el metanol es transformado en formaldehído, un compuesto que la Organización Mundial de la Salud considera cancerígeno desde el año 2004. La pregunta que se plantea ahora es si la cantidad de formaldehído que se forma en nuestro cuerpo tras la ingestión de aspartame es suficiente para provocar el desarrollo de un mecanismo que acabe provocando el cáncer.

Un litro de bebida endulzada con aspartame puede producir alrededor de cincuenta y seis miligramos de metanol. Cuando varias de estas bebidas se consumen en un corto período de tiempo (un día, tal vez), tanto como doscientos cincuenta miligramos de metanol se vierten en el torrente sanguíneo.

El aspartame es un edulcorante artificial que se emplea como sustituto del azúcar (sacarosa) porque, a diferencia de éste, aporta apenas calorías, no provoca caries y además puede ser consumido por personas diabéticas. Por eso lo podemos encontrar en muchos alimentos sin azúcar, como algunos chicles y refrescos y en alimentos dietéticos y para diabéticos. Las principales marcas que lo comercializan son Natreen, Canderel y Nutrasweet.

El aspartame fue descubierto accidentalmente por James Schlatter, un químico que había estado tratando de producir un fármaco contra la úlcera para la farmacéutica GD Searle & Company en 1965. Al mezclar ácido aspártico y fenilalanina, dos aminoácidos de origen natural, descubrió que el nuevo compuesto tenía un sabor dulce. La empresa simplemente cambió su solicitud de aprobación por la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) como fármaco para los aditivos alimentarios y el aspartame nació.

Se comercializa en forma de polvo blanco y tiene un poder edulcorante 200 veces superior al del azúcar.

En Europa el aspartame se fabrica principalmente en las fábricas francesas de Ajinomoto. Recientemente se terminó una inmensa fábrica de Ajinomoto en Brasil para producir aspartame y otros productos tóxicos para toda la América del Sur.

El aspartame libera alcohol de metilo. El resultante envenenamiento de metanol crónico afecta el sistema de dopamina del cerebro causando adicción. El metanol, o alcohol de madera, constituye un tercio de la molécula del aspartame y es clasificado como un severo veneno metabólico y narcótico. Es una droga que se hace pasar como un aditivo. Interactúa con otras drogas, tiene un efecto sinergético y aditivo con el MSG (mono sodium glutamato) y es un agente químico hiper sensibilizante.


Las redes neuronales afectadas por la disminución de dopamina
necesaria en el comportamiento del individuo :
control y regulación del movimiento,
expresión de los estados afectivos,
capacidad de proposición y juicio


Controversia

A pesar de que los fabricantes de aspartame dicen que su consumo es seguro para el ser humano, diversos estudios realizados en los últimos años han demostrado que el aspartame está asociado a dolores de cabeza, migrañas, mareos, tumores e incluso cáncer.

Pruebas iniciales de seguridad sugirieron que el aspartame causó tumor cerebral en ratas. Como resultado el aspartame fue retirado en los Estados Unidos por varios años.

Desde entonces, se han publicado alrededor de 300 trabajos científicos relevantes, donde la mayoría de estos informes, un 65 por ciento, fueron realizados por investigadores de los propios laboratorios que lo producen. Los trabajos más recientes auspiciados por la industria de edulcorantes artificiales continúan mostrando las bondades de éstos, sin riesgos significativos para el ser humano; y sólo el 35 por ciento de estudios por autores independientes han puesto en evidencia que esta sustancia no solo es capaz de producir cáncer sino que, además, tiene otros efectos nocivos potenciales que incluyen convulsiones, depresión, dolores de cabeza, migraña y efectos paradójicos sobre el apetito.

En 1980, la FDA, convocó un Consejo Público de Investigación (PBOI), compuesto por asesores independientes encargados de examinar y comprender la relación entre el aspartame y el cáncer al cerebro. Sus conclusiones no fueron claras sobre si el aspartame causa daño cerebral y recomendaron la no aprobación del aspartame.

En 1981, el comisionado para la FDA, Arthur Hull Hayes, recientemente designado por el presidente Ronald Reagan, aprobó el aspartame para su uso limitado a los alimentos sólidos, pero asociándolo estrechamente con la industria de edulcorantes artificiales. Citó datos a partir de un sólo estudio japonés que no había sido avalado por los miembros de la PBOI, como la razón para esta aprobación. Uno de sus amigos íntimos era Donald Rumsfeld, ex secretario de defensa de los Estados Unidos, y entonces el CEO de la compañía Searle.

La FDA extendió su autorización en 1983 a los refrescos, y luego – en 1996 – como edulcorante general.  En 1994, también fue aprobado para su uso general en la Unión Europea (Directiva CE 1994), extendiéndose a la mayoría de los países.

Han transcurrido más de 25 años desde que el aspartame fue aprobado por las agencias reguladoras como un edulcorante artificial seguro para su uso general en los humanos.

No fueron probados los efectos del aspartame
en el ser humano antes de su aprobación por la FDA

Se comercializan unos 6.000 productos conteniendo aspartame y cerca de 500 productos farmacéuticos, incluidos medicamentos de uso pediátrico, y unos 250 millones de personas de todo el mundo están actuando como conejillos de indias sin saberlo, formando parte de un experimento que ya dura 40 años desde su fabricación.

Desde que la FDA aprobó el aspartame para su consumo, algunos investigadores han sugerido que un aumento en la tasa de tumores de cerebro en los Estados Unidos puede estar al menos, parcialmente relacionado con el incremento en la disponibilidad y consumo del aspartame.

Investigaciones recientes han mostrado un nexo claro entre esta sustancia y el cáncer, un nexo que podría ser evidencia suficiente para que la FDA retire el aspartame del mercado. Esta investigación ha llevado al Centro para las Ciencias en el Interés Público, a clasificar el aspartame como una sustancia que debe ser evitada en su Directorio de Cocina Química.

El médico especialista en Endocrinología y Metabolismo y experto en Promoción de la Salud Sergio Schlimovich precisó que el aspartame “es uno de los edulcorantes artificiales más utilizados actualmente en todo el mundo”. Precedido por la sacarina a principios de siglo y el ciclamato en los años cincuenta, éstos últimos fueron prohibidos en la década del setenta en la mayoría de los países por su acción cancerígena.

El Dr. Ralph Walton, Profesor y Presidente del Departamento de Psiquiatría, de la Northeastern Ohio Universities College of Medicine ha escrito acerca de los problemas conductuales y psiquiátricos activados por la disminución de serotonina causada por el aspartame: “El aspartame causa dolores de cabeza, pérdida de memoria, ataques cardíacos, perdida de visión, coma y cáncer. Empeora o imita los síntomas de tales enfermedades y condiciones como la fibromialgia, MS, lupus, déficit de atención, diabetes, Alzheimer, fatiga crónica y depresión”.

El Neurocirujano Russell Blaylock, MD, autor de "Excitotoxinas: El Sabor que mata"  (http://www.russellblaylockmd.com) escribió sobre la relación entre el aspartame y degeneración macular, ceguera diabética y glaucoma. “Todas estas enfermedades neurodegenerativas se empeoran gracias al aspartame. En suma, tenemos ahora  evidencias que las excitotoxinas desempeñan un papel mucho mayor en la exacerbación de la MS y otros desórdenes incluyendo la neuralgia del trigémino”.

Blaylock dice que los nuevos estudios muestran que las excitotoxinas activan la elevación significante de los radicales libres en el revestimiento (células endoteliales) de arterias, lo cual significa que el aspartame aumenta la incidencia de ataques cardíacos y enfermedades cardíacas (arterosclerosis).

Los efectos del aspartame están documentados por los propios informes de la FDA. En 1995 la agencia fue obligada, bajo el Acta de la Libertad de Información, ante las denuncias presentadas, a publicar una lista de 92 síntomas asociados al consumo de aspartame.

La Comisión Europea (CE) ha pedido a las Autoridades Europeas de Seguridad de los Alimentos (EFSA por sus siglas en inglés) acelerar la completa re-evaluación del aspartame (aprobado en Europa bajo la denominación E951). Anteriormente se había planeado que la re-evaluación se hiciera en el 2020. Esta re-evaluación se inició en enero 2013 y su resultado fue publicado en diciembre. Según el resultado de este estudio “el aspartame y sus productos de degradación son seguros para el consumo humano a los niveles actuales de exposición”.

 En el curso de sus deliberaciones científicas, el Panel encontró que había poca información disponible sobre el 5-bencil-3, ácido acético (DKP) 6-dioxo-2-piperacina y otros productos de degradación que pueden formarse del aspartame en los alimentos y bebidas cuando se almacenan bajo ciertas condiciones. Por lo tanto la EFSA está haciendo un llamado adicional para revisar la información sobre el DKP y los productos de degradación del aspartame.


Composición química y efectos 

El aspartame es una combinación química sintética compuesta por fenilalanina (50 por ciento), ácido aspártico (40 por ciento) y metanol (10 por ciento) y de acuerdo a sus detractores representa un riesgo por sus ingredientes.


Fenilalanina

El consumo de aspartame eleva los niveles de fenilalanina en la sangre. Altos niveles de este elemento en la sangre puede provocar que se concentre en ciertas partes del cerebro, siendo altamente peligroso para niños y fetos. Las pruebas de laboratorio han demostrado que niveles excesivos de fenilalanina causan una disminución en los niveles de serotonina, lo que lleva a trastornos emocionales, como la depresión. 


Ácido aspártico 

El ácido aspártico es considerado una excitotoxina, lo que significa que sobrestimula ciertas neuronas del cerebro hasta que mueren. Puede ocasionar también desequilibrios aminoácidos en el cuerpo y provocar la interrupción del normal metabolismo neuronal del cerebro. 


Metanol 

El metanol se distribuye por el cuerpo, incluyendo el cerebro, los músculos, la grasa y los tejidos nerviosos, para luego ser metabolizado en forma de formaldehído. El metanol es una neurotoxina peligrosa y reconocida por ser cancerígena, causando daño retinal en el ojo, interfiriendo en los procesos del ADN y provocando defectos de nacimiento. 

Cuando el aspartame es expuesto al calor o almacenamiento prolongado, se descompone en metabolitos. Uno de estos productos de descomposición es la Dicetopiperazina (DKP), un metabolito tóxico que por lo general no se encuentra en nuestra alimentación. Los efectos de estos metabolitos son desconocidos.



Efectos del aspartame sobre el cerebro

Desde hace décadas los investigadores han señalado que el aspartame puede ser responsable de dolores de cabeza, pérdida de memoria, cambios de humor, y también de depresión. Muchas quejas de los consumidores y las pruebas fehacientes de su consumo, los respaldan. Por ejemplo, el aspartame representa más del 75% de todas las reacciones adversas a la amplia gama de aditivos alimentarios denunciadas a la FDA. Tales problemas reportados incluyen dolores de cabeza, migrañas, problemas con la visión, zumbido de oídos, depresión, dolor en las articulaciones, insomnio, palpitaciones del corazón, y los espasmos musculares.

Una investigación de la Universidad de Dakota del Norte, publicada en Research in Nursing & Health en junio 2014, puso a prueba los límites de seguridad del aspartame tomado sólo durante un corto período de tiempo.

Descubrieron que al ingerir sólo la mitad de la ingesta diaria admisible “calificada como segura” por la FDA, el aspartame causó cambios neuroconductuales alarmantes que incluían el deterioro cognitivo, los estados de ánimo irritables y depresión.


La investigación se llevó a cabo mediante la contratación de 28 estudiantes universitarios sanos para un ensayo ciego, con una duración de cuatro semanas. Los participantes fueron alimentados con tres comidas y dos refrescos durante 8 días. La investigación consistía en dos dietas distintas con un periodo de “limpieza” de 2 semanas entre ambas dietas, una de ellas fue medida para contener altas cantidades de aspartame (25 mg / kg de peso corporal / día) y otra con una menor cantidad de aspartame (10 mg / kg de peso corporal / día).

Después de los primeros 8 días, los participantes entraron en un período de lavado de 2 semanas y luego se cambiaron a la otra dieta. Los alimentos que se les dieron que contenían aspartame incluían yogur, helados, jaleas y jarabes, gelatinas, bebidas y postres. 


El Aspartame deteriora la cognición

La investigación concluyó que las habilidades de orientación espacial se redujeron significativamente para los participantes después de consumir una dieta alta en aspartame cuando se compara con el período de aspartame bajo. Esto está en consonancia con un estudio anterior de 90 estudiantes universitarios, entre los que se encontraban usuarios que consumían dietas ricas en  aspartame, y reportaron fallos de memoria más largos que los estudiantes que no consumieron este aditivo.


El Aspartame provoca depresión y estado de ánimo irritable

En el estudio no se vio que los estudiantes tuvieran síntomas de depresión después de comer la dieta baja en aspartame. Sin embargo los estudiantes después de la dieta alta en aspartame, sí empezaron a tener síntomas de depresión. Los participantes también mostraron significativamente más irritabilidad después de consumir la dieta alta en aspartame.

Los investigadores creían que estos resultados fueron consistentes con un estudio anterior a ciegas, aleatorio, cruzado; que se llevó a cabo para demostrar la depresión severa y se relacionó directamente con el aspartame. Este estudio se hizo con 40 participantes que tenían depresión y 40 participantes que no tenían depresión, y se les dio comida con contenidos aún más altos de aspartame (30 mg / kg de peso corporal / día). Sorprendentemente ese estudio tuvo que ser interrumpido antes de tiempo debido a varias reacciones adversas graves sufridas por los participantes deprimidos que consumieron aspartame.

Los investigadores observaron que en realidad es la composición química del aspartame la responsable de sus efectos sobre el cerebro. El aspartame genera ácido aspártico – conocido por ser un neurotransmisor excitatorio –, fenilalanina y metanol. El metanol, que es también conocido como alcohol de madera, se convierte en formaldehído.

Otros investigadores han encontrado una relación entre los aumentos sustanciales en fenilalanina y ácido aspártico, y las reducciones en la producción de dopamina y serotonina después de la ingestión de aspartame.

Estos investigadores señalan que existen relativamente pocos estudios clínicos hasta ahora para medir los efectos neuroconductuales de consumo de aspartame a corto plazo. Se necesita más investigación, especialmente sobre los efectos a largo plazo del uso diario del aspartame.


Principales productos que contienen aspartame

 Refrescos light (zero)

Yogures

Goma de mascar

Salsas de cocina


Patatas fritas
 
Edulcorante de mesa

Bebidas en polvo

Aguas saborizadas

Productos sin azúcar

Cereales



Los productos anteriormente mencionados son sólo algunos de los muchos que contienen aspartame. A pesar de la gran cantidad de evidencia obtenida a través de los años demostrando que el aspartame es una toxina peligrosa, se ha mantenido en el mercado mundial, con la excepción de unos pocos países que lo han prohibido.

En respuesta a la creciente conciencia sobre los peligros de los edulcorantes artificiales, Ajinomoto – fabricante del  aspartame – se convierte a una nueva estrategia maliciosa que pretende engañar a público con el cambio de nombre y de marketing para comercializarlo  como (edulcorante) natural. El edulcorante artificial aspartame ahora ha sido rebautizado y llamado “AminoSweet”.



¿ Cómo evitar el aspartame ?

Hoy en día el aspartame se encuentra en muchos productos comunes por lo que es cada vez más difícil evitarlo por completo. Se debe leer meticulosamente las etiquetas de todos los alimentos envasados.

Probar en su lugar la Stevia. Es un endulzante completamente natural hecho directamente de las hojas de una planta originaria de América del Sur. También se la conoce como “sweetleaf” o “azúcar verde”. La stevia está libre de calorías.
Imagen: aspartame-stevia 

La miel y el xilitol son otras buenas alternativas naturales.




No sabiendo a qué atenerse con respecto al aspartame, el mejor consejo que se podría dar sería sin dejar de consumirlo, por lo menos de limitarlo, con el fin de aplicar el principio de precaución. La reacción en respuesta al consumo de aspartame puede diferir de una persona a otra y si el aspartame provoca en un consumidor una reacción de intolerancia cualquiera que sea, se le aconseja evitar esta sustancia en el futuro.





marzo 22, 2013

Las drogas causan daños irreversibles en la memoria de los jóvenes



Las drogas destruyen las neuronas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a las drogas como sustancias que, introducidas en el organismo por cualquier vía, producen una alteración del funcionamiento natural del sistema nervioso central del individuo y pueden crear dependencia psicológica, física o ambas.

Las drogas son sustancias tóxicas, que al incorporarlas en nuestro cuerpo de forma oral, inhaladas o inyectadas, provocan cambios importantes en la capacidad mental y en las actividades de sentir, pensar y percibir la realidad. Las drogas actúan directamente en el sistema nervioso central afectando la memoria, la coordinación motora, la visión, el oído, el tacto, los reflejos, el habla y producen una "sensación de bienestar" momentánea, que hace que la persona olvide o evada sus problemas, no sienta frío o hambre y pierda todo el sentido de la realidad.

El consumo de las drogas intensifica las sensaciones pero puede causar pérdida de memoria y alteraciones en el cerebro. Afecta, daña y lesiona diferentes partes del cerebro, como la zona frontal y temporal. La primera regula funciones como la atención, la memoria, la concentración e incluso la generación de ideas y toma de decisiones. La segunda se encarga de la comprensión y creación del lenguaje, memoria a largo plazo y el reconocimiento físico de las personas. El volumen de la masa cerebral puede disminuir según la sustancia, cantidad administrada y características de cada persona. Los movimientos y el equilibrio se ven deteriorados y los reflejos se vuelven lentos, lo que expone a los consumidores a accidentes, caídas, movilidad agitada o acelerada, temblor de manos y cuerpo, e incluso convulsiones. “Hay organismos que no se recuperan ni reponen, y hasta pueden morir en su primer consumo”.

Consumir drogas activa el sistema de motivación-recompensa (ubicado en el cerebro) y provoca en el individuo un placer hasta 300 veces mayor en comparación con otras actividades gratificantes. Afecta la transferencia de información entre neuronas, conocida como sinapsis. Cuando la sustancia adictiva se adhiere a los tejidos grasos produce lesiones en la estructura de la membrana de estas células cerebrales e, inclusive, su muerte.

El ‘Binge Drinking’

‘Atracón de bebida’ o ‘borrachera’ ocasiona graves consecuencias en la salud de los adolescentes provocando daños cerebrales y alteraciones que afectan a la memoria, la capacidad intelectual o de aprendizaje. Esta ha sido una de las conclusiones que resaltan los expertos que se han dado cita el 26 de marzo 2012 en la Primera Jornada de Divulgación científica ‘La ciencia al alcance de todos’ organizada por Fundación para el Estudio, Prevención y Asistencia a las Drogodependencias (FEPAD) en colaboración con la Universidad CEU Cardenal Herrera.

Uno de los aspectos que han abordado los expertos ha sido la problemática del consumo excesivo de alcohol por parte de adolescentes en cortos periodos de tiempo. El Binge Drinking, que supone un consumo de 60 gr en varones y 40 gr en mujeres durante un intervalo temporal de dos horas, produce alteraciones estructurales y funcionales en el cerebro de jóvenes y adolescentes.

La investigación de FEPAD llevada a cabo sobre esta materia deja la evidencia de graves consecuencias como daños en el cerebro que persisten con el tiempo. Así, una de las zonas afectadas son los lóbulos frontales, ocasionando peor rendimiento en procesos de atención, razonamiento, planificación, toma de decisiones, control comportamental, etc. Además, afecta al hipocampo, que es la zona relacionada con la memoria. De este último aspecto cabe añadir que a los dos años de seguimiento persisten las dificultades en tareas cognitivas, incluso entre jóvenes ex-consumidores.

Por ello, la toxicidad del etanol puede alterar la plasticidad cerebral y modificar de forma irreversible ciertas regiones cerebrales en el adolescente. Según han indicado expertos en la materia, los sujetos que comienzan a beber a una edad temprana tienen mayor riesgo de sufrir problemas de adicción al alcohol cuando son adultos.

Por otro lado, respecto al policonsumo de alcohol junto con otras drogas, a través de investigaciones apoyadas desde FEPAD se observa que la combinación de alcohol y éxtasis, reduce la sensación de embriaguez de alcohol y aumenta la euforia del éxtasis. Se incrementan la presión arterial, frecuencia cardiaca y temperatura respecto al éxtasis solo. La combinación de estas dos sustancias tiene graves consecuencias porque genera una falsa sensación de ejecución adecuada que tiene importantes implicaciones en el funcionamiento motor en general del consumidor.

La cocaína modula el sistema emocional de la persona adicta a esta sustancia

Otra de las problemáticas abordadas en la Jornada ‘La ciencia al alcance de todos’ es la adicción a la cocaína y las consecuencias en salud mental para la persona adicta. Según los expertos, la última investigación sobre Neuroimagen y Neurobiología de la Drogadicción: Cocaína, evidencia que esta droga modula el sistema emocional del consumidor adicto hasta el punto de perder interés por actividades placenteras cotidianas.

En este sentido, ‘el sistema de la recompensa’ es un sistema natural por el que una persona tiende a repetir una acción que le resulta placentera o gratificante, como puede ser ir al cine, deporte, degustar una comida…etc. Se ha comprobado que en pacientes adictos a la cocaína el sistema de recompensa está deteriorado, de manera que la persona con adicción a esta sustancia canaliza ese deseo de repetir una acción placentera únicamente al hecho de consumir esta droga perdiendo interés por el resto de estímulos naturales o placenteros.

Todo ello explica conceptos muy relacionados con las personas adictas a la cocaína como son la impulsividad o deseo intenso de consumir esa droga.

Nuevas formas de consumo de drogas entre los jóvenes

La Fundación para el Estudio, Prevención y Asistencia a las Drogodependencias, FEPAD, a través del Sistema de Detección Temprana (SDT) ha detectado la aparición de nuevas formas de consumo entre los jóvenes, y de una nueva figura que emerge en los espacios de ocio juveniles.

Se trata de personas que inducen a grupos de jóvenes al consumo de determinadas sustancias adictivas, en concreto alucinógenos. Para captar la atención ofrecen experiencias que ellos relacionan con la introspección, el crecimiento personal o la búsqueda de nuevas sensaciones, y son ellos mismos los que controlan ese momento de consumo que suele realizarse en grupo.

De esta manera, convocan a grupos de jóvenes y les ofrecen nuevas experiencias asesorándolos sobre cómo deben consumirse determinadas sustancias y en qué condiciones (aconsejándoles sobre el tipo de alimentación adecuada), además de informarles sobre las experiencias que pueden producirse.

Las principales sustancias utilizadas para estos fines varían en función de la edad de la población juvenil. De hecho, jóvenes adultos optan por el consumo de peyote y ayahuasca (plantas con efectos alucinógenos), mientras que los más jóvenes optan por el LSD.

En cuanto al consumo de alucinógenos se detecta una popularización del psilocybe (un tipo de hongo con propiedades psicodélicas). Los alucinógenos son drogas que alteran la percepción de la realidad, actúan sobre el cerebro modificando su actividad y originando distorsiones sensitivas y alucinaciones, por lo que pueden ocasionar graves consecuencias para la salud física y psíquica.

Por ello, FEPAD advierte de la necesidad de intensificar las acciones de información a la población juvenil sobre los riesgos derivados del consumo de drogas, y especialmente en un contexto en el que se está produciendo un cambio en las tendencias y hábitos de consumo y están apareciendo nuevas sustancias, cuya composición está cada vez más adulterada y los efectos son más nocivos, a la vez que desconocidos en muchas ocasiones.





Diez reglas para padres sobre prevención del uso de drogas en niños y adolescentes





1. Establecer un estándar familiar acerca del uso de sustancias

Dichas reglas deben ser comunicadas antes de la pubertad.  Los chicos deben saber cuáles son las expectativas de sus padres para cuando sean adolescentes: que no fumen, no ingieran bebidas alcohólicas, no usen marihuana y otras drogas.  Cada familia debe establecer sus propias reglas.  Dichas reglas deben ser repetidas con frecuencia, cuando se da la ocasión, (por ejemplo la muerte de un conocido por cáncer de pulmón, un accidente grave asociado con intoxicación alcohólica, etc.).



2. Establecer consecuencias por no cumplir con las reglas

Las penalidades no necesitan ser represivas, ni excesivas, simplemente deben ser anunciadas de antemano y mantenidas en forma consistente.  Puede ser útil establecerlas con la participación de los hijos, al comienzo de su adolescencia.  Ejemplos: pérdidas de privilegios, restricción del uso de teléfono, "arresto domiciliario", etc.



3. Tener tiempo disponible
Dedicar una porción de tiempo todos los días para conversar con los hijos acerca de lo que está pasando en sus vidas, cómo se sienten, qué es lo que piensan.
Debe dejárseles hablar, no es necesario tener la respuesta, sino escuchar atentamente, respetando sus experiencias y sentimientos.

4. Ayudar a los hijos a que establezcan objetivos personales
Estas metas pueden ser académicas, atléticas y sociales.  Los objetivos deben ser a corto plazo (este mes) y a largo plazo (un año a dos).  Es importante enseñarle a los hijos a tolerar sus inevitables fracasos, enseñándoles que son oportunidades para crecer y no para desanimarse.

5. Conocer a los amigos de los hijos
Conocer también a los padres, encontrarse con ellos y compartir conocimientos.

6. Darles confianza
Ayudar a los hijos a que se sientan bien con respecto a sí mismos y sus éxitos, pequeños y grandes.
Esto significa entusiasmarse por lo que los atrae.  La vida es una aventura que vale la pena compartir con los hijos, que crecerán rápidamente y se irán en pocos años del hogar.

7. Establecer un sistema para la resolución de conflictos
Los hijos a veces no están de acuerdo con todos los reglamentos de la casa.  La realidad es que los padres están a cargo de la familia y por ende, sus decisiones constituyen los reglamentos.  Pero la mejor manera de mantener la autoridad es cuando los padres se mantiene abiertos a las peticiones de sus hijos.  Es útil establecer un proceso de apelación que incluya una consulta con alguien respetado por ambas partes (otro miembro de la familia, un médico, un vecino respetado, un sacerdote, etc.). Los padres pueden usar este mismo sistema cuando hay desacuerdos profundos entre ellos acerca de cómo educar a sus hijos, sin demostrar desacuerdos en presencia de ellos.  Los padres más exitosos son los que se mantienen abiertos a nuevos aprendizajes y se adaptan a los cambios, a menudo totalmente imprevistos.

8. Hablar acerca del futuro de los hijos desde una edad temprana y frecuentemente
¿Qué esperan de sus hijos? ¿Qué pueden esperar ellos de sus padres?  Los hijos deben saber que el tiempo que vivirán con sus padres es limitado, que serán adultos y se irán del hogar y que en ese momento pagarán sus cuentas y establecerán sus reglas.  Dicho cambio varía en las diversas clases sociales, pero habitualmente se da entre los dieciocho y los veinticinco años.  En la realidad los hijos se transforman en adultos cuando dejan el hogar paterno y se mantienen financieramente, más que con la mayoría de edad legal.  Hasta tanto los hijos no sean adultos independientes, deberán aceptar la autoridad parental.  Por supuesto que dicha autoridad debe ser ejercida para beneficio de los hijos.

9. Disfrutar de los hijos
Una de las felicidades más grandes de la vida es tener a los hijos en la casa.  Los padres deben trabajar con los hijos para que el hogar sea un lugar positivo para todos.  Esto significa trabajo de equipo y respeto mutuo.

10. Ser un padre/madre "entrometido/a"
Es importante hacerle preguntas a los hijos, saber dónde están y con quien.  Esta información es necesaria para ser padres efectivos.  No se puede volar con los ojos vendados y evitar un desastre cuando se es piloto de una familia.  Los hijos deben saber porqué los padres son entrometidos: porque se trata del trabajo de ser padres y porque se los quiere.

Fuente : Dr.  Robert Du Pont, ex director del Instituto Nacional de Abuso de Drogas de Estados Unidos.


Diez pasos para ayudar a su hijo a decir no a las drogas

1. Hable con sus hijos acerca del alcohol y las demás drogas
Comprobar que poseen ideas erróneas y falsos mitos en torno a las propiedades de las drogas o el alcohol. Usted puede ayudar a que sus hijos dispongan de la información correcta.

2. Escuche realmente a sus hijos
Los niños pueden hablar mejor sobre un tema con aquellos padres que saben escuchar. Si usted les escucha atenta y activamente, sus hijos compartirán sus experiencias.

3. Ayude a sus hijos a sentirse bien consigo mismo
Sus hijos se sentirán mejor si usted tiende a alabar sus logros, también sus esfuerzos. Fortalecerá su autoestima si critica sus acciones y no a ellos como personas.

4. Ayude a sus hijos a desarrollar valores firmes y adecuados
Un sistema firme de principios y valores puede ayudarles a tomar decisiones basadas en hechos reales y no en la presión ejercida por sus amigos-compañeros.
Para ayudarles, sus mensajes al respecto serán claros y coherentes, razonando sus afirmaciones.

5. Sea un buen ejemplo para ellos
Los padres son modelos para sus hijos, aunque no lo quieran. Por eso, sus actitudes hacia las drogas y sus hábitos de consumo de alcohol y drogas influyen decisivamente en el comportamiento de su hijo, déles un ejemplo saludable.

6. Ayude a su hijo a afrontar la presión de los compañeros
Los hijos que han aprendido a ser respetuosos, cariñosos y seguros de sí mismos, tienen más posibilidades de afrontar la presión dentro del grupo de amigos para tomar drogas y decir NO, firme y convencido.

7. Establezca normas dentro de la familia sobre las drogas y el alcohol
Es muy útil establecer reglas específicas respecto al consumo de alcohol, tabaco y demás drogas dentro del hogar, así como las consecuencias si alguien no cumple la norma propuesta. Las reglas en la familia ayudarán a su hijo a decir NO ante la presión de grupo.

8. Fomente las actividades sanas y recreativas
Estimule la participación de sus hijos en este tipo de actividades, procurando su diversión y desarrollo: deportes, lectura, música, asociaciones juveniles. Tan importante como lo anterior, es realizar actividades "con" sus hijos: excursiones, juegos, visita a museos, etc.

9. Agrúpese con otros padres
Únase a otros padres y hable sobre el consumo y la prevención del alcohol y las demás drogas. Esto le ayudará a comparar y reforzar las pautas de actuación que lleva a cabo dentro de su familia.

l0. Solicite ayuda si tiene algún problema relacionado con el alcohol o las drogas
Hablar y observar a su hijo le permitirá discernir si quizás su hijo se está iniciando en el consumo de alcohol o drogas. Si descubre que puede haber un problema incipiente, no dude en pedir ayuda lo antes posible.

EVITE
Desesperarse. No todos los que se inician en el consumo de las drogas se convierten en consumidores habituales.

Culparle, ni echarle en cara todo lo que usted ha hecho por él.

Convertirse en perseguidor, obsesionado por seguir sus pasos.

La crítica continuada y violenta de su comportamiento.

Utilizar el castigo como único recurso.

Acosarle continuamente.

Desentenderse de él no prestándole atención.


Las amistades del adolescente

Los grupos de amigos proporcionan:

·   un sentido de pertenencia y una sensación de sentirse valorados,
·   un lugar donde encajar cuando no se sienten ni niños ni adultos,
·   confianza aumentada ya que son aceptados por el grupo,
·  un sentido de seguridad y de ser entendido por otros que están pasando por las mismas
    experiencias,
·   un lugar seguro para probar valores e ideas,
·   ayuda en el movimiento hacia la independencia,
·   práctica para llevarse bien con el sexo opuesto,
·   maneras de conocer a nuevas personas,
·   amistades,
·   aprender a dar y tomar,
·   influencia en la toma de decisiones sobre su vida.


Problemas que los amigos pueden presentar a los padres:

·   Largas horas en el teléfono, aunque se hallan visto todo el día en el colegio. Los adolescentes necesitan pasar muchos tiempo juntos. ¡Si ellos están en el teléfono no están en las calles!

·   Su casa puede parecer invadida con personas jóvenes. Si ellos están en su casa significa que se sienten cómodos con usted y usted puede observarlos a ellos. 

·   Algunos de los amigos pueden hacer cosas que están fuera de las reglas de la casa:
Fumar, beber o tocar música fuerte.
Devorar la comida de la heladera.
Ejercer presión para beber el alcohol de los padres.
Querer mirar videos prohibidos.
Querer tener actividades sexuales en su casa.

Qué pueden hacer los padres

Algunos padres limitan el tiempo del día que sus adolescentes pueden tener llamadas telefónicas largas. Otros pueden usar la "llamada en espera" en su teléfono, para que si una llamada entra para ellos, pueda tomarse.

Hay ventajas cuando los amigos de sus adolescentes están en su casa, pero se necesita poner algunas reglas claras.

Se puede poner zona de fumadores y zona de no fumadores.

A veces usted puede cambiar el uso de sus cuartos para que haya un espacio para los adolescentes, y un espacio para los padres y cualquier niño más joven en la familia. Esto les da algún retiro a los adolescentes que ellos agradecerán y encima protegerá su salud. 

Sea claro sobre qué videos se permite ver en su casa y por qué.

Si hay presión en sus adolescentes para hacer una incursión en su alcohol, haga las reglas. Si es necesario ponga cerradura. 

Hable con su adolescente y sus amigos sobre sus valores sobre las actividades sexuales y lo que usted está deseoso permitir en su casa.