octubre 25, 2014

Nuevo Diagnóstico y Tratamiento del Autismo




Avances de la genética y el escaneo en 3D del autismo

Programa de estimulación neurológica del autismo


Consiste en realizar un estudio genético del niño y analizar su historia clínica para establecer una dieta personalizada y administrar suplementos médicos capaces de modificar la expresión de los genes.

El nuevo tratamiento, según el Dr. Lao, promotor de este proyecto (marzo 2014), se basa en la medicina genómica, que analiza la expresión de los genes, para ver si existe riesgo de enfermedad en el paciente. Para ello se le realiza un seguimiento mediante análisis de sangre con el fin controlar la expresión de esos genes. Si se detecta marcadores de autismo, se establece una dieta personalizada, por ejemplo, en el caso de déficit en el sistema inmunológico se instaura dieta antiinflamatoria (baja en grasas saturadas y en azúcar y rica en ácidos grasos Omega–3). También se administran suplementos.

Perfil genético del niño autista

Los niños autistas muestran un perfil genético concreto, ya que en ellos suelen estar presentes dos factores: mal funcionamiento del sistema inmune y baja tolerancia a tóxicos. En el 70% de los casos estos niños tienen comprometida la función del sistema inmune, tienen tendencia a padecer enfermedades autoinmunes (celiaquía, enfermedad inflamatoria intestinal, asma, etc.). Además también muestran una baja tolerancia a tóxicos (polución, tabaco, metales pesados contenidos en los pescados grandes, etc.), porque les fallan los mecanismos de protección innata.


Investigación genética y el escáner en 3D

Estudio genético del autismo

Los recientes avances de la genética y el escaneo en 3D hacen vislumbrar la esperanza de una posible medicación gracias a un consorcio público y privado en el que participan la Unión Europea y la industria farmacéutica. (junio 2013).

Hay docenas de genes responsables del autismo. Muchos están involucrados en el desarrollo de las neuronas, y en particular en el funcionamiento de la sinapsis y la transmisión del impulso nervioso. Ssi los genes son defectuosos, se debilita la sinapsisEn el laboratorio del Instituto Pasteur de París los investigadores han realizado una mutación genética a un ratón, desactivando un gen asociado al autismo.

Los investigadores examinan el tipo de contacto entre los ratones. En la primera bandeja hay dos ratones normales y en la segunda hay un ratón normal y otro mutante. A la izquierda los dos ratones buscan el contacto entre sí, mientras que a la derecha, el ratón mutante no está interesado en su congénere.

Los investigadores han validado este modelo para probar tratamientos y reparar anomalías genéticas.

Thomas Bourgeron, especialista en investigación genética explica que al paciente primero lo examina un psiquiatra, que hace el diagnóstico de autismo. Después se toman muestras de sangre, y se aísla el ADN, para ver todos los cromosomas 11 de un individuo. Al recorrer virtualmente ese genoma, a veces se encuentra una ruptura de la señal con una bajada súbita. Esta señal que baja muestra que el niño ha perdido 1, 2, 3, 4, 5 millones de letras. Y al perder esos 5 millones de letras, pierde también todos sus genes. El trabajo de laboratorio para este niño, consiste en tratar de comprender, cual o cuáles de entre todos esos genes serían responsables del autismo en esa persona.


Estudio comparativo de escáneres en 3D

El profesor de Psiquiatría, Declan Murphy del King’s College de Londres explica  que se trata de utilizar la información del cerebro para que se vea toda su riqueza en 3D. Se toman todas las informaciones tridimensionales para determinar como es la imagen del cerebro de una persona con autismo y así utilizar esa imagen para identificar a los individuos con o sin autismo.

Con estos estudios y experimentos se trata de lograr no solo un nuevo diagnóstico más fiable, sino también un tratamiento para el autismo.

En base a este proyecto se deben unir todas las diferentes tecnologías. El escáner cerebral que permite ver lo que sucede en el cerebro, los conocimientos sobre genética, y sobre cuestiones de proteínas. Al reunir toda esa información se podrá desarrollar los llamados biomarcadores, que sirven para medir. Porque para dosificar un tratamiento se necesita tener algún tipo de medición. Esos criterios de evaluación permitirán estudiar si el tratamiento es eficaz o no.



Nuevo método de cribado mediante un mapa digital

Estudio publicado en  julio 2013 en Frontiers in Integrative Neuroscience y financiado con una beca de la Fundación Nacional de Ciencia, en Estados Unidos. Los investigadores han desarrollado un nuevo método de cribado para diagnosticar el autismo, que a diferencia de los métodos actuales no se basa en criterios subjetivos.

La nueva técnica permite un diagnóstico precoz, objetivo y preciso del autismo, midiendo pequeñas fluctuaciones en el movimiento y utilizando un mapa digital en tiempo real del sujeto que puede determinar el grado exacto en que sus patrones de movimiento difieren de los individuos en vías de desarrollo más típicas.

Los estudios, fueron dirigidos por Elizabeth Torres, neurocientífica computacional, y Dimitri Metaxas, científico de la computación, de la Universidad de Rutgers, en colaboración con Jorge V. José, físico teórico y neurocientífico computacional de la Universidad de Indiana.

El nuevo sistema, incluso en los niños que no hablan y adultos con autismo, puede diagnosticar subtipos de autismo, identificar las diferencias de género y hacer un seguimiento del progreso individual en el desarrollo y tratamiento. El método también se puede aplicar a los bebés.

Esta investigación podría abrir las puertas para la comunidad autista, ofreciendo la posibilidad de un diagnóstico a una edad mucho más temprana y posiblemente permitir el inicio de la terapia más temprano en el desarrollo del niño.

Los investigadores dicen que esta herramienta podría cambiar la forma en que los niños autistas aprenden y se comunican al ayudarles a desarrollar la automotivación, en lugar de basarse en las señales y los comandos externos, que son la base de la terapia conductual para niños con autismo.

Elizabeth Torres y su equipo crearon un soporte digital que funciona como una Wifi. A los niños autistas se les expuso a los medios de comunicación, con vídeos de ellos mismos, dibujos de animales, un videoclip o un programa de televisión de sus favoritos y aprendieron a comunicar lo que querían con un movimiento simple.

Cada vez que los niños atraviesan una región en el espacio por un medio de comunicación que les gusta, es interminable. Empiezan a explorar aleatoriamente sus alrededores, buscan en el espacio ese punto y luego lo hacen de forma sistemática. Una vez que ven una conexión de causa y efecto, se mueven deliberadamente. La acción se convierte en un comportamiento intencional.

Los investigadores encontraron que de los 25 niños en el estudio, la mayoría de los cuales no utilizaba el lenguaje verbal, aprendieron de forma espontánea a elegir sus medios de comunicación favoritos y conservaron ese conocimiento con el tiempo. Los niños aprendieron independientemente que podían controlar su cuerpo para transmitir y conseguir lo que quieren. Los niños tuvieron que buscar ellos mismos el punto mágico. No fueron instruidos.

E. Torres cree que las formas tradicionales de terapia, que ponen más énfasis en el comportamiento socialmente aceptable, en realidad pueden obstaculizar a los niños con autismo por tratarse de mecanismos desalentadores que han desarrollado para hacer frente a sus diferencias sensoriales y motoras, que varían mucho de un individuo a otro.

Se describe este trabajo como verdaderamente innovador y destinado a tener un gran impacto a través de múltiples disciplinas de la ciencia del cerebro. Proporciona un poderoso nuevo marco para la evaluación y clasificación de autismo que no requiere evaluación subjetiva humana e invita a una transformación de las terapias conductuales actuales, desde el énfasis en las terapias basadas en la instrucción a las técnicas de autodescubrimiento por exploración.



La resonancia magnética identifica rasgos distintivos en el cerebro de los autistas

Estudio publicado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford y el Hospital Infantil Lucile Packard, EE.UU. en diciembre 2013, en la revista Biological Psychiatry

Utilizaron un nuevo método para analizar los datos del escáner cerebral con el fin de distinguir a los niños con autismo de los niños con un desarrollo normal. Su descubrimiento revela que la materia gris en una región del cerebro, que afecta a la comunicación social y los pensamientos relacionados con el auto reconocimiento, posee una organización distinta en las personas con autismo.

Mientras que los diagnósticos de autismo se basaban hasta ahora, exclusivamente, en la observación clínica y en los resultados de una batería de pruebas psiquiátricas y educativas, los investigadores han realizado avances hacia la identificación de características anatómicas en el cerebro que ayuden a determinar si una persona es autista.

Los nuevos hallazgos ofrecen una visión única y global de la organización del cerebro en niños con autismo y muestran una relación entre las características de las diferencias de la estructura del cerebro y la severidad de los síntomas del autismo.

Los escáneres cerebrales no reemplazarán completamente los métodos tradicionales de diagnóstico del autismo, que se basan en la evaluación del comportamiento, pero con el tiempo podrán ayudar al diagnóstico en los niños pequeños.

El autismo se presenta en aproximadamente uno de cada 110 niños. Se trata de un trastorno incapacitante que afecta al desarrollo de las habilidades del niño: el lenguaje, la interacción social y la capacidad de sentir cómo uno es percibido por los demás. El estudio comparó datos de resonancias magnéticas de 24 niños autistas de entre 8 y 18 meses con datos de 24 niños de desarrollo típico pareados por edad.

Cerebro en 3D. El método de análisis, llamado «clasificación de faro multivariante», divide el cerebro con una malla tridimensional, luego examina cada cubo del cerebro e identifica regiones en las que el patrón de volumen de materia gris podría ser utilizado para discriminar entre los niños con autismo y los niños con un desarrollo típico. En lugar de comparar los tamaños de las estructuras cerebrales individuales, como han hecho los estudios previos, el nuevo análisis ha generado algo parecido a un mapa topográfico de todo el cerebro. Este tipo de análisis ofrece un enfoque más útil que el anterior. Las estructuras específicas que difieren incluyen la corteza cingulada posterior, la corteza prefrontal medial y el lóbulo temporal medial.

Se puede distinguir entre niños con un desarrollo normal y niños con autismo con una precisión del 92% sobre la base del volumen de materia gris en la corteza cingulada posterior.

Los investigadores planean repetir el estudio en niños más pequeños y hacerlo extensivo a grandes grupos de sujetos. Si los resultados se confirman, el nuevo método ofrecería varias aplicaciones en el diagnóstico y el tratamiento del autismo. Por ejemplo, los escáneres cerebrales podrían eventualmente ayudar a distinguir el autismo de otros trastornos de la conducta, como el trastorno de hiperactividad por déficit de atención, o podrían predecir si los niños de alto riesgo, como los que tienen hermanos con autismo, van a desarrollar también el trastorno. El escaneo del cerebro también podría ser capaz de predecir qué tipo de déficit se produce en un niño con un nuevo diagnóstico de autismo, permitiendo a los médicos dirigir sus tratamientos.


Controversia

No se puede diagnosticar autismo utilizando únicamente imágenes cerebrales

El bioestadístico y doctor en ciencias Nicholas Lange del Hospital McLean, realiza una advertencia en la revista Nature sobre el uso de imágenes de escáneres cerebrales para diagnosticar autismo, e insta a una mayor concentración en la realización de grandes estudios, a largo plazo y multicéntricos para identificar la base biológica del trastorno.

Para diagnosticar el autismo fiablemente, se necesita entender mejor lo que se distorsiona en las personas con el trastorno. Hasta que la base biológica sólida se encuentre, cualquier intento de usar imágenes cerebrales para diagnosticar autismo será inútil.

Aunque advierte contra el uso actual de las imágenes cerebrales como una herramienta de diagnóstico, él es un fuerte defensor de la utilización de esta tecnología para ayudar a los científicos a entender mejor el autismo. A través del uso de diversas técnicas de imagen del cerebro, incluyendo imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf), tomografía por emisión de positrones (TEP), y IRM volumétrica, Lange señala que los investigadores han hecho importantes descubrimientos relacionados con la temprana ampliación del trastorno en el cerebro, como los que tienen autismo centrado en la interacción social y el papel de la serotonina en personas con autismo.


Lo que las personas con autismo y sus padres necesitan con urgencia es que se lleve a cabo 
estudios a gran escala que conduzcan a encontrar marcadores biológicos fiables, sensibles 
y específicos de autismo con alto valor predictivo que permitan a los médicos identificar 
intervenciones que mejoren la vida de los personas con el trastorno.

octubre 15, 2014

La Hortensia es la Nueva Marihuana




Fumar hortensias puede tener efectos alucinógenos y eufóricos, y el resultado puede ser parecido al del cannabis


Innovación de drogas psico-activas a toda velocidad

De acuerdo con el Informe Mundial sobre las drogas 2013, de la Organización de las Naciones Unidas cada vez existen nuevas drogas que impactan en la salud y que ponen en riesgo la vida de las personas. En el último Informe Europeo sobre Drogas realizado por el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías refleja que sólo en el año 2013 aparecieron hasta 73 nuevas sustancias no controladas en Europa y esta cifra corresponde solamente a aquellas sustancias de las que se obtuvo algún antecedente, sin considerar aquellas que quedaron en el ámbito del anonimato a nivel publico.

El informe recalca una tendencia que ya comenzó años atrás y que parece acentuarse: el consumo de drogas tradicionales como las derivadas del opio o la cocaína se estabiliza, mientras que sube el de estimulantes sintéticos y en Internet proliferan nuevos tipos de estupefacientes que se venden de forma legal.

Este tipo de sustancias aparecen y desaparecen en espacios cortos de tiempo y no permite que los países puedan prohibirlas, y si se logra someterlas a medidas de control, la mayoría suele sustituirse rápidamente, lo que dificulta de sobremanera la adopción de medidas de intervención en este ámbito.

Nueva droga de moda en Europa

Entre febrero y mayo las hortensias comienzan a florecer y esta bella especie que tan bien se da en los climas atlánticos deja ver su explosión de color durante todo el verano, lo que la ha convertido en una de las plantas favoritas de los paisajistas del mundo.


Es la nueva moda en países como Francia o Alemania, donde las autoridades ya han detectado robos masivos de este tipo de plantas en parques, jardines o cementerios.

El robo de esta planta se ha vuelto tan popular, que las autoridades alemanas y francesas sospechan que ha surgido en Europa central la existencia de un mercado de estupefacientes sustitutivo de la marihuana.

Este extraño y nuevo fenómeno se ha vuelto popular y conocido gracias a Internet, donde diferentes sitios y blogs relatan los efectos alucinógenos de las hojas y los pétalos de la hortensia tras un sencillo manipulado.



El método para fumar hortensias es muy simple, sólo hay que deshojar la planta y poner sus tallos y sus pétalos a secar. Después, papel de liar, y listo. Los adolescentes son el grupo de edad que consume este tipo de sustancia e Internet es la vía por la que se está propagando esta nueva y peligrosa tendencia.

Hortensia. La Hydrangea, más conocida como  hortensia, es una planta que da una flor organizada en conjuntos con forma de crespón.  Las hojas (en baja concentración) como las flores (en mayor concentración) contienen un compuesto llamado hidragina, un glucósido cianógeno, pariente del cianuro.



Los canutos de hortensias, según los expertos, producen sensaciones alucinógenas y de euforia, sus efectos pueden llegar a asemejarse a algunos tipos de marihuana pero su consumo en dosis muy altas puede llegar a ser letal. La combustión de los pétalos y los tallos de la hortensia produce cianuro de hidrógeno, componente del macabro gas Zyklon B con el que los nazis de Hitler exterminaron a millones de personas en los campos de exterminio.




El cianuro de hidrógeno (HCN) o ácido cianhídrico, es un líquido incoloro, muy venenoso y altamente volátil, que hierve a 26 grados centígrados. Se produce en grandes cantidades en todo el mundo por la industria química para usarse en tintes, explosivos, producción de plásticos. También las frutas que tienen una semilla grande, como el aguacate o el albaricoque, contienen pequeñas cantidades de cianuro de hidrógeno.

La evaporación de esta sustancia a 20 grados, produce una concentración nociva de la misma en el aire, provocando confusión mental, somnolencia, dolor de cabeza, náuseas, convulsiones, jadeo, pérdida del conocimiento, enrojecimiento de los ojos y la muerte. Graves consecuencias para la salud que pueden ya haber sufrido alguno de los nuevos fumadores de hortensias.

Consecuencias de fumar hortensias

La combustión de esta planta libera cianuro de hidrógeno, una sustancia tóxica que provoca daños cerebrales y lesiones nerviosas.

Según los especialistas, fumar continuamente esta planta puede tener riesgos mortales por un posible fallo en el sistema respiratorio y nervioso. Esta sustancia psicoactiva, es muy toxica y puede causar asfixia.

Los síntomas de intoxicación son de tipo gastrointestinal, los que pueden ser severos, incluso con presentación de diarrea hemorrágica.

El cianuro de hidrógeno que generan los canutos de hortensia se acumula en el cuerpo y el alcohol puede potenciar los efectos de fumar este nuevo sustitutivo de la marihuana, porque actúa como vasodilatador.

Si se produce una exposición de corta duración, la sustancia es irritante en ojos y en el tracto respiratorio y puede causar efectos en la respiración celular, dando lugar a convulsiones y pérdida del conocimiento, pudiendo incluso llegar a producir la muerte.


 “Mi experiencia con un porrito de doña Hortensia”



Encontré un artículo que hablaba de la nueva marihuana en Alemania y Francia, por lo tanto las autoridades estaban así cómo súper preocupadas porque estaban robando muchas hortensias, incluso en muchos cementerios.

Caminé a mi jardín, pero al llegar las flores estaban todas secas por el sol, tomé una y me dije, esto de algo servirá. Preparé mi súper porro de hortensias, salí al jardín a fumarlo.

Al principio no sentí nada, pero de repente  sentí que mis labios estaban hinchados, onda botox o similares, al mirarme al espejo, no tenia nada, pero sentí exactamente eso, pero en realidad sólo se habían secado. Después entré a casa y me senté en el sofá y comencé a relajarme mucho, después me encontraba totalmente relajado, un efecto totalmente similar a un porro bien satánico, me sentía súper bien, tranquilo, “todo bueno nada malo”.

Esto duró alrededor de una hora y media, al rato comencé a sentir taquicardia y mucho frío, después noté que ya estaba sintiendo muchos escalofríos, en ningún momento sentí el deseo de comer o sentir mucha sed, sólo mucho frío.

Ahora tengo un dolor de cabeza horrible y el que quiera probar esta flor, que lo intente, pero al menos ya tendrán idea de lo que les va suceder.

Al menos yo no la consumiré nuevamente.


Los programas de control de consumo de drogas a nivel de salud pública desempeñan un papel primordial. Deben ser capaces de enfocar las intervenciones de manera integral y abarcar el problema del consumo y abuso de sustancias de forma multidisciplinaria y no solamente limitarse al consumo, alertando a los posibles consumidores de los peligros que implica para la salud esta moda.

Ver :


octubre 07, 2014

Sistema Glinfático de Limpieza del Cerebro





El cerebro necesita un sistema de limpieza


El cerebro necesita de un sistema de "limpieza", de la misma forma que el resto del cuerpo lo hace a través del sistema linfático. Desechos que necesitan ser evacuados de la misma forma que lo hacen el resto de órganos.

Neurocientíficos de la Universidad de Rochester Medical Center  liderados por Maiken Nedergaard y Jeffrey Iliff  descubrieron un sistema, no conocido previamente, que drena los desechos desde el cerebro a un ritmo muy rápido. Los hallazgos fueron publicados en julio 2012 en Science Translational Medicine.

Maiken Nedergaard y Jeffrey Iliff 
Según los investigadores se trataría de un sistema de "drenaje" actuando como tuberías en el cerebro que eliminan los desechos. Un sistema denominado por los neurocientíficos como sistema glinfático por su similitud al linfático. Es la combinación de los términos “glia” y “linfático”.

Lo que la Dra. Nedergaard  autora principal del estudio   y su equipo buscaban en el cerebro era un equivalente del sistema linfático. Realizando experimentos con ratones, cuyos cerebros son muy similares al cerebro humano, descubrieron que, mientras estos dormían, unas células del tejido cerebral conocidas con el nombre de células gliales, que son a su vez las responsables de mantener la homeostasis (equilibrio en un medio interno) y proteger a las neuronas, aumentaban su espacio intersticial haciendo que el volumen del cerebro se incrementara hasta en un 20%.

Arteria en el cerebro de un ratón.
El color verde muestra el líquido cefalorraquídeo
en un canal exterior de la arteria
De esta manera, se formaba una red de canales entre estas células que permitía el paso de un fluido acuoso cerebroespinal llamado líquido cefalorraquídeo, el cual es, a su vez, el responsable de limpiar los desechos producidos por el cerebro a lo largo de todo el día y de llevar nutrientes al tejido cerebral a través de un proceso conocido como difusión.

Para estudiar la vida de todo el cerebro, el equipo utilizó una tecnología relativamente nueva, la microscopia de excitación de dos fotones para analizar el tejido de cerebros de ratones, lo que permitió a los científicos observar el flujo de la sangre, líquido cefalorraquídeo y otras sustancias en el cerebro de un animal vivo, identificando, describiendo y analizando lo que viene a ser un extenso y hasta ahora desconocido sistema de conducciones encargado de expulsar residuos del cerebro.

El equipo espera que estos resultados tengan implicaciones para muchas condiciones que afectan al cerebro, como una lesión cerebral traumática, la enfermedad de Alzheimer, derrame cerebral y la enfermedad de Parkinson.

Ahora que ya se sabe cómo funciona el sistema glinfático, se plantea una segunda cuestión aún más importante: comprender cómo funciona, qué ocurre en el cerebro para que se eliminen residuos, con vistas al tratamiento de trastornos neurológicos.



El sistema glinfático : "El camión de la basura" del cerebro

Antes del descubrimiento del sistema glinfático, algunos científicos habían llegado incluso a especular que los subproductos de la función celular eran de algún modo “reciclados” por las células del cerebro.

Maiken Nedergaard, informa que la investigación demuestra que el cerebro se limpia de manera mucho más organizada y a escala más grande de lo que se creía. Es como si el cerebro tuviera dos recolectores de basura: uno lento que ya se conocía y uno rápido que se acaba de conocer. Dada la alta tasa de metabolismo en el cerebro y su gran sensibilidad, no es de extrañar que sus mecanismos para deshacerse de los residuos sean más especializados y amplios de lo que se creía.

El líquido cefalorraquídeo lleva los
productos de desecho y los nutrientes
al tejido cerebral a través de un
proceso conocido como difusión
El cerebro está rodeado de una membrana denominada membrana aracnoide, además de estar bañado en el líquido cefalorraquídeo. El líquido cefalorraquídeo fluye al interior del cerebro siguiendo las mismas vías que las arterias que transportan sangre. Este fluido es llevado al tejido cerebral por medio de un sistema de conducciones que son controladas por un tipo de células glía, los astrocitos.

El líquido cefalorraquídeo circula a gran velocidad a través del tejido cerebral, barriendo proteínas sobrantes y otros residuos.

El fluido y los residuos son intercambiados con un sistema similar que transcurre en paralelo con las venas y que los expulsa del cerebro hacia la médula, desde donde pasa al sistema linfático y de ahí al hígado, donde finalmente es deshecho.



La barrera hematoencefálica : Un complejo dispositivo de defensa

El cuerpo humano defiende el cerebro como si se tratase de una fortaleza, rodeándolo de un complejo cinturón defensivo con una muy compleja red de entradas y salidas desde las que se controla la entrada y salida de las moléculas: se trata de la barrera hematoencefálica, identificada por primera vez por un médico alemán, Lewandowsky, en 1898, después de haber demostrado en experimentos con ratones que los agentes neurotóxicos afectaban la función cerebral sólo cuando se inyectaban directamente al cerebro y no al sistema vascular, lo cual indicaba que el cerebro estaba “sellado” de algún modo con respecto al resto del organismo.



No obstante, todavía hoy es relativamente poco lo que se sabe de la barrera hematoencefálica. Desde los descubrimientos de Lewandowsky y de los bacteriólogos Ehrlich y Goldmann durante la primera década del siglo XX, transcurrieron seis décadas más hasta que se localizó la situación exacta de la barrera  en las células capilares endoteliales  gracias al uso del microscopio electrónico.



Perspectivas terapéuticas

Los investigadores de Rochester encontraron que más de la mitad de la proteína beta amiloide retirada del cerebro de un ratón en condiciones normales se elimina a través del sistema glinfatico.

Detersivos beta amiloide
En prácticamente todas las enfermedades neurodegenerativas, incluyendo la enfermedad de Alzheimer, los residuos se acumulan y finalmente ahogan y matan a la red neuronal del cerebro. Si el sistema falla para limpiar el cerebro, ya sea como consecuencia del envejecimiento normal, o en respuesta a la lesión cerebral, los residuos pueden empezar a acumularse en el cerebro.

Una de las características principales de la enfermedad de Alzheimer es la acumulación de proteínas beta amiloides en el cerebro, hasta formar “placas” en el cerebro. 

Proteína beta amiloide

Estas proteínas se acumulan en la enfermedad de Alzheimer y contribuyen a la muerte de las neuronas. Durante el sueño, su eliminación es dos veces más rápida que durante el estado de vigilia. 


Estructura tridimensional
de la proteína beta-amiloide.
Se acumula en el cerebro
de pacientes con Alzheimer
Los investigadores inyectaron la beta amiloide en el cerebro de ratones sanos y de ratones genéticamente modificados para desactivar su sistema glinfático. Mientras que los ratones normales son capaces de eliminar rápidamente la proteína de su tejido cerebral, los ratones privados del sistema glinfático tardan mucho más tiempo.

El aumento de la actividad del sistema glinfático podría ayudar a prevenir que la proteína beta amiloide se acumule o podría ofrecer una nueva forma de limpiar las acumulaciones de desechos.

Por tanto, comprender y llegar a modular el sistema cerebral de eliminación de residuos tóxicos abriría nuevas posibilidades de tratamiento del Alzheimer y de otros trastornos neurodegenerativos.


Los científicos también especulan con emplear los elementos de control del sistema glinfático, los astrocitos, para acelerar la eliminación de residuos. Considerar que enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer pueden ser el resultado de una ralentización del sistema glinfático resulta un abordaje completamente innovador de la enfermedad que presenta toda una serie de potenciales tratamientos terapéuticos para aumentar la eficiencia del sistema de limpieza cerebral y prevenir o detener por completo la progresión de la enfermedad.


Dormir permite la limpieza del cerebro

El cerebro pesa unos 1 400 gramos. Consume alrededor de 300 kilocalorías por día. Y puede acoger unas 100 000 neuronas. Es un órgano complejo. Funciona como el motor del cuerpo, pero la rutina, el estrés diario, la mala alimentación, la vida sedentaria y la falta de buenos hábitos de sueño pueden afectarlo poco a poco. En su operación diaria genera síntomas en cadena: cefaleas o dolores de cabeza, de cuello y espalda, visión borrosa, zumbidos, mareos, ansiedad e incluso depresión. Para su correcto funcionamiento, las paredes de las arterias deben estar totalmente libres de sustancias que impidan una buena circulación cerebral. Estos obstáculos son las toxinas. Una de ellas, la
prostanglandina produce inflamación de las arterias.

Existen diferentes estímulos que pueden generar esta intoxicación: los impulsos visuales, como pasar mucho tiempo frente a una computadora; auditivos, el ruido del tránsito, el uso de audífonos a alto volumen; olfatorios, por olores muy fuertes como gasolina, químicos y otros; y los estímulos gustativos, por el consumo excesivo de comida guardada o productos envasados y congelados.

El simple hecho de dormir bien ayuda a eliminar toda la basura cerebral tal como se reveló en la investigación de Rochester. Mientras una persona duerme el cerebro activa su sistema de limpieza glinfático. Este procedimiento barre todas las toxinas existentes, hasta los microorganismos. Este sistema se encuentra diez veces más activo durante el sueño que mientras estamos despiertos. Las células cerebrales reducen su tamaño un 60% cuando dormimos, lo que permite a los desechos ser eliminados más fácilmente.

Al igual que un portero que barre los pasillos cuando la luz se apaga, en el cerebro se producen mientras dormimos grandes cambios que le permiten expulsar la basura y alejar la enfermedad. Hasta ahora no se había entendido bien que el sueño responde a una función esencial y vital de la evolución.

Este descubrimiento podría hacer avanzar la comprensión de las funciones biológicas del sueño, explicaría porqué pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo y podría permitir encontrar tratamientos contra enfermedades neurológicas.


Un fallo en el sistema de "limpieza" podría estar relacionado con el proceso neurodegenerativo

Según un estudio internacional, publicado en Science Translational Medicine en julio 2014, y liderado por el profesor Christian Haass y el Dr. Gernot Kleinberger de la Universidad Ludwig-Maximilians de Munich, con participación del Instituto de Investigación Biomédica del Hospital Sant Pau (IBB), la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y el Hospital Clínic de Barcelona, las personas con niveles reducidos de la proteína TREM2 podrían tener un mayor riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer o demencia frontotemporal.

El trabajo, ha desvelado el mecanismo molecular por el que formas mutadas de esta proteína impiden el funcionamiento correcto del proceso de limpieza de residuos amiloides. El fallo en su funcionamiento impediría el proceso de limpieza del cerebro.

Asimismo, se ha detectado un menor nivel de la forma funcional de la proteína en el líquido cefalorraquídeo de personas afectadas por enfermedad de Alzheimer y demencia frontotemporal.

Por el contrario, en su funcionamiento normal, TREM2 actúa como un potente antiinflamatorio.

El gen TREM2 se expresa principalmente en la microglía, células del cerebro que se encargan de realizar la fagocitosis y de eliminar los residuos celulares que se van acumulando en este órgano, como las fibras amiloides y otros agregados proteicos.

 Desde hace unos años se conoce que las mutaciones en dicho gen causan unas raras y agresivas enfermedades neurodegenerativas denominadas Nasu-Hakola y síndrome FTD-like. Sin embargo, estudios genéticos recientes han vinculado otras mutaciones menos agresivas de este mismo gen a un mayor riesgo a padecer otras enfermedades neurodegenerativas más comunes como Alzheimer, el Parkinson, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o la demencia frontotemporal.

Los investigadores han afirmado la necesidad de seguir investigando, aunque los resultados sugieren que la proteína TREM2 tiene un papel fundamental en la eliminación del amiloide y otras agregados proteícos y que, por tanto, la pérdida de su función podría acelerar los procesos neurodegenerativos. También que podría ser un marcador útil, indicativo de neurodegeneración.



La falta de sueño prolongada puede provocar pérdidas neuronales

Sigrid Veasey del Center for Sleep and Circadian Neurobiology, Universidad de Pensilvania, con su grupo de investigadores publicó un estudio, en marzo 2014 en The Journal of Neuroscience para demostrar que si el déficit de sueño es crónico, el metabolismo cerebral sufre daños graves, las neuronas degeneran.

La mayoría de la gente cree que no dormir lo suficiente afecta a su rendimiento cognitivo, por lo que, para la falta de sueño crónica, que sufren, por ejemplo, trabajadores por turnos, estudiantes o camioneros, una estrategia común es simplemente ponerse al día con el sueño perdido durante los fines de semana, puesto que la sabiduría popular apunta a que esta práctica compensa la “deuda de sueño”.

Utilizando un modelo de ratón de pérdida crónica de sueño, Sigrid Veasey, profesora asociada de Medicina y miembro del Centro de Sueño y Neurobiología Circadiana en la Escuela de Medicina de Perelman y colaboradores de la Universidad de Pekín, en China, detectaron que la vigilia prolongada está relacionada con lesión y pérdida de neuronas esenciales asociadas con el estado de alerta y las funciones cognoscitivas, las neuronas del locus cerúleo (LC).

Sometieron a ratones de laboratorio a una rutina de sueño ligero parecida a la de los trabajadores por turnos. Después de esto los científicos examinaron el locus cerúleo, los ratones pierden el 25 por ciento de esas neuronas.

Al dormir aumentan los detersivos esenciales
para eliminar las proteínas beta amiloides
Éste es el primer informe en el que se descubre que la pérdida de sueño a largo plazo puede resultar en la pérdida de células cerebrales. Los hallazgos sugieren que las mitocondrias en las neuronas del locus cerúleo responden a la pérdida de sueño y pueden adaptarse a la pérdida de sueño a corto plazo, pero no a una amplia vigilia.

Esta podría ser la causa desencadenante de una futura epidemia de Alzheimer, demencia y Parkinson, enfermedades neurodegenerativas en las que justamente aparecen esas proteínas que se eliminan en el sueño.

El equipo también tiene previsto examinar post mortem a trabajadores por turnos para conseguir más evidencia de un aumento de la pérdida de neuronas y signos de enfermedades neurodegenerativas, ya que algunos modelos anteriores de ratón han mostrado que las lesiones o los daños a las neuronas pueden acelerar el curso de estas patologías.

Si bien no causan directamente estas enfermedades, los daños en las neuronas por falta de sueño podrían potencialmente facilitar o acelerar la neurodegeneración en personas que ya tienen estos trastornos. Aunque se necesita más investigación, este estudio confirma un creciente consenso científico: el sueño es más importante de lo que se creía anteriormente porque es posible que las heridas de la pérdida de sueño en el cerebro puedan ser irreversibles.


Casi todas la patologías neurodegenerativas están vinculadas a una acumulación de desechos celulares.