abril 11, 2016

Importancia de la Risa en el Ser Humano



Las carcajadas liberan al organismo de energía negativa


Definición de la risa

De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, la risa es el movimiento de la boca y otras partes del rostro, que demuestra alegría. También es el sonido que acompaña a la risa y también lo que mueve a reír.

Al analizar detenidamente la risa se debe diferenciarla de lo que se llama humor. La risa es una respuesta fisiológica al humor y consiste en dos elementos: los movimientos del rostro y el sonido que se emite.

Estos dos elementos ocurren tras una orden emitida por el cerebro como un impulso y en algunas ocasiones también se acompaña por movimientos en las extremidades y en los músculos del tronco.

La risa está localizada en la zona pre-frontal de la corteza cerebral, donde reside la creatividad, capacidad para pensar en futuros próximos.

Mientras una persona está riendo, quince músculos faciales se contraen y el músculo cigomático mayor se estimula constantemente, hay un desplazamiento hacia arriba de la comisura bucal y el achinamiento de los ojos. El sistema respiratorio también recibe las alteraciones y su funcionamiento cambia porque la epiglotis cierra la faringe en ciertas proporciones, produciendo irregularidades en la entrada del aire.

Cuando alguien se ríe durante mucho tiempo y en situaciones intensas, los conductos lagrimales se abren y dejan caer algunas lágrimas. Todos estos cambios hacen que el rostro se humedezca y tome un color rojizo, a veces con mayor intensidad y en casos hasta púrpura. Mientras tanto, un extraño sonido acompaña este suceso.

Si se avanza hacia la carcajada se sacude el diafragma a golpecitos. Con cada carcajada se ponen en marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa, que traemos como bagaje al nacer y que nos sirve además para liberar tensiones y estrés, cambiar la actitud y que los pensamientos sean más positivos.


¿ Qué sucede en el cerebro durante la risa ?

Al escuchar una risa, el cerebro mediante una suerte de detector activa ciertos circuitos neuronales relacionados precisamente a la risa y que además incrementan la intensidad de la misma, algo que explicaría por qué la risa es contagiosa y actúa como "pegamento de unión" entre las personas que la ejercitan.

Actividad de las regiones cerebrales

Hay diferentes regiones del cerebro que son responsables de determinadas funciones en el comportamiento, como por ejemplo el lóbulo frontal que se encarga de las respuestas emocionales, pero en el caso de la risa ocurre algo distinto: trabajan varias partes del cerebro.

La región izquierda de la corteza analiza todos los sucesos que pueden producir o no la risa. El lóbulo frontal, encargado de las respuestas emocionales, incrementa su actividad. El hemisferio cerebral derecho se encarga del entendimiento y la comprensión de la broma o el hecho gracioso en sí y finalmente, las secciones motoras se encargan de la respuesta física y sonora: la risa.

Liberación de los neurotransmisores

Cuando una persona ríe o sonríe porque está alegre genera una sustancia benéfica para su organismo. La risa es un privilegio del ser humano, ningún otro animal se ríe. La risa produce un enorme bienestar a las personas.

En el cerebro se liberan endorfinas  neurotransmisores secretados por la glándula pituitaria del cerebro, que tienen un efecto de tipo opiáceo similar a la morfina . Por eso las endorfinas se conocen como "opiáceos naturales".

También se libera un neurotransmisor cerebral llamado dopamina muy relacionado con los estados de bienestar psicológico. Al mismo tiempo, cuando una persona se ríe de verdad, disminuyen sus niveles de cortisol, la "hormona del estrés".

El sistema límbico

Pero una parte en especial parece ser fundamental en la risa y ésta es el sistema límbico. Esta parte del cerebro es esencial en muchos de los comportamientos básicos que preservan la vida. En los humanos está relacionado con la motivación y el comportamiento emocional, además de hacer las conexiones necesarias para que la risa ocurra. Una falla allí literalmente podría quitarle el sentido del humor a una persona.


Los beneficios de la risa

La risa produce una sensación de bienestar generalizado en el cuerpo y beneficia la salud a distintos niveles, tanto físicos como psicológicos.

Beneficios físicos

* Relaja al organismo.
* Favorece al corazón y al sistema circulatorio.
* Mejora la función respiratoria y aumenta la oxigenación.
* Favorece al sistema inmunológico.
* Tiene efecto analgésico debido a la liberación de endorfinas.
* Otro beneficio adicional: actúa como masaje interno, a través del cual, la columna vertebral y sobre todo la cervical, se estiran al reír, liberando las tensiones que se acumulan en dicha zona.

Beneficios psicológicos y sociales

* Reduce la ansiedad y el estrés.
* Alivia los síntomas de la depresión.
* Distrae de preocupaciones y corta los pensamientos negativos.
* Refuerza la autoestima.
* Ayuda a afrontar positivamente los problemas cotidianos.
* Potencia las capacidades intelectuales.
* Permite estrechar relaciones, aumentar la confianza y reforzar los sentimientos de pertenencia, proximidad, amistad y amor. Predispone a la cooperación y la solidaridad.
* Facilita la comunicación entre las personas.
* Ayuda a prevenir conflictos y hacen disminuir los niveles de agresividad.

Beneficios subjetivos

* Estado de ánimo positivo y elevado.
* Actitud vital optimista.
* Sensación de relajación global.
* Cierto cansancio, frecuentemente molestias en los músculos abdominales, los del rostro o los del cuello como consecuencia de su contracción y ejercitación intensificada.
* Mayor cercanía y simpatía hacia las personas con las que se ha compartido la risa.

Reír y sonreír tiene un efecto positivo en nuestro bienestar, pero a medida que hacemos la transición de niño a adulto, tendemos a perder la costumbre de practicar estas conductas.

Un buen ejemplo de esto lo podemos ver en un parque infantil: a menudo vemos a los niños corriendo y riendo mientras disfrutan el momento, por otro lado los padres se sientan alrededor, llenos de las tensiones de la vida moderna, apenas sonriendo de vez en cuando para romper sus graves expresiones faciales. Los adultos podemos beneficiarnos si nos copiamos de la actitud de los niños y hacemos más espacio en la vida para reír y sonreír.

Reducción del estrés

El hipotálamo secreta endorfinas, unas hormonas que actúan como analgésicos, y combaten el efecto de la adrenalina y del cortisol generados por el estrés. Uno de los mayores beneficios de la risa es entonces una mayor relajación, que se traduce en todo el cuerpo y especialmente en los músculos.

Inclusive fingir la risa o una sonrisa funciona ya que el cerebro no distingue entre lo real o lo falso e interpreta la posición de los músculos de la cara de la misma manera. Esto se conoce como la hipótesis de la retroalimentación facial. Mientras más se estimula el cerebro para liberar esta sustancia química más nos sentimos más felices y relajados.

Menos tensión arterial y riesgos de enfermedades cardiovasculares

Reír durante más de 10 minutos rebaja la tensión arterial. La risa también mejora la circulación sanguínea, mejora la oxigenación del cuerpo, y por lo tanto disminuye ciertos riesgos de problemas cardiovasculares.

Menos dolor

Las endorfinas son analgésicos naturales, que tienen como consecuencia reducir la sensación de dolor. No significa que reír unos minutos al día hace inmunes al dolor. Pero si duele menos y hace falta menos fármacos. Para los que sufren de dolor crónico, reír y sonreír puede ser un eficaz tratamiento.

Reduce la ansiedad y el riesgo de depresión

La ansiedad tiene muchos puntos en común con el estrés, y si la risa reduce este último, es lógico que uno de sus beneficios sea también disminuir la sensación de ansiedad, y por lo tanto las situaciones como insomnio, migrañas, o incluso el riesgo de depresión.

Mejora el sistema inmunitario

Los estados de estrés y ansiedad tienen efectos negativos sobre el sistema inmunitario. Una de las ventajas de la risa es por lo tanto proteger las defensas al protegerse de los momentos negativos. Según algunos investigadores la risa no solo protege el sistema inmunitario, sino que aumenta algunos anticuerpos, mejorando las defensas del organismo.

Sensación de bienestar

Una sesión de risa de veinte minutos tendría el mismo efecto sobre la sensación de bienestar que practicar deporte durante media hora. Eso se debe a que la risa hace trabajar muchos músculos del cuerpo, especialmente del abdomen, y provoca una especie de masaje interno de los órganos.

Reír expande los pulmones, estira y relaja los músculos del cuerpo y estimula la homeostasis. Esto ejercita el cuerpo, repone el oxígeno de las células y permite obtener todos los beneficios de ejercitar el cuerpo.

Gracias a la sobre oxigenación del cuerpo por medio de la risa, se desmiente la idea de que la risa favorece las arrugas en el rostro; generando un efecto contrario, es decir, tonifica la piel; siendo este un método más efectivo para retardar los signos del envejecimiento en el rostro.


Visión más positiva del mundo

Reírse de las cosas (y de uno mismo) es algo que permite ver las cosas con perspectiva y de forma mucho más positiva. Una buena carcajada puede ser una forma eficaz de liberar emociones, especialmente las emociones que se tiende a mantener reprimidas en el interior. Todo se ve mejor después de una buena risa y la vida se logra ver desde una perspectiva más positiva. Reír y sonreír tiene implicaciones sociales positivas.

Abrirse a los demás

La risa puede ser una forma muy poderosa de romper barreras y conectar con los demás. Evidentemente depende de cómo se use. La ironía o el sarcasmo, dos formas de humor muy negativas, no tendrán probablemente los mismos efectos que si una persona es capaz de burlarse de si misma para romper el hielo al conocer a un nuevo interlocutor.

La sonrisa es una expresión atractiva con más probabilidades de atraer a la gente hacia nosotros en lugar de repelerlos. Sonreír nos hace parecer más accesibles. La interacción con otras personas se hace más fácil y más agradable cuando se comparten sonrisas y risas, y estas conductas son contagiosas. Los demás también se sentirán mejor y esto a su vez tendrá un efecto positivo en nuestro bienestar.

La risa también a menudo implica cierta sensación de complicidad, que permite acercarse a los demás. En el amor, es un elemento fundamental para muchísimas personas.

Una expresión feliz y positiva serán muy útiles en la vida

Esto es particularmente cierto en las situaciones difíciles, como por ejemplo, durante una entrevista de trabajo: una persona sonriente y relajada indica confianza y capacidad para hacer frente a situaciones estresantes. Esto también será de beneficio en nuestras profesiones, en la construcción de relaciones saludables con nuestros compañeros y nuestros empleadores.


Los beneficios de la risa para los niños

Todos comenzamos a reírnos desde edades muy tempranas. La risa es una señal de buena salud psíquica y física.

Los bebés empiezan a reírse hacia los cuatro meses de edad. Primero esbozan sonrisas de forma refleja. Luego, en respuesta a las personas que se acercan sonrientes haciendo caricias y gestos afectuosos, y emitiendo simpáticas sonrisas.

A medida que crecen, el sentido del humor reflejará también una madurez mental y reforzará los lazos sociales. La risa hay que practicarla, fomentarla y disfrutarla.

La risa desempeña un papel fundamental en el desarrollo de los niños porque al igual que el juego las risas desencadenan toda una serie de reacciones fisiológicas, cognitivas y emocionales que facilitan el aprendizaje, la sociabilidad, la liberación del estrés acumulado y permiten que el niño sea más abierto y espontáneo.

La risa tiene un componente genético, pero la influencia del ambiente es decisiva. Los padres son las figuras más importantes en la vida de los niños. Al verlos reír, se hacen susceptibles al humor, y reírse juntos deja huellas indelebles en la relación padres-hijos.

Cuando el niño se ríe, quiere decir que tiene confianza. Cuando se ríe a carcajadas, pierde sus reparos y se abandona. Hay muchas buenas razones para que los padres liberen el payaso que hay en su interior. Pero cada niño tiene su propio sentido del humor, en función de su edad, de su medio ambiente, de su historia. Y cada uno le dará las claves de su humor a sus padres... si son escuchados.

De la primera sonrisa al humor más refinado, existe una evolución muy gradual. Desde la primera imitación, el niño llegará al humor adulto a medida que vaya superando etapas. No podrá reírse de sí mismo si no se ha reído antes del otro. Ni podrá entender la ironía si no tiene un buen dominio del lenguaje.

Los beneficios de la risa en los niños son múltiples y se observan tanto a nivel emocional y social como a nivel fisiológico y cognitivo.

* A nivel fisiológico. Reír ayuda a ejercitar una multitud de músculos de la cara y del abdomen por lo que es un excelente relajante muscular y liberador de tensiones. La risa fortalece el corazón y el sistema inmunológico y además se generan endorfinas, la sustancia química cerebral que actúa como un analgésico natural, provocando sensaciones de placer y bienestar.

* A nivel cognitivo. Reírse aumenta la memoria, la atención, el aprendizaje y el pensamiento creativo debido a que el cerebro está más irrigado y oxigenado.

* Los beneficios emocionales y sociales de la risa en los niños son más evidentes. Un niño que se ríe es un niño feliz, que expresa sus emociones y libera tensiones.


Resumiendo, las risas en los niños sirven para liberar tensiones, para unir lazos familiares, para hacer que un niño crezca con sentimientos positivos y actúe de un modo más asertivo, generoso y cooperativo. Un niño que se ríe es un niño que está feliz momentáneamente, un niño que se ríe contagia al resto con sus risas y genera bienestar a quienes le acompañan.

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La Gelotología es la ciencia que estudia los diferentes efectos de la risa en el cuerpo y en la psique. Gracias a algunos de los estudios en esta ciencia, podemos saber qué le pasa a nuestro cerebro mientras nos reímos.

La risa se ha convertido en objeto no sólo de estudios científicos debido a sus efectos positivos sobre la salud, sino también de terapias clínicas que buscan potenciar estos beneficios, como la risoterapia y el yoga de la risa.


El óxido nitroso provoca cambios en las ondas cerebrales

Una investigación realizada por científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en julio 2015, aporta datos nuevos y esclarecedores acerca del mecanismo por el que el óxido nitroso provoca dichos cambios en las ondas cerebrales.

El óxido nitroso, conocido habitualmente como “gas de la risa”, se ha empleado en la práctica anestesiológica desde el siglo XIX, pero aún no se sabía muy bien cómo actúa para provocar estados mentales alterados.

Durante un período de unos tres minutos después de la administración de óxido nitroso en dosis anestésicas, los registros de electroencefalograma (EEG) muestran ondas delta lentas de gran amplitud, un potente patrón de “disparos” eléctricos de neuronas que se propaga por la parte frontal del cerebro con un ritmo muy lento, de un ciclo cada 10 segundos.

Esta frecuencia es característica de la fase más profunda del sueño, pero las ondas inducidas por el óxido nitroso son el doble de grandes  y al parecer más potentes  que las que circulan por el cerebro mientras se duerme.

El óxido nitroso tiene la capacidad de controlar el cerebro de una manera del todo distinta al modo en que otras sustancias influyen sobre el cerebro.


La risa ayuda a mejorar la memoria de los mayores

Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Loma Linda en California, cuyos resultados fueron presentados en un encuentro de Biología Experimental celebrado en abril 2014 en San Diego, ha examinado si la risa puede reducir el daño causado por el cortisol  la hormona del estrés . Ya se había demostrado que esta hormona puede dañar la capacidad de la memoria y el aprendizaje en los adultos mayores.

Para el análisis, se mostró un video humorístico de 20 minutos de duración a un grupo de ancianos sanos y a un grupo de personas mayores con diabetes. Ambos grupos fueron además comparados con un grupo de personas mayores que no vieron el video.

Se constató que en los grupos que sí vieron el video gracioso hubo una disminución significativa de los niveles de cortisol y un mayor aumento de puntuación en pruebas de memoria realizadas, en comparación con el grupo que no había visto el video.

El grupo de diabetes mostró, además, una mayor disminución de los niveles de cortisol, mientras que el grupo sano tuvo la mayor mejoría en las pruebas de memoria.

El humor reduce las hormonas del estrés, como el cortisol, que son perjudiciales para la memoria; además, disminuye la presión arterial, aumenta el flujo de sangre y mejora el estado de ánimo.

Estos cambios neuroquímicos positivos y beneficiosos, a su vez, hacen que el sistema inmunológico funcione mejor. Incluso hay cambios en la actividad de las ondas cerebrales hacia lo que se llama la ‘banda de frecuencia de ondas gamma' , que también amplifica la memoria y el recuerdo. Así que la risa no es sólo una buena medicina, sino que también potencia la memoria. Cuanto menor estrés se tenga, mejor funcionará la memoria.

Los resultados podrían ser utilizados en el diseño de programas de bienestar para personas mayores.


La risa, una meditación para el cerebro

La escuela de medicina de la Universidad de Loma Linda en California, realizó un estudio en abril 2014 sobre las emociones y sus efectos cerebrales, afirmando que la risa provoca unas ondas cerebrales similares a las que tenemos cuando hacemos meditación.

En el estudio se monitoreó las ondas cerebrales de 31 voluntarios mientras veían videoclips de diferentes temas: humor, espiritualidad y terror.

Al estudiar las reacciones obtenidas se concluyó que los videos de humor que producían risa en los espectadores aumentaban el nivel de ondas gama, ondas cerebrales que produce un ejercicio de meditación.

Por su parte, los videos espirituales provocaban la producción de ondas cerebrales alfa, ondas que se producen cuando dormimos o descansamos.

Los videos de terror generaban ondas cerebrales planas, similares a las que se producen cuando existe angustia y deseos de evitar una situación determinada.

Se descubrió en el estudio que el humor asociado con la risa alegre mantiene oscilaciones de la banda de frecuencia de las ondas gamma de gran amplitud. La gamma es la única frecuencia que se encuentra en todas las partes del cerebro.

Con este estudio se identifica que el humor desarrolla un sistema cerebral integral, en el que participan todas las zonas del cerebro y se favorece un proceso de conexiones que ayudan a evitar la atrofia cerebral. Y este efecto es importante porque permite ser capaz de pensar con mayor claridad, tener pensamientos más positivos y conciliadores y ser capaces de tomar decisiones clave en la vida de una forma más serena.


Risoterapia

La risoterapia es un proceso terapéutico en el que mediante la risa y otras técnicas se busca la forma de sentirse plenos y satisfechos. Es una técnica de curación reciente que mediante la risa consigue generar estados anímicos que influyen en el cuerpo y la mente. Es el arte de aprender a reír para mejorar el estado físico y psicológico de la persona a través de la risa.

Es una forma de aprender a ver las cosas desde el lado positivo para poder sacar el mayor fruto a la vida y al trabajo, además de una manera sencilla de mejorar la salud, a través de emociones placenteras.

Hace más de 4000 años, en el Antiguo Imperio Chino, existían unos templos donde las personas se reunían para reírse, con el fin de encontrar un equilibrio para la salud. En culturas antiguas de tipo tribal, existía la figura del “doctor payaso”, un hechicero vestido y maquillado, que aplicaba terapias de la risa para curar guerreros enfermos.

En muchos países existen actualmente las llamadas "clínicas de risoterapia", en las que se ayudan a curar muchas enfermedades sólo con la risa.

Los talleres son participativos, tratan de sacar esa risa del niño interior de cada uno con juegos, bailes, música, etc.

Metodología general de estos talleres

* Estiramientos, mediante ellos se desbloquea el cuerpo para liberar tensiones.
* Comunicación, para crear un buen ambiente y complicidad entre los participantes.
* Juegos, una forma de volver a la infancia.

Investigaciones más recientes sobre la risoterapia se están llevando a cabo en Suiza aunque los pioneros en crear centros dedicados a la risa han sido los estadounidenses y los canadienses.

El estrés, cansancio, problemas financieros y de salud, merman sin duda en el estado físico y emocional. Sin embargo, se sabe que una actitud positiva influye mucho en su mejoría. La risa es un método infalible que además de disminuir los niveles de tensión y ansiedad, fortalece el sistema inmune.


Yoga de la Risa

Es una técnica creada por el Dr. Madan Kataria, un médico hindú, cuya base fundamental es reír sin motivo, ya que no usa el humor para provocarla. Es una combinación del yoga tradicional, ejercicios de respiración, estiramiento y relajación guiada, con ejercicios que contienen un alto contenido de imaginación, y que provocan la risa.

Este fenómeno nació en 1995, y actualmente se encuentra presente en gran parte de los países del mundo, a través de clubes de risa, donde las personas tienen un espacio para reír libremente, y disfrutar de los beneficios que este hecho les proporciona.

La risa es una reacción espontánea; para muchas personas resulta difícil comprender el hecho de reírse sin motivo. Es por esto que al inicio de sesiones de esta técnica, la risa resulta fingida, ya que la naturaleza de los ejercicios es poco convencional. Pero al compartir con el resto de las personas que participan, y escuchar sus risas, la risa propia sufre un cambio que favorece aflorar la espontaneidad en el proceso. Este cambio, ocurre gracias al componente viral de la risa, que resulta altamente contagiosa. Sin importar cual sea la razón por la cual se ríe, las personas que escuchen a otra en ello, se reirán.

La práctica de la risa sin motivo, permite conectar a las personas consigo mismas en el momento, lugar y por el tiempo que se desea; incluso sin importar las circunstancias. Lo importante es internalizar esto, además de reconocer que en las manos de cada persona está la decisión de hacerlo o no.

Ondas Gamma, risa y memoria

El cerebro es energía, en él ocurren frecuencias vibratorias que se traducen en ondas cerebrales. Las ondas cerebrales son algo cotidiano, consecuencia física de la actividad eléctrica que ocurre en nuestro cerebro. Son algo completamente normal, cuya ausencia significaría que estamos muertos o prácticamente muertos.

El cerebro permanentemente está produciendo múltiples ondas al mismo tiempo. La habilidad que poseemos todos para planear, enfocarnos, sentir o realizar cualquier actividad está relacionada íntimamente con la mezcla de las ondas cerebrales que se producen en un momento determinado.

De las cinco clases de onda que produce el cerebro, las Ondas Gamma son las más rápidas, rítmicas, de alta frecuencia y amplitud, y están asociadas a una mayor actividad mental, a momentos de extrema atención y concentración. Su frecuencia es de 40 a 100 Hz.

Las ondas cerebrales Gamma están asociadas con poseer una gran memoria, procesar grandes cantidades de información en poco tiempo, una mayor percepción de la realidad, generar mayor energía y enlazar todas las partes del cerebro. Niveles muy bajos, podrían dificultar la capacidad del cerebro para guardar eficientemente información en imágenes, pensamientos y recuerdos coherentes y ocasionan dificultades de aprendizaje.

Existe una correlación alta entre una mayor cantidad de actividad cerebral Gamma y el aumento de capacidad del cerebro. Estas ondas desarrollan un estado de concentración y permiten obtener la más rica experiencia sensorial posible como resultado de su mundo externo.

Todo el mundo tiene actividad de ondas cerebrales Gamma pero unas personas tienen una mayor actividad de ellas que otras. Son las personas que viven en un estado de gran rendimiento o personas que llegan a estados avanzados de meditación. Esto les permite desarrollar altos niveles de conciencia y concentración como el que tienen los intérpretes, atletas, artistas, quienes ejecutan con gran exactitud sus acciones.

Existen diferentes formas de alcanzar el estado gamma. Una es la meditación, otra es la risa.


Cómo sonreír y reír más a menudo

Sonreír y reír con regularidad. El cerebro no sabe diferenciar entre una sonrisa falsa y una real. Reír más a menudo no sólo hará sentirse mejor, sino que también hará ser más propensos a sonreír y reír de manera más espontánea.

Ver películas o programas de televisión divertidos. Esta es una excelente manera de inyectar algo de humor instantáneo en la vida. Al evitar programas o películas negativas, también se obtiene una visión más positiva y alegre sobre la vida lo cual brindará más oportunidades para reírse.

Pasar más tiempo con amigos y familiares que hacen sentirse bien. Rodearse de personas amantes de la diversión, optimistas y felices sacará a relucir el lado positivo; a contagiarse con su alegría y positivismo de manera inconsciente y se terminará por imitar sus patrones de comportamiento.

Encontrar cosas que hagan sonreír. Una vez que se comienza, de manera consciente, a buscar todas las cosas que son divertidas y edificantes, se estará más en sintonía con ellas y más dispuestos a participar en momentos de carcajadas espontáneas.

En el mundo actual, lleno de tensiones y grandes compromisos para las personas, es necesario ejecutar actividades que fomenten la salud física, mental y espiritual. Es por tal razón, que una de ellas es tan sencilla como reírse con frecuencia, siendo éste un método natural que ayuda a levantar el ánimo. La risa es un desintoxicante moral que cura o atenúa la mayoría de nuestros males, no está contraindicado para nada y en exceso sólo produce bienestar.

marzo 26, 2016

Reeducar y Entrenar al Cerebro para que Prefiera Comida Sana




Los buenos hábitos pueden llegar a ser tan adictivos como los malos hábitos


La obesidad o el exceso de peso se asocia con una alta actividad del sistema de recompensa del cerebro después de comer alimentos altos en calorías, lo que llevaría a comer en exceso y, alimentos poco saludables, pero se puede revertir este efecto y enfocarlo hacia los alimentos sanos.

Hasta la fecha, los científicos sospechaban que, una vez que los circuitos cerebrales que sostienen la adicción a la comida poco saludable están establecidos, es difícil o casi imposible acabar con ellos. Al igual que ocurre con la mayoría de ex fumadores, las personas acostumbradas a llevar una dieta hipercalórica, por mucho que logren ponerse a dieta, están tentados de por vida por los alimentos que consumían antes.


Es posible reeducar al cerebro para que prefiera las opciones más saludables

Investigadores de las Universidades de Harvard y Tufts, en EEUU en un estudio piloto publicado en la revista Nutrition & Diabetes en setiembre 2014, han intentado eso mismo y después de llevar a cabo un programa de reeducación alimentaria en el que los participantes disponían de sesiones de apoyo y se les facilitaba menús, recetas y soluciones a los problemas diarios de la dieta, se ha visto que sus cerebros dejaban de tener tanta preferencia por los alimentos muy calóricos y empezaban a presentar una mayor sensibilidad ante alimentos sanos.

Para averiguar de qué manera el cerebro puede ser reeducado para preferir las comidas saludables, los investigadores han estudiado el sistema de recompensa cerebral en trece hombres y mujeres con obesidad o sobrepeso. Ocho de ellos siguieron un nuevo programa de pérdida de peso diseñado por el equipo, los cinco restantes actuaron como grupo de control.

Eligieron este programa porque se basaba en alcanzar un cambio de comportamientos en el paciente y en tratar de romper los lazos existentes con la comida poco saludable. Además de sesiones de grupo y el apoyo de expertos en nutrición, los pacientes habían recibido trucos para el día a día, como menús específicos, recetas y platos que sacien pero bajos en calorías.

Ambos grupos se sometieron a escáneres de resonancia magnética (IRM) al empezar y finalizar el experimento, que duró seis meses. La prueba reveló que se había producido un cambio en las áreas de cerebro relacionadas con el aprendizaje y la adicción, pero sólo en las personas que participaron en el programa de pérdida de peso.

Después de seis meses de dieta, esta área cerebral tenía una mayor sensibilidad hacia los alimentos saludables y bajos en calorías, lo que indica que las personas experimentaban un mayor placer al consumir estos del que sentían antes. Además, también se observó una disminución de la sensibilidad hacia los alimentos con más calorías y menos saludables.

Los datos muestran que es posible cambiar las preferencias de la comida no saludable a la saludable. Los investigadores reconocen que su estudio se ha limitado a muy pocos pacientes, por lo que reclaman nuevos estudios que ratifiquen sus conclusiones.

Desde hace años, los especialistas en nutrición recuerdan que, aunque complejo de lograr, el cambio de hábitos y el re-aprendizaje dietético es una estrategia mucho más efectiva en la lucha contra la obesidad que optar por una de las muchas dietas que se popularizan periódicamente.

Estudios anteriores ya demostraron los cambios bioquímicos cerebrales producidos por un consumo adecuado de micro-nutrientes, y como determinadas vitaminas y minerales y la baja concentración de azúcares en sangre incrementan la sensación de placer y bienestar.


Consumo de alimentos ancestrales frenaría epidemia de obesidad

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el III Curso de Obesidad y Hábitos de Vida Saludable realizado en Medellín, Colombia en setiembre 2015, recomienda volver a alimentación ancestral para frenar la epidemia de obesidad.

La OPS reveló que los alimentos procesados industrialmente, las bebidas azucaradas y la comida rápida están causando efectos negativos en la salud.

Quínua
Cada vez se cocina menos en casa. La gente pierde este hábito porque es casi un indicador de estatus comer en restaurantes. La OPS tiene evidencia de que países como Perú y Bolivia, donde hay menos industria de alimentos procesados y aún prevalecen las prácticas ancestrales, tienen menos riesgos dentro de la población en temas de sobrepeso y obesidad. Sin medidas preventivas y promoción de estilos de vida saludable se está condenando a las generaciones futuras a una vida más corta y con menos calidad.

Insistió en la importancia de complementar estos programas de prácticas nutricionales saludables con medidas que controlen a la industria de comida ultra procesada.

América Latina debe llevar a cabo un plan regional para reducir el acceso a alimentos poco saludables y fomentar prácticas que contribuyan a disminuir el riesgo, como mejorar las merienda escolares, mejorar las políticas de control al acceso a comidas ultra procesadas y poner al alcance de la población la comida saludable.

Comida chatarra organizada

Nuestro organismo es atacado diariamente por una alimentación que es en un 80% de origen industrial. Los lobbies poderosos agro-alimentarios nos pusieron en la mente falsas ideas, perjudiciales para nuestra salud. Es cierto que nuestra salud pesa muy poco ante el enorme beneficio que realizan las grandes marcas de alimentos.


Los fabricantes han desarrollado estrategias para hacernos adictos a la comida chatarra y que debemos evitar absolutamente. Especialmente entre los jóvenes. Durante la adolescencia, se crea el capital de salud que servirá toda la vida.

Además, esta comida basura, si es adictiva, es un verdadero círculo vicioso. Comer más azucarado desencadena la hipoglucemia reaccional. Frente a una afluencia de azúcar rápida en la sangre, el cerebro activa la bomba de insulina del páncreas para bajar el nivel de azúcar. Ahora bien, el cerebro es un gran consumidor de azúcar, por lo que va a reclamarla.

El intestino es el punto de partida de muchas patologías. No es por nada que a menudo se le llama "el segundo cerebro". Por lo tanto, hay que cuidar su microbiota. Y es aquí donde interviene la reeducación alimentaria.

El exceso de acidez

Nuestra alimentación tiene un impacto en el grado de acidez de nuestro medio ambiente interior. Nuestro cuerpo está compuesto de casi 70% de agua. Está presente dentro de nuestras células, pero también en el líquido intersticial donde ellas se bañan y en nuestros fluidos corporales (sangre, linfa). Cuando estos líquidos se convierten en demasiado ácidos, esto resulta en un estado de micro-inflamación latente que favorece el almacenamiento de grasa y acúmulos de celulitis.

El exceso de acidez tiene otros efectos negativos. Promueve el envejecimiento celular, dolor en las articulaciones y fatiga. Por eso, es necesario privilegiar en la dieta diaria los alimentos alcalinizantes y reducir alimentos acidificantes.

* Alimentos alcalinizantes : frutas y verduras frescas.
* Alimentos acidificantes : proteínas animales (especialmente carne roja), cereales y azúcares (especialmente refinado).
* Alimentos neutrales : productos lácteos frescos y materia grasa.é


Aprendiendo a desear alimentos más saludables

Un cerebro normal recibe claramente las señales de que el cuerpo tiene hambre. Una vez que el cuerpo recibe sustento, avisa al cerebro que el combustible calórico consumido es suficiente y este le envía esa sensación agradable y cómoda de plenitud.

El cerebro de un individuo obeso no es un lugar feliz y funcional, al menos no en lo que respecta a la alimentación. Eso se debe a que los seres humanos son criaturas extremadamente emocionales y las emociones tienen el poder de afectar fuertemente los procesos corporales.

Las emociones fuertes relacionadas con la alimentación pueden ahogar el proceso químico natural de comunicación en el cerebro de un sujeto obeso. Sin una comunicación clara, el cerebro no puede saber cuándo tiene hambre. La proporción carece de sentido, y se afianzan los malos hábitos alimenticios. En lugar de confiar en el cuerpo para comunicar que siente hambre, una persona obesa puede aprender a comer en respuesta al estrés, al aburrimiento o a la ansiedad. Aquí es cuando la relación con los alimentos puede empezar a tornarse abusiva.

Para la mayoría de los cerebros los alimentos ricos en azúcares, carbohidratos refinados, sal y grasas son tremendamente seductores, tanto que se llega a desearlos y necesitarlos con intensidades de drogo-dependencia. Esta es una de las razones por las que cuidarse y llevar una dieta sana se convierte en ocasiones en un camino arduo y tenebroso que generalmente acaba en fracaso.

La gente llama dieta a una forma de comer durante un periodo de tiempo, con el fin de alcanzar el peso deseado, pero casi siempre pensado en volver a comer lo que más les apetece, les llena y satisface: comida nada saludable que les hace volver a engordar y así entran en una espiral de dietas, efecto yo-yo y descompensación metabólica.

Empezar por comer sano

Cuando se empieza a comer bien, a cuidarse y a elegir alimentos saludables, el cerebro deja de desear los alimentos por los que antes se dejaba seducir  alimentos llenos de grasas, sal, colorantes, azúcares y saborizantes  y comienza a desear la opción sana y nutritiva de los alimentos naturales, puros, integrales y ricos en sustancias bio-activas beneficiosas para la salud.

Estableciendo nuevos hábitos se está ayudando a condicionar el cerebro hacia este tipo de acciones y es que, al final, el evitar alimentos poco saludables y el disfrutar de una nueva manera de alimentarse va a ser la mejor manera de convertirse a si mismos en “adictos” a comer sano.

Comemos como nos han enseñado, como aprendimos de nuestras madres, abuelas y familiares. En nuestro entorno se gestó la dimensión afectiva, social y moral de lo que nos metemos en la boca, etiquetando los alimentos como buenos o malos, placenteros o nefastos, suculentos o raros.

Nuestro sistema de creencias y gustos está trenzado de innumerables hábitos adquiridos desde que nacemos. Esas costumbres heredadas demarcan nuestra forma de ser y estilo de vida, esculpiendo la actitud que tendremos ante la vida y, obviamente, frente a la comida.

Si la comida saludable también nos produce placer podríamos cambiar el concepto de dieta, y empezar a llamarlo «cambio en la forma de comer»: un cambio que además sea para siempre. La comida sana no solo es el elemento clave para el control del peso, también lo es para conseguir una mejor salud y la prevención de numerosas enfermedades asociadas a la obesidad y a algunos malos hábitos alimentarios.


Una de las claves para alcanzar un equilibrio alimentario pasa por anular los vínculos con la comida
 poco sana y proveerse de hábitos saludables que se perpetúen en el día a día,
aunque
 sea a costa de cambiar prácticas que consideramos familiares o tradicionales.